Falta de relación entre lateralidad cruzada y problemas de lectura

Son bastantes la ocasiones en la que me he encontrado o he tenido noticia de que a algún alumno con problemas de rendimiento “se le ha detectado una lateralidad cruzada”, lo que, supuestamente, explicaría esos problemas. El siguiente paso suele ser que el alumno deba recibir un “tratamiento” para solucionar el problema. En algunos casos, los “terapeutas” llegan a tener el cinismo, o tal vez el candor, de decir que han solucionado el problema, que el alumno está bien preparado para leer correctamente y que si no lo hace es porque en la escuela no estamos haciendo bien nuestra parte.

Se trata de un tema  que ya traté en mi otro blog sobre TDAH, pero que retomo aquí por la reciente publicación de un meta-análisis sobre la relación entre lateralidad cruzada, inteligencia y rendimiento académico. Este trabajo está realizado por Marta Ferrero, Guillian West y Miguel Ángel Vadillo.

La lateralidad cruzada es el hecho de que la dominancia de distintas partes del cuerpo corresponda a la misma mitad (izquierda o derecha) del cuerpo. Se suelen considerar la mano, pierna y ojo, aunque hay quien también valora la dominancia de oído. Desde hace bastante tiempo, se ha considerado que los problemas de lateralidad (la lateralidad cruzada y otros como la lateralidad indefinida) son un síntoma, por ejemplo, de la dislexia. Según los autores de este trabajo, esta idea se remonta a Samuel Orton (1879-1948).

El meta-análisis

En la revisión realizada se localizaron 26 investigaciones, en las que participaron más de 5000 alumnos. De las 23 investigaciones en las que se valoró la relación entre lateralidad cruzada y problemas de lectura solo en 4 de ellas se encontraron resultados positivos. El tamaño del efecto de la relación entre lateralidad cruzada y lectura fue -0,03, es decir un efecto nulo, prácticamente cero. Algo similar ocurría al valorar la relación entre lateralidad cruzada y otras variables. El tamaño del efecto de la relación entre la teralidad e inteligencia fue -0,04. Los estudios localizados no mostraban que hubiera una relación estadísticamente significativa entre la lateralidad cruzada y la habilidad para deletrear, el vocabulario o la articulación.

De los cuatro estudios que analizaron la relación entre lateralidad cruzada y cálculo solo uno encontró un resultado estadísticamente significativo. En esta investigación los alumnos que mostraron dominancia derecha obtuvieron mejores resultados que los que mostraron dominancia de la mano derecha y el ojo izquierdo.

Diagrama de embudo en el que se ordenan los resultados obtenidos por los distintos estudios según su tamaño del efecto (horizontal) y el error estándar (vertical).

En una de las ilustraciones que se incluyen en el artículo se puede ver con mucha claridad la relación nula que hay entre lateralidad cruzada y aprendizaje. En este diagrama de embudo los resultados convergen hacia el 0 (relación nula) especialmente cuando están en la parte superior, es decir cuando el error estándar es menor, creo que por el mayor tamaño de las muestras.

Un detalle interesante que señalan los autores es que los instrumentos utilizados para medir la lateralidad han sido muy diversos y no siempre fiables. Finalmente, este meta-análisis tiene dos implicaciones claras para la educación. En primer lugar, parece que no merece la pena dedicar tiempo a evaluar la lateralidad de los alumnos y, en segundo lugar, serían desaconsejables las intervenciones de mejora basadas en la reeducación de la lateralidad. Las razones para eso son que no se ha identificado que exista ninguna relación entre lateralidad cruzada y aprendizaje.

Breve resumen en preguntas y respuestas

¿La lateralidad cruzada produce problemas de aprendizaje de la lectura?

Tras revisar la investigación realizada sobre el tema no se ha encontrado que exista relación entre lateralidad cruzada y aprendizaje de la lectura.

¿Es conveniente realizar intervenciones para reeducar la lateralidad cruzada?

Es improbable que esas intervenciones tengan impacto sobre el aprendizaje. Sabemos poco sobre otros posibles beneficios.

¿Es cierto que existen investigaciones que muestran que la lateralidad cruzada es una causa de los problemas de lectura?

Existen investigaciones que muestran una relación entre lateralidad cruzada y problemas de lectura. Curiosamente, también hay investigaciones que muestran una relación entre lateralidad cruzada y buena lectura. Cuando se aglutinan todos estos datos, el resultado es que no hay relación entre lateralidad cruzada y lectura.

El hijo de una amiga de mi primo mejoró mucho después de que le corrigieran un problema de lateralidad cruzada. ¿Cómo se explica eso?

Cabe la posibilidad de que el motivo de la mejora fuera otro: el propio desarrollo del niño, tomar conciencia de la existencia de una dificultad, otras ayudas que pudiera recibir, incluso que no existiera ningún problema…

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5 comentarios

Archivado bajo Curiosidades, Dislexia, Intervenciones que no han mostrado eficacia, Revisión sistemática

5 Respuestas a “Falta de relación entre lateralidad cruzada y problemas de lectura

  1. Eduardo

    Caray! Qué valiente con tus conclusiones que sacas y promulgas de este estudio después de afirmar que que los instrumentos de valoración de la lateralidad eran diversos y poco fiables. Es como muchos estudios sobre el TDAH donde encontramos una elevada prevalencia en nuestro país (los peores augurios hablaban de un niño ppr aula) y la objetividad diagnóstica brilla por su ausencia ya que uno utiliza a Conners, otro el SNAP, otro la CIE, otro el DSM y otro grupo el ojo de buen cubero de atención primaria, pediatra, psiquiatra, neurólogo o maestra avezada.

    A pesar de la crítica constructiva, siempre un placer leerte por la disección tan exhaustiva y completa que sigues haciendo de estudios tsn interesantes!

    Y estuve a punto de eliminar la lateralidad como factor relacionado con el aprendizaje

    • Hola Eduardo. Es un gusto tener lectores tan atentos y perspicaces. Pensando sobre lo que indicas acerca de la falta de fiabilidad de los instrumentos para la medición de la lateralidad, está claro que eso puede hacer que se cuestione el resultado del meta-análisis de que no hay relación entre lateralidad cruzada y aprendizaje, pero del mismo modo cuestionaría la propuesta de que sí la hay. Incluso se podría cuestionar la propia existencia de la lateralidad cruzada si es que la dominancia de ojo o de oído no tienen un funcionamiento tan simple como la dominancia de la mano (algo que se apunta en la entrada que cito del otro blog). ¿Un reanálisis con los estudios que hayan utilizado los métodos de evaluación más fiables? El texto menciona un archivo complementario en el que se indica el método de evaluación empleado en cada investigación, pero no he conseguido encontrarlo.

  2. Eduardo

    Totalmente de acuerdo Juan, la lateralidad debiera ser bien evaluada -de forma objetiva y estandarizada (como la velocidad lectora, la comprensión, etc.) para poder conocer si tiene o no algún tipo de impacto en el aprendizaje. Y así poder orientar bien a padres y emplear intervenciones más eficaces. Incluso para demostrar si puede tener un efecto placebo, que aún en ese caso, “bendito placebo” viendo lo que los chicos con DEA sufren y sus familias ante la falta de sensibilidad de la “estructura escolar” en algunos casos.

  3. Contundente, si Sr… Yo no soy un experto investigador capaz de crear imponentes trabajos con evidencia científica (ni tengo tiempo, ni ganas), pero puedo garantizar (con 25 años de casos), que la lateralidad Visual, Auditiva y Manual, existe y que puede estar cruzada o indefinida. También puedo garantizar, que existe una gran influencia sobre la lecto-escritura y el aprendizaje en general, y que la realización de ciertas terapias estimulativas aplicadas desde el conocimiento de esa lateralidad, pueden mejorar el desarrollo del niño. También quiero apuntar que suelo ver pocos optometristas y audiologos, participando en los trabajos relacionados con la dominancia y con el aprendizaje en general. Por ejemplo, en el caso de la dominancia visual es doble Dominancia motora y Dominancia sensorial (que a su vez pueden no coincidir).
    Por otro lado, una dominancia cruzada del ojo, suele indicarnos la existencia de otros problemas de binocularidad, y arrastrar problemas biaurales y posturales; por lo cual, es posible que no debamos entender los problemas de lateralidad como la causa en si misma, pero si como un indicador o parte del problema, no pudiendo por tanto ser obviados.
    Es por esto, que doy poco valor a estudios que analizan uno a uno (de forma independiente), los problemas visoauditivos y de lateralidad, descartandolos como causantes de problemas complejos como la lectoescritura, el aprendizaje o el propio TDAH.
    Este post es lo primero que leo de Juan Cruz, pero el estilo “yo soy la evidencia científica”, hace años que no me atrae, y lo he sustituido por la colaboración y el intercambio de experiencias a nivel multidisciplinar, que me resultan mucho mas enriquecedoras, y mas practicas para mis pacientes…. En todo caso intentaré seguirte un tiempo.

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