Archivo de la categoría: Dislexia

Efecto de las ayudas tecnológicas para adolescentes y adultos con dislexia

El mismo día que iba a presentar la revisión de meta-análisis sobre intervenciones para la mejora de la comprensión en la dislexia me encuentro con un nuevo meta-análisis que no había incluido en el documento. Esto parece un recurso literario para darle más emoción a la entrada, pero fue así.

El caso es que tres investigadores de la universidad de Iowa publicaron el año pasado un meta-análisis sobre el uso de tecnologías para la ayuda a adolescentes y adultos con trastornos del aprendizaje (se puede encontrar una síntesis bastante extensa en este póster presentado por los autores en un congreso).

Foto de Innovate My School

Los resultados de los estudios cuantitativos fueron:

  • Conversión de texto a voz: se obtuvo un tamaño del efecto de 0,45, que se reducía aún más si se excluía una investigación con un resultado atípicamente alto. Los efectos son menores en participantes con mejor habilidad de lectora y se aprecia el riesgo de que pueda producir distracciones.
  • Conversión de voz a texto: se aprecian resultados positivos, pero no se realiza un meta-análisis de los estudios por la disparidad de variables utilizadas para medir la eficacia.
  • Multimedia e hipertexto: se aprecian resultados positivos, pero no se realiza un meta-análisis por diferentes en el diseño de las intervenciones.
  • Procesadores de textos: se encuentra un tamaño del efecto grande, de 1,63 en la disminución de errores.
  • Lápices inteligentes: son dispositivos portátiles que convierten el texto impreso en voz. Se encuentra un tamaño del efecto de 0,45 sobre la comprensión.

También se revisaron estudios cualitativos, en los que se encontró que los usuarios no siempre estaban satisfechos con las ayudas técnicas que se les habían proporcionado y los usuarios habituales de ayudas tecnológicas empleaban aquellas que ellos habían elegido. Los problemas que observaban eran: dificultades técnicas, carencias en el soporte técnico y estigmatización por el uso de la ayuda.

 

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Los modelos de doble ruta en español

Los estudiantes de psicología o grados de educación que tienen asignaturas en las que se profundiza sobre los procesos de la lectura se suelen encontrar con alguno de los modelos que explican la descodificación a partir de una doble ruta. No solo eso; años después, si a muchos de ellos les preguntas qué aprendieron durante sus estudios universitarios, mencionarán “aquello de la ruta fonológica y la ruta léxica”.

Se suele situar el origen de estos modelos en los años 70, pero hay antecedentes más lejanos. Por ejemplo, en el curso general de lingüística de Ferdinand de Saussure (1857-1913) ya se recoge que

…leemos de dos formas. Una palabra nueva o desconocida es procesada letra por letra. Pero una palabra común y familiar es recibida por reconocimiento, sin tomar en consideración las letras individuales: su forma visual funciona como un ideograma.

Más o menos, se trata de eso. En los modelos de doble ruta, las palabras familiares son leídas de forma directa (ruta léxica), mientras que, en idiomas como el español, cualquier palabra puede ser leída letra a letra (ruta fonológica), aunque eso se suele reservar para las palabras poco habituales o desconocidas. La existencia de estas dos formas de leer implica la existencia de una serie de procesos y almacenes mentales, siendo los más importantes, el almacén ortográfico, en el que se conserva la forma de las palabras para la lectura por la ruta léxica y el almacén de reglas para la conversión grafema-fonema, que permite la lectura por la ruta fonológica.

La mayor parte del desarrollo y estudio sobre estos modelos se ha realizado en inglés, de modo que se plantea la duda sobre si son aplicables a la lectura de lenguas más transparentes, como el español. Alfredo Ardila y Fernando Cuetos consideran que sí en su artículo Applicability of dual-route reading models to Spanish. Se trata de una publicación de tipo teórico, no experimental, en las que se analizan las características de la lectura en español para dar cuenta de algunas objeciones a la aplicabilidad de los modelos de doble ruta en este idioma. Estas objeciones son, en primer lugar, que debido a la transparencia de la lectura del español la ruta léxica es prescindible ya que casi todas las palabras del idioma se pueden leer correctamente por la ruta fonológica. La segunda objeción viene del estudio de las alexias o dislexias adquiridas tras un daño cerebral. Los modelos de doble ruta prevén la existencia de tres tipos de dislexia: fonológica, cuando está dañada la ruta fonológica; superficial, cuando está dañada la ruta léxica y profunda cuando fallan ambas rutas. Los casos de dislexia profunda en español parecen ser mucho menos frecuentes que en inglés.

Ardila y Cuetos indican que existen varias diferencias entre la lectura del español y el inglés:

  • En español hay mucha consistencia en la conversión de grafemas (letras) a fonemas (sonidos). Se encuentran pocas palabras irregulares (que no siguen las reglas de conversión), que suelen proceder de otros idiomas, como “Hollywood”.
  • El ritmo del español viene marcado por la sílaba, mientras que en inglés viene marcado por los acentos. Además, en español predominan las formas silábicas más sencillas.
  • Como media, las palabras son más cortas en español que en inglés.
  • En cambio, la morfología de las palabras (cantidad de prefijos y sufijos) es más compleja en el español.

Una consecuencia de lo anterior es que el español se aprende a leer más rápidamente que el inglés. Existen varios datos de investigación que indican que la lectura del español es, inicialmente, fonológica o silábica, pero pasa a ser léxica (reconocimiento de palabras) comenzando por las palabras más frecuentes.

Respecto a la existencia de casos de dislexia adquirida profunda, la mayoría de los que se han descrito en español han ocurrido en personas con mucha formación o mucha experiencia con la lectura. Esto indicaría que para hacer un uso extendido de la ruta léxica, sería necesario haber leído mucho para formar representaciones léxicas de una gran variedad de palabras.

En las conclusiones del artículo, Ardila y Cuetos indican que los modelos de doble ruta ayudan a explicar la lectura del español, a pesar de que es un idioma que podría leerse solo por la ruta fonológica. Sin embargo, parece que la ruta léxica es menos utilizada en español que en inglés.

 

 

 

 

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Lo que funciona para mejorar la comprensión lectora del alumnado con dislexia

Estoy preparando algunas sesiones de formación relacionadas con la dislexia y, como suelo hacer, he comenzado por preparar un documento de revisión de los resultados de investigación sobre el tema. Por si a alguien le resulta interesante, dejo aquí una copia en PDF (Qué funciona para mejorar la comprensión de alumnado con dislexia o dificultades de lectura) y, a continuación incluyo el texto.

QUÉ FUNCIONA PARA MEJORAR LA COMPRENSIÓN LECTORA DEL ALUMNADO CON DISLEXIA O DIFICULTADES DE LECTURA

La información que se ofrece a continuación está basada en distintos meta-análisis en los que se ha revisado la eficacia de intervenciones para alumnado con dislexia, dificultades o trastornos de aprendizaje de la lectura, en riesgo de padecerlos o con niveles de lectura notablemente bajos.

Aunque la búsqueda de estos trabajos ha sido extensa, es posible que no se hayan incluido todos los meta-análisis realizados. Algunos han sido excluidos intencionalmente por no encontrar efectos positivos en las intervenciones que se revisaban. Quien tenga interés por conocer intervenciones que no han dado muestras de ser eficaces en la mejora de la lectura puede consultar este trabajo anterior Eficacia de las intervenciones para el tratamiento de la dislexia: una revisión. Otros se han excluido por revisar el efecto de métodos de programas intervención que no están disponibles y no se pueden adaptar al español.

La información está organizada de forma que se tratan primero los procesos previos y más básicos de la lectura, para seguir avanzando hacia los más complejos. En una segunda parte se trata la forma de realizar las intervenciones, más que el componente sobre el que se trabaja y finalmente se aporta alguna información sobre intervenciones de tipo paliativo, que no tratan de mejorar las habilidades de lectura de los alumnos sino de ayudarles a acceder a la información escrita a pesar de sus dificultades.

Las siglas “TE” quieren decir “tamaño del efecto” una forma habitual de medir la eficacia de una intervención.

1 Mejora de las habilidades de lectura

Escuchar historias

Se refiere, fundamentalmente a la lectura compartida o dialógica. También se incluyeron estudios en los que se escuchaban historias con medios informáticos, pero en ese caso el efecto no era significativo.

  • TE = 0,70. Meta-análisis de 15 estudios (Swanson et al., 2011) en los que participó alumnado desde Educación Infantil hasta tercer curso de Educación Primaria con riesgo de dificultades de aprendizaje de la lectura.

Entrenamiento en habilidades fonológicas

Actividades para que los alumnos sean capaces de reconocer y realizar operaciones con los sonidos de la lengua. En educación es habitual llamar “conciencia fonológica” a estas habilidades.

  • TE = 0,32. Meta-análisis de 6 estudios experimentales. Los efectos  a medio plazo de mantienen (TE = 0,29 a partir de 10 estudios) (Suggate, 2014). La revisión no se centró en alumnado con dislexia, aunque aproximadamente una quinta parte del alumnado participante en los estudios seleccionados tenía un trastorno de lectura y más del 75% de los participantes estaban en riesgo o tenían bajo rendimiento en lectura.

Intervención en algún componente de la lectura

Aunque sea demasiado impreciso, este grupo se refiere a intervenciones que se enfocan en alguno de los elementos fundamentales de la lectura: descodificación, fluidez, comprensión y también en las habilidades fonológicas.

  • TE = 0,73. Meta-análisis de 10 estudios con grupo de control (Flynn, Zheng y Swanson, 2012), en los que participó alumnado entre 5º de Educación Primaria y 3º de ESO con dificultades de aprendizaje de la lectura. En otro grupo con 9 estudios en los  que se evaluó la comprensión con medidas no estandarizadas se obtuvo también un TE = 0,73.
  • TE = 0,44. Meta-análisis de 10 estudios con grupo de control (Wanzek et al., 2016) en los que participó alumnado hasta tercer curso de Educación Primaria con dificultades de lectura o en riesgo de ellas.

Conocimiento alfabético

Actividades para que los alumnos conozcan las letras y su relación con los sonidos del habla.

  • TE = 0,47. Meta-análisis de 4 estudios experimentales. Los efectos  a medio plazo no parecen mantenerse (TE = -0,10 a partir de 8 estudios) (Suggate, 2014).

Mejora de la fluidez lectora

Trabajo mediante lectura asistida (tutoría entre iguales, lecturas repetidas) para mejorar la lectura de textos.

  • TE = 0,31. Meta-análisis de 7 estudios con grupo de control (Scammacca et al. 2015) en los que participó alumnado de 4º de Educación Primaria a Bachillerato. El meta-análisis de 5 estudios en los que se aplicaron tests estandarizados de comprensión ofrece un TE = 0,21 que no resultó significativo.
  • TE = 0,32. Meta-análisis de 10 estudios experimentales. Los efectos  a medio plazo parecen disminuir (TE = 0,18 a partir de 9 estudios) (Suggate, 2014).

Existen otros meta-análisis que no encuentran  beneficios significativos en las intervenciones para la mejora de la fluidez, como el de Edmonds et al., (2009), que solo localizó un estudio.

Lecturas repetidas

Intervenciones en las que se practica la lectura de un texto hasta conseguir su dominio.

  • TE = 0,41. Meta-análisis de 2 estudios con diseño antes-después (Therrien, 2004) en los que participaba alumnado con dificultades de aprendizaje. También se calculo un TE = 0,73 cuando se valoraba la comprensión de textos trabajados durante la intervención (esos textos que se habían leído varias veces).
  • TE = 0,18. Meta-análisis de 2 estudios experimentales (WWC, 2014) en los que participó alumnado con dificultades de aprendizaje. WWC considera que está intervención tiene potenciales efectos positivos sobre la comprensión lectora.

Mejora del vocabulario

Actividades como mapas semánticos, análisis de características semánticas, derivación del significado de palabras a partir del contexto o métodos de asociación (estrategia de la palabra clave).

  • TE = 1,23. Meta-análisis de 7 estudios con grupo de control (Elleman, Lindo, Morphy y Compton, 2009). En este subconjunto de 7 estudios participaba alumnado con dificultades de lectura.

Morfología

Actividades para enseñar al alumno a reconocer las partes de las palabras (prefijos, sufijos y raíces) y ser capaz de interpretarlas para averiguar el significado de palabras desconocidas que tengan esos componentes.

  • TE = 0,24. Meta-análisis de 10 estudios con grupo de control (Goodwyn y Ahn, 2010). Los autores indican que los participantes de los estudios tenían dificultades de lectura, no necesariamente por dislexia, sino también por otros motivos (TEL, alumnado con distinta lengua…).

Preguntas y enseñanza de estrategias

Berkley, Scruggs y Mastropieri (2010) consideraron juntas estas dos categorías incluyendo en ese grupo las intervenciones en las que se enseñaban estrategias de comprensión, se realizaban preguntas durante la lectura o se ayudaba a los alumnos a hacerse preguntas.

  • TE = 0,75 (pruebas no estandarizadas). Meta-análisis de 22 estudios (Berkeley et al., 2010). Participaba alumnado con dificultades de aprendizaje.
  • TE = 0,48 (tests estandarizados). Meta-análisis de 8 estudios (Berkeley et al., 2010). Participaba alumnado con dificultades de aprendizaje.

Enseñanza de estrategias

Este grupo combina intervenciones como enseñanza recíproca, RAP, creación de organizadores gráficos, visualización, inferencias y predicciones, autopreguntas, activación de conocimientos previos, reconocimiento de la estructura del texto, localización de ideas importantes, resumen o supervisión de la propia comprensión.

  • TE = 1,23. Meta-análisis de 7 estudios (Edmonds, et al., 2009). Los participantes de los estudios eran alumnado entre 6º de primaria y Bachillerato con dificultades de lectura.
  • TE = 1,35. Meta-análisis de 12 estudios con grupo de control (Scammacca et al., 2007). Se trataba de estudios realizados con alumnado entre 4º de Educación Primaria y Bachillerato. El meta-análisis de dos estudios con evaluación mediante tests estandarizados produjo un tamaño del efecto de 0,54, que no fue estadísticamente significativo.
  • TE = 0,78. Meta-análisis de 29 estudios con grupo de control (Scammacca et al., 2015). Este meta-análisis es una continuación, e incluye los resultados de Scammacca et al. (2007). También se ofrece el meta-análisis de 13 estudios con medidas estandarizadas de la comprensión en el que el tamaño del efecto fue TE = 0,46.
  • TE = 0,38. Meta-análisis de 10 estudios experimentales. Los efectos  a medio plazo de mantienen (TE = 0,46 a partir de 11 estudios) (Suggate, 2014).
  • TE = 0,67. Meta-análisis de 12 estudios (Swanson, 1999). La revisión buscó estudios con participantes con dificultades de aprendizaje de cualquier edad.

2 Formas de intervenir

Swanson (1999) realizó un análisis de las características que mejor predicen la eficacia de las intervenciones para mejorar la comprensión de personas con dificultades de aprendizaje. Estas características fueron:

  1. Preguntas y respuestas dirigidas: el profesor dirige un diálogo en el que realiza preguntas a los alumnos o les anima a preguntar.
  2. Control de la dificultad de la tarea: secuenciación de tareas, de fáciles a difíciles, demostraciones, ayudas, actividades breves.
  3. Elaboración: esta característica se refería a explicaciones de conceptos y procedimientos o a la inclusión de repeticiones o redundancias en los textos.
  4. Modelado del profesor: demostraciones de cómo se tienen que realizar los distintos pasos de las tareas o actividades.
  5. Enseñanza en pequeño grupo.
  6. Recordatorios: indicaciones o ayudas para que los alumnos utilicen las estrategias.

Instrucción directa

Se trata de intervenciones que tienen varias de estas características (al menos cuatro, en el meta-análisis de Swanson, 1999):

  1. La tarea se divide en pasos más pequeños.
  2. Se realizan evaluaciones.
  3. Se informa repetidamente al alumnado de sus resultados.
  4. Se proporciona una presentación gráfica.
  5. Se permite la práctica independiente y la instrucción a ritmo personalizado.
  6. Las instrucciones se dividen en fases simples.
  7. Se realiza enseñanza en pequeño grupo.
  8. El profesor sirve como modelo para una habilidad.
  9. Se proporcionan materiales con un ritmo fluido.
  10. Se proporciona enseñanza individual.
  11. El profesor realiza preguntas.
  12. El profesor presenta los nuevos materiales.
  • TE = 0,68. Meta-análisis de 15 estudios (Swanson, 1999). La revisión buscó estudios con participantes con dificultades de aprendizaje de cualquier edad.

Intervenciones “uno a uno”

Apoyo a las habilidades lectoras realizado de forma individual por un adulto.

  • TE = 0,67. Meta-análisis de 19 estudios con grupo de control (Elbaum, Vaughn, Hughes y Moody, 2000). Participaban alumnos situados por debajo del percentil 20 o 30 en evaluaciones de lectura.

Tutoria entre iguales (modelo PALS)

Peer-assisted learning strategies.

  • TE = 1,21. Meta-análisis de 2 estudios experimentales (WWC 2012), en los que participó alumnado con dificultades de aprendizaje.

Intervenciones combinadas

Incorporan elementos de distintos tipos (habilidades fonológicas, conocimiento alfabético, fluidez, comprensión)

  • TE = 0,72. Meta-análisis de 3 estudios (Edmonds, et al., 2009). Los participantes de los estudios eran alumnado entre 6º de primaria y Bachillerato con dificultades de lectura.
  • TE = 0,60. Meta-análisis de 6 estudios con grupo de control (Scammacca et al., 2007). Se trataba de estudios realizados con alumnado entre 4º de Educación Primaria y Bachillerato. El meta-análisis de 3 estudios con evaluación mediante tests estandarizados produjo un tamaño del efecto de 0,36, que no fue estadísticamente significativo.
  • TE = 0,24. Meta-análisis de 31 estudios con grupo de control (Scammacca et al., 2015). Este meta-análisis es una continuación, e incluye los resultados de Scammacca et al. (2007). También se ofrece el meta-análisis de 27 estudios con medidas estandarizadas de la comprensión en el que el tamaño del efecto fue TE = 0,46.
  • TE = 0,52. Meta-análisis de 8 estudios experimentales. Los efectos  a medio plazo de mantienen (TE = 0,39 a partir de 7 estudios) (Suggate, 2014).
  • TE = 0,35. Meta-análisis de 20 estudios con grupo de control (Wanzek, Vaughn, Scammacca, Gatlin, Walker y Capin, 2016) en los que participó alumnado hasta tercer curso de Educación Primaria con dificultades de lectura o en riesgo de ellas.

Intervenciones extensas

Para los autores de esta revisión, eran las que tenían al menos 75 sesiones de trabajo y no formaban parte del currículo general.

  • TE = 0,10. Meta-análisis de 10 estudios (Wanzek et al., 2013) en los que había participado alumnado con dificultades de aprendizaje de la lectura de tercer curso de Educación Primaria en adelante.

Reading recovery

Programa de intervención desarrollado por Marie Clay. Tiene una versión en español llamada Descubriendo la lectura.

  • TE = 0,36. Meta-análisis de 3 estudios experimentales (WWC, 2013) en los que participó alumnado de primer curso de Educación Primaria con bajo nivel de lectura.

3 Intervenciones paliativas

Modificaciones en los textos

Uso de recursos para hacer más comprensibles los textos, como resaltar las ideas importantes, incluir ilustraciones o preguntas.

  • TE = 0,62 (pruebas no estandarizadas). Meta-análisis de 6 estudios (Berkeley et al., 2010). Participaba alumnado con dificultades de aprendizaje o bajo rendimiento en lectura. El meta-análisis de dos estudios con evaluación mediante tests estandarizados produjo un tamaño del efecto de 0,46, pero que no fue estadísticamente significativo.

Presentación oral de los textos

Grabaciones, dispositivos de conversión de texto a voz o lectura por un profesor o compañero.

  • TE = 0,35. Meta-análisis de 22 estudios (Wood, Moxley, Tighe y Wagner, 2018) con participantes con dificultades de aprendizaje de la lectura. En algunos de ellos participaron universitarios y adultos, pero descartándolos, el tamaño del efecto se mantenía en 0,36. Esta mejora no es de la comprensión en general, sino de la comprensión de los textos que fueron escuchados.

4 Referencias

Berkeley, S., Scruggs, T. E. y Mastropieri, M. A. (2010). Reading comprehension instruction for students with learning disabilities, 1995–2006: A meta-analysis. Remedial and Special Education, 31(6), 423-436.

Edmonds, M. S., Vaughn, S., Wexler, J., Reutebuch, C., Cable, A., Tackett, K. K. y Schnakenberg, J. W. (2009). A synthesis of reading interventions and effects on reading comprehension outcomes for older struggling readers. Review of Educational Research. 79(1), 262-300.

Elbaum, B., Vaughn, S., Hughes, M. T. y Moody, S. W. (2000). How effective are one-to-one tutoring programs in reading for elementary students at risk for reading failure? A meta-analysis of the intervention research. Journal of Educational Psychology 92(4), 605-619.

Elleman, A. M., Lindo, E. J., Morphy, P. y Compton, D. L. (2009). The impact of vocabulary instruction on passage-level comprehension of school-age children: A meta-analysis. Journal of Research on Educational Effectiveness, 2(1), 1-44.

Flynn, L. J., Zheng, X. y Swanson, H. L. (2012). Instructing struggling older readers: A selective meta-analysis of intervention research. Learning Disabilites Research & Practice, 27(1), 21-32.

Goodwyn, A. y Ahn, S. (2010). A meta-analysis of morphological interventions: effects on literacy achievement of children with literacy difficulties. Annals of Dyslexia, 60, 183-208.

Scammacca, N., Roberts, G., Vaughn. S., Edmonds, M., Wexler, J., Reutebuch, C. K. y Torgesen, J. K. (2007). Interventions for adolescent struggling readers: A meta-analysis with implications for practice. Portsmouth, NH: RMC Research Corporation, Center on Instruction.

Scammacca, N. K., Roberts, G., Vaughn, S. y Stuebing, K. K. (2015). A meta-analysis of interventions for struggling readers in grades 4-12. 1980-2011. Journal of Learning Disabilities, 48(4), 369-390.

Suggate, S. P. (2014). A meta-analysis of the long-term effects of phonemic awareness, phonics, fluency and reading comprehension interventions. Journal of Learning Disabilities, 49(1), 77-96.

Swanson, E., Vaughn, S., Wanzek, J., Petscher, Y., Heckert, J., Cavanaugh, C., Kraft, G. y Tackett, K. (2011). A synthesis of read-aloud interventions on early reading outcomes among preschool through third graders at risk for reading difficulties. Journal of Learning Disabilities, 44(3), 258-275.

Swanson, H. L. (1999). Reading research for students with LD: A meta-analysis of intervention outcomes. Journal of Learning Disabilities, 32(6), 504-532.

Therrien, W. J. (2004). Fluency and comprehension gain as a result of repeated reading. Remedial and Special Education, 25(4), 252-261.

Wanzek, J., Vaughn, S., Scammacca, N., Gatlin, B., Walker M. A. y Capin, P. (2016). Meta-analyses of the effects of tier 2 type reading interventions in grades K-3. Educational Psychology Review, 28(3), 551-576.

Wanzek, J., Vaughn, S., Scammacca, N. K., Metz, K., Murray, C. S. y Roberts, G. (2013). Extensive reading interventions for students with reading difficulties after grade 3. Review of Educational Research, 83(2), 163-195.

What Works Clearinghouse (WWC, 2012). Peer-assisted learning strategies. Washington: Institute of Education Sciences.

What Works Clearinghouse (2013). Reading recovery. Washington: Institute of Education Sciences.

What Works Clearinghouse (2014). Repeated reading. Washington: Institute of Education Sciences.

Wood, S. G., Moxley, J. H., Tighe, E. L. y Wagner, R. K. (2018). Do use of text-to-speech and related read-aloud improve reading comprehension for students with reading disabilities? A meta-analysis. Journal of Learning Disabilities, 51(1), 73-84.

 

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El programa de aceleración de la lectura

El programa de aceleración de la lectura (Reading Acceleration Programa o RAP) es una aplicación informática encaminada a mejorar la velocidad lectora y la comprensión. El desarrollo y la investigación sobre este programa fueron liderados por Zvia Breznitz, fallecida en 2014, en la universidad de Haifa.

Básicamente, el programa calcula la velocidad de lectura del alumno y presenta textos que van desapareciendo letra a letra, seguidos de preguntas de comprensión. Estos textos suelen estar compuestos por palabras muy comunes y pueden ser muy breves: oraciones de 9 a 12 palabras. El alumno debe leer el texto, que va desapareciendo, forzándole a emplear una determinada velocidad de lectura y contestar a una pregunta de elección múltiple después de su lectura.

El programa calcula la velocidad de lectura del alumno y la velocidad de desaparición de las letras depende de ella. Cuando realiza con éxito varios elementos consecutivos la velocidad de desaparición aumenta.

Este programa tiene un aspecto contraintuitivo. Normalmente, pensaríamos que forzar a los alumnos a leer con mayor velocidad perjudicará a su precisión y que para leer correctamente es necesario que lo hagan despacio y con la mayor atención posible. Sin embargo, Breznitz consiberaba que habituarse a esa forma de leer termina inhibiendo los procesos de reconocimiento o acceso directo a las palabras.

¿En español?

Además de en hebreo y en inglés, el programa se ha utilizado en español, existen dos trabajos que mencionan su uso:

  • Francisca Serrano y Sylvia Defior lo utilizaron como parte de un programa para la mejora de la fluidez (RFI) que se presentó en el congreso de 2012 de la Society for Scientific Study of Reading.
  • Carmen López-Escribano describe su uso con 12 alumnos con dislexia, de 4º a 6º de primaria, obteniendo mejoras en velocidad de lectura, comprensión y otras medidas relacionadas con la lectura.

Sin embargo, no he encontrado forma de acceder a la aplicación necesaria para poner emplear el programa.

Investigación

El trabajo de investigación más antiguo que he encontrado es de 1987, cuando Breznitz encontró que al presentar los textos a la máxima velocidad a la que los alumnos podían leer, cometían menos errores y mejoraban sus puntuaciones de comprensión. En cambio, si se les forzaba a leer a velocidad baja, la precisión mejoraba, pero la comprensión disminuía.

Son muchos los trabajos de investigación que se han realizado sobre este método, pero tras la muerte de Breznitz y la retirada de su página y su currículo de la web de la universidad de Haifa es difícil encontrar una lista de estos trabajos. Tampoco tengo noticia de que se haya publicado ningún trabajo de revisión en el que se pueda encontrar, así que me limito a mencionar algunas publicaciones recientes:

El uso del RAP produjo mejoras en la velocidad de lectura y la comprensión (Horowitz-Kraus, Cicchino, Amiel, Holland y Breznitz, 2014). Las mejoras en velocidad de lectura silenciosa y oral, estuvieron acompañadas por una mayor activación del hemisferio cerebral izquierdo. Además, en los participantes con dislexia, se produjo una mejora en la comprensión y una mayor activación del lóbulo frontal derecho (Horowitz-Kraus, Vannest, Kadis, Cicchino, Wang y Holland, 2014). También se ha observado una mejora en la conexión entre zonas del cerebro (giro fusiforme izquierdo y córtex cingulado anterior derecho en disléxicos o córtex cingulado anterior derecho en lectores sin dislexia) (Horowitz-Kraus y Holland, 2015).

Recientemente se ha cuestionado la necesidad de que la velocidad de desaparición de los textos tome como referencia la velocidad de lectura del alumno, consiguiéndose buenos resultados en velocidad lectora y comprensión lectora con una reducción del 40% de esa velocidad (Nagler, Linkersdörfer, Lonnemann, Hasselhorn y Lindberg, 2016).

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Eficacia de las intervenciones para mejorar la fluidez lectora

Me imagino que a estas alturas ya queda claro  que la comprensión lectora es un fenómeno muy complejo en el que intervienen muchas variables. Entre esas variables hay un importante grupo que podemos llamar llamar “descodificación” que se corresponde con la habilidad del lector para transformar los signos impresos en información. La descodificación engloba factores como el conocimiento de las letras y sus sonidos, la interpretación de otros signos (cifras, signos ortográficos, viñetas…), la precisión en la lectura, o la velocidad de lectura. Un conjunto importante de investigaciones nos muestran que esos factores están notablemente relacionados con las habilidades fonológicas, la memoria de trabajo y la velocidad de denominación. Además, hay un concepto que aún es un tanto impreciso. Se trata de la fluidez. A veces se identifica fluidez con velocidad de lectura, pero eso sería un reduccionismo, ya que la fluidez incluye, además, aspectos como la interpretación correcta de los signos de puntuación, y la entonación o prosodia.

La fluidez está bastante relacionada con la comprensión. Pienso que eso se debe a que la fluidez de lectura no es únicamente descodificación. Para que se pueda leer con fluidez es necesario alcanzar cierta comprensión del texto. Sin embargo, me queda una duda relacionada con los lectores hiperléxicos que son capaces de leer un texto con fluidez a pesar de tener una comprensión mínima. A eso habría que añadir la habilidad que puede tener un buen lector para declamar un pseudotexto (mecla de palabras y pseudopalabras que no tiene significado).

Pero mi intención no es seguir por ahí, sino tratar sobre las medidas que podemos tomar para mejorar la fluidez lectora y el efecto que tienen sobre la comprensión lectora. No es un tema nuevo en el blog. Hace ya unos cuantos años, realicé una entrada que trataba sobre las lecturas repetidas, concretamente sobre las revisiones de la investigación acerca de su eficacia. Posteriormente, he escrito sobre cómo las lecturas repetidas en español parecen mejorar la fluidez y la precisión, pero no la comprensión. Esto se vio en una investigación de Soriano et al. (2011) y en otra, más reciente, de Calet et. al. (2017).

Una nueva revisión

Recientemente, se ha publicado una revisión de Elizabeth Stevens, Melodee Walker y Sharon Vaughn que sintetiza la investigación realizada entre 2001 y 2014 acerca de los efectos en la lectura de las intervenciones para mejorar la fluidez.

Esta revisión se centra en alumnado hasta 5º curso de educación primaria con trastornos o dificultades de aprendizaje y de lengua inglesa. Las autoras localizaron 19 investigaciones, con grupo de control o diseños de caso único, que cumplían esos requisitos. En resumen, sus resultados son:

  • Lecturas repetidas sin un modelo previo: mejoras entre moderadas y grandes en fluidez y comprensión de los textos que se practican. Los datos sobre la generalización de las mejoras a otros textos (no practicados) son escasos y poco claros.
  • Lecturas repetidas con modelo previo: el número de estudios es mayor y como las autoras de la revisión presentan sus resultados uno a uno, sin hacer ninguna síntesis, es difícil considerarlos en su conjunto. El uso de un modelo adulto de lectura parece mejorar la velocidad lectora. En los estudios en los que el modelo era un compañero con buen nivel de lectura mejoraba la velocidad y también la comprensión. En los estudios en los que el modelo era otro compañero con dificultades de lectura los resultados eran bastante dispersos y poco concluyentes.

También se consideran las lecturas repretidas combinadas con otras intervenciones (enseñanza de vocabulario o de estrategias de comprensión). En general, según Stevens, Walkery Vaughn, el uso de lecturas repetidas se asocia con mejoras en la precisión. la velocidad lectora y la comprensión de los alumnos con dificultades de aprendizaje y esas mejoras parecen generalizarse a nuevos textos. No obstante, tal como he indicado, la presentación de los resultados, estudio por estudio, sin hacer ninguna síntesis o combinación hace difícil percibir esas conclusiones.

Respecto a las características que tendrían las intervenciones de lecturas repetidas más eficaces, las autoras señalan:

  • No está claro el efecto del modelado, pero sí que el modelo de un lector adulto puede ser sustituido por el de un compañero competente en lectura.
  • Tener un criterio (por ejemplo de velocidad) para decidir cuándo se puede considerar que un texto está bien leído se asocia con mayores mejoras.
  • Un mayor número de repeticiones revierte en una mejor lectura del texto que se está practicando, pero no queda claro que produzcan una mayor mejora en la lectura de otros textos.
  • Se pueden obtener mejoras utilizando textos fáciles.
  • Conviene ofrecer al alumno información sobre el nivel alcanzado (palabras correctas por minuto o número de errores) y ayuda en la lectura de palabras complejas o que le resulten especialmente difíciles.

Y un meta-análisis

Resulta curioso que, casi al mismo tiempo, se haya publicado otro trabajo de síntesis, en esta ocasión, centrado en las intervenciones de lecturas repetidas. Se trata de un meta-análisis de Jiyeon Lee y So Yoon Yoon, titulado Efectos de las lecturas repetidas sobre la fluidez lectora del alumnado con trastornos de aprendizaje de la lectura.

Este meta-análisis localizó 39 estudios sobre el tema que, en conjunto, señalaban un efecto moderado (g=0,59). Los análisis realizados indican que el uso de lecturas repetidas es más eficaz con alumnado de primaria que de secundaria y también que el efecto es mayor si los alumnos escuchan previamente el pasaje que van a trabajar y si repiten la lectura cuatro o más veces.

 

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Qué sucede si le leemos el examen a los alumnos con trastornos de aprendizaje. Efectos sobre la comprensión

Que lo harán mejor.

Que se lo estamos poniendo más fácil.

Que les estamos señalando delante de sus compañeros.

Depende de la asignatura.

Que no les estamos preparando bien: no aprenderán a hacer las cosas por sí mismos.

Lo mismo que si leemos el examen a los demás.

Que estamos evaluando otra cosa.

No es una pregunta que se pueda responde de forma taxativa. De hecho, yo llevo años debatiendo con mis compañeros acerca de esto, así que me ha llamado mucho la atención un trabajo recién publicado en el que se realiza un meta-análisis de la investigación sobre este tema. El título del artículo también es una pregunta: ¿Mejora la comprensión lectora de los alumnos con trastornos de aprendizaje la lectura con el uso de la conversión de texto a voz y otros sistemas de lectura en voz alta? Un meta-análisis. El trabajo ha sido realizado por Sarah Wood, Jerad Moxley, Elizabeth Tighe y Richard Wagner, de la Universidad Estatal de Florida.

Cuando un alumno presenta una dificultad notable para la lectura, lo habitual es que se realicen intervenciones para mejorar esa habilidad. Sin embargo, hay algunos que, a pesar de las intervenciones, seguirán teniendo dificultades que requieran algún tipo de compensación. La concepción simple de la lectura nos indica que la comprensión lectora es el resultado de dos conjuntos de habilidades: las de descodificación (lectura precisa y fluida) y las de comprensión oral (que actualmente se está sustituyendo por la habilidad lingüística general). La presentación oral de los textos hace que no sean necesarias las habilidades de descodificación, de modo que facilitaría la comprensión de los alumnos que no tienen buen nivel en ellas. Por otra parte, si se realiza esta presentación oral de los textos, no está claro que lo que se está haciendo sea lectura.

Resultados

Los autores del meta-análisis sintetizaron los datos de 22 investigaciones sobre el tema, encontrando que el acceso oral a los textos mejora la comprensión del alumnado con trastornos de aprendizaje. El tamaño del efecto de esta mejora sería pequeño (g = 0,35 o g = 0,24 si se tiene en cuenta un posible sesgo de publicación). La diferencia entre las mejoras producidas por los dispositivos de conversión de texto a audio y la lectura humana no llegó a ser significativa.

El artículo no se extiende en esta distinción, pero este efecto se ha calculado, fundamentalmente, en situaciones de compensación (mejora en la comprensión de los textos concretos en los que se ha utilizado la lectura en voz alta), no de intervención (mejora de la comprensión lectora en personas que han utilizado la ayuda de lectura en voz alta), ya que sí que indican que existen muy pocos trabajos del segundo tipo.

 

 

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Falta de relación entre lateralidad cruzada y problemas de lectura

Son bastantes la ocasiones en la que me he encontrado o he tenido noticia de que a algún alumno con problemas de rendimiento “se le ha detectado una lateralidad cruzada”, lo que, supuestamente, explicaría esos problemas. El siguiente paso suele ser que el alumno deba recibir un “tratamiento” para solucionar el problema. En algunos casos, los “terapeutas” llegan a tener el cinismo, o tal vez el candor, de decir que han solucionado el problema, que el alumno está bien preparado para leer correctamente y que si no lo hace es porque en la escuela no estamos haciendo bien nuestra parte.

Se trata de un tema  que ya traté en mi otro blog sobre TDAH, pero que retomo aquí por la reciente publicación de un meta-análisis sobre la relación entre lateralidad cruzada, inteligencia y rendimiento académico. Este trabajo está realizado por Marta Ferrero, Guillian West y Miguel Ángel Vadillo.

La lateralidad cruzada es el hecho de que la dominancia de distintas partes del cuerpo corresponda a la misma mitad (izquierda o derecha) del cuerpo. Se suelen considerar la mano, pierna y ojo, aunque hay quien también valora la dominancia de oído. Desde hace bastante tiempo, se ha considerado que los problemas de lateralidad (la lateralidad cruzada y otros como la lateralidad indefinida) son un síntoma, por ejemplo, de la dislexia. Según los autores de este trabajo, esta idea se remonta a Samuel Orton (1879-1948).

El meta-análisis

En la revisión realizada se localizaron 26 investigaciones, en las que participaron más de 5000 alumnos. De las 23 investigaciones en las que se valoró la relación entre lateralidad cruzada y problemas de lectura solo en 4 de ellas se encontraron resultados positivos. El tamaño del efecto de la relación entre lateralidad cruzada y lectura fue -0,03, es decir un efecto nulo, prácticamente cero. Algo similar ocurría al valorar la relación entre lateralidad cruzada y otras variables. El tamaño del efecto de la relación entre la teralidad e inteligencia fue -0,04. Los estudios localizados no mostraban que hubiera una relación estadísticamente significativa entre la lateralidad cruzada y la habilidad para deletrear, el vocabulario o la articulación.

De los cuatro estudios que analizaron la relación entre lateralidad cruzada y cálculo solo uno encontró un resultado estadísticamente significativo. En esta investigación los alumnos que mostraron dominancia derecha obtuvieron mejores resultados que los que mostraron dominancia de la mano derecha y el ojo izquierdo.

Diagrama de embudo en el que se ordenan los resultados obtenidos por los distintos estudios según su tamaño del efecto (horizontal) y el error estándar (vertical).

En una de las ilustraciones que se incluyen en el artículo se puede ver con mucha claridad la relación nula que hay entre lateralidad cruzada y aprendizaje. En este diagrama de embudo los resultados convergen hacia el 0 (relación nula) especialmente cuando están en la parte superior, es decir cuando el error estándar es menor, creo que por el mayor tamaño de las muestras.

Un detalle interesante que señalan los autores es que los instrumentos utilizados para medir la lateralidad han sido muy diversos y no siempre fiables. Finalmente, este meta-análisis tiene dos implicaciones claras para la educación. En primer lugar, parece que no merece la pena dedicar tiempo a evaluar la lateralidad de los alumnos y, en segundo lugar, serían desaconsejables las intervenciones de mejora basadas en la reeducación de la lateralidad. Las razones para eso son que no se ha identificado que exista ninguna relación entre lateralidad cruzada y aprendizaje.

Breve resumen en preguntas y respuestas

¿La lateralidad cruzada produce problemas de aprendizaje de la lectura?

Tras revisar la investigación realizada sobre el tema no se ha encontrado que exista relación entre lateralidad cruzada y aprendizaje de la lectura.

¿Es conveniente realizar intervenciones para reeducar la lateralidad cruzada?

Es improbable que esas intervenciones tengan impacto sobre el aprendizaje. Sabemos poco sobre otros posibles beneficios.

¿Es cierto que existen investigaciones que muestran que la lateralidad cruzada es una causa de los problemas de lectura?

Existen investigaciones que muestran una relación entre lateralidad cruzada y problemas de lectura. Curiosamente, también hay investigaciones que muestran una relación entre lateralidad cruzada y buena lectura. Cuando se aglutinan todos estos datos, el resultado es que no hay relación entre lateralidad cruzada y lectura.

El hijo de una amiga de mi primo mejoró mucho después de que le corrigieran un problema de lateralidad cruzada. ¿Cómo se explica eso?

Cabe la posibilidad de que el motivo de la mejora fuera otro: el propio desarrollo del niño, tomar conciencia de la existencia de una dificultad, otras ayudas que pudiera recibir, incluso que no existiera ningún problema…

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Cinco programas de tutorización individual para prevenir problemas de lectura

Para evitar decepciones tengo que comenzar avisando de que se trata de cinco programas de tutoría individual en inglés. No podremos aplicarlos directamente, pero es posible que podamos aprender cosas útiles de los procedimientos que siguen.

Barbara Wasik y Robert Slavin, del Centro de Investigación sobre Escolarización Eficaz para Alumnos en Desventaja, de la Universidad John Hopkins, han publicado una revisión sobre cinco programas de tutorización individual. Los cinco programas son:

Grabado de Jacob de Gheyn

Grabado de Jacob de Gheyn

Wasik y Slavin localizaron 16 investigaciones en las que se evaluaba el uso de estos programas, con instructores adultos y dirigidos a alumnado de 1º de primaria. En el artículo proporcionan información acerca de los cinco programas, el modelo de lectura en el que se basan, el tipo de intervención que realizan, la formación que necesitan sus aplicadores y los resultados que ofrecen.

En general, estos programas producen efectos positivos sustanciales y, según los estudios de seguimiento, parecen ser efectos perdurables. Los resultados son mejores en los programas que trabajan más aspectos de la lectura (percepción, conocimientos sobre la lectura, descodificación, corrección de errores de precisión, fluidez, comprensión…). Los resultados también son mejores si los programas son aplicados por profesores con formación en el programa que se esté utilizando que si son aplicados por voluntarios.

Los autores de la revisión van un poco más allá y se plantean que estos programas podrían ser eficaces pero insostenibles por su excesivo coste ya que son intervenciones que necesitan muchos recursos. Para ofrecer una orientación sobre la relación entre el coste y el beneficio de los programas de tutorización individual, Wasik y Slavin los comparan con otras alternativas. Los beneficios producidos en la lectura por el uso de la tutorización individual son mayores que los de reducir el número de alumnos en las aulas a la mitad o los de incluir un profesor ayudante en el aula.

 

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Los comentarios perdidos de SENA System

Comienzo con un resumen para que quede bien claro lo que quiero comunicar: SENA es una supuesta intervención que, cuando escribo esta entrada, no ha dado pruebas de ser eficaz en el tratamiento de problemas de lectura o comprensión (ni de otros problemas en los que la compañía afirma que obtiene mejoras). A pesar de la falta de resultados, la web de SENA y la intensa campaña de publicidad que están realizando indican que ayuda al tratamiento de la dislexia, problemas de aprendizaje, déficit de atención, lectoescritura, hiperactividad, TEL, trastornos del desarrollo, trastornos emocionales, pérdida de audición, depresión, ansiedad y también al aprendizaje de idiomas o de música.

He pedido y, hasta el momento, no me han dado la referencia a ninguna investigación con resultados que justifiquen la utilidad de este programa. ¿De dónde viene lo de los comentarios perdidos? Tras solicitar en varias ocasiones que aporten datos que justifiquen lo que prometen en su publicidad, me encuentro con que un buen día han desactivado la opción de hacer comentarios (en facebook) y ya no se pueden ver las interesantes conversaciones que habíamos mantenido.

Antepasados conocidos

Según se explica en su web SENA© es un tratamiento que se lleva a cabo a través de un moderno Software que modifica la estructura armónica del sonido, dando respuesta neurosensorial al estímulo sonoro. Con esta estimulación la cóclea se ve obligada a realizar un esfuerzo para procesar los sonidos de una forma distinta a como lo ha hecho siempre. Con dicho esfuerzo, las células ciliadas del oído interno recuperan su elasticidad y su flexibilidad recuperando, así, los umbrales de audición. Consiguiendo mejorar la calidad auditiva de las personas y como resultado la calidad de vida de las personas.

Sorprendente. De hecho creo que una de las cuestiones que planteé al contactar con ellos era qué sistema habían seguido para medir la elasticidad de las células ciliadas. Porque a mí solo se me ocurre coger unas cuantas y estirarlas a ver qué pasa, pero no creo que eso sea fácil de hacer.

Las modificaciones de la estructura armónica y algunas de las fotos que ilustran la web recuerdan a los sistemas de Berard y Tomatis. Para que esto no se alargue mucho, indico que ya escribí sobre ellos en una revisión. Se podría decir que estos programas de integración auditiva apenas han dado muestras de producir alguna mejora y distintas instituciones científicas han mostrado reparos sobre su uso.

Parece que una de las diferencias entre SENA y estos antepasados es que SENA utiliza un sistema digital para realizar las modificaciones en las grabaciones que se escuchan, sin que tengamos ninguna razón teórica o empírica para creer que eso pueda darle alguna eficacia.

Investigación, desarrollo e innovación

La web de SENA incluye una sección de I+D+I en la que espero encontrar las referencias a los estudios que justifiquen que lo que indican en la publicidad es cierto. Esta sección nos ofrece un gráfico sin título que (cuando consulto) dice: investigación 90%, desarrollo 88%, innovación 91%, tecnología 95%. Como no tiene título ni explicaciones, no sé a qué se refieren esos porcentajes.

Tal como esperaba, la sección no incluye ni una sola referencia a estudios o resultados de algún tipo, así que me pregunto a qué han dedicado el 90% de investigación. Lo que sí que se ofrece es el esbozo de un modelo explicativo.

Volvemos a la elasticidad de las células ciliadas de la cóclea. Al parecer , SENA modifica la estructura armónica del sonido.
Con esta modificación del sonido, la cóclea se ve obligada a realizar un esfuerzo para procesar los sonidos de una forma distinta a como lo ha hecho siempre. Con dicho esfuerzo, las células cilíadas del oído interno recuperan su elasticidad y su flexibilidad recuperando, así, los umbrales de audición.

Además, nos informa de que SENA se basa en dos principios:

  1. Los sonidos de baja frecuencia se propagan a mayor intensidad que los de alta frecuencia, que no sé si está muy bien redactado.
  2. Los trabajos de Bárány y von Békésy.

A esos dos autores no los conozco así que busco algo sobre ellos. Von Békésy (1899-1972) fue un biofísico húgaro, ganador del premio Nobel por su investigación sobre la cóclea. La primera fuente que encuentro, que es Wikipedia indica que la decisión del comité del Premio fue controvertida desde el comienzo, y las investigaciones después de tres décadas revelaron que las principales conclusiones de Békésy eran incorrectas. Un comienzo poco prometedor. Bárány también fue ganador del premio Nobel, en 1914, por sus trabajos sobre el aparato vestibular. Vivió entre 1876 y 1936.

En esta sección de I+D+I también se concretan los principios para la intervención en dificultades escolares, tras afirmar (sin ninguna prueba y parece que sin ninguna vergüenza) que el tratamiento ayuda a evitar el retraso escolar. La compañía nos indica que para obtener un óptimo rendimiento académico son necesarias dos cosas: no estar sordo y tener una buena audición. Una buena frase para incluir en la antología del disparate.

Los comentarios perdidos

El caso es que en enero comenzaron a aparecer en mi muro de Facebook entradas publicitarias de SENA System. Tras ver que eran persistentes decidí hacer algunos comentarios. La verdad es que he perdido algunos porque lo de hacer capturas de pantalla se me ocurrió más tarde y por esa fecha desactivaron la posibilidad de comentar y desaparecieron todos aquellos intercambios.

En varias ocasiones solicité que aportaran alguna referencia sobre investigaciones que respaldasen sus afirmaciones. Al principio me invitaron amablemente a ponerme en contacto con la compañía para que me explicasen el funcionamiento del método. Sin embargo, insistí que ya que estaban haciendo esa campaña en Facebook y eran ellos los que se habían dirigido a mí por ese canal, me dieran por él esa información. En aquel momento había algún otro comentario interesándose por las pruebas de los beneficios de SENA.

En mi siguiente comentario me interesé en la forma como habían valorado que las células ciliadas de la cóclea se volvían más elásticas con el tratamiento con SENA. También insistí en la necesidad de pruebas. Si se afirma que el tratamiento es útil para una serie de problemas y no hay pruebas de esa utilidad podría tratarse de una engañifa (recuerdo haber usado esa palabra).

Una de las respuestas me indicaba que habían hecho una investigación que pronto iban a presentar. Mis preguntas sobre los problemas que se trataron en esa investigación, el tamaño de la muestra, la existencia de grupo de control o las pruebas de evaluación se quedaron sin respuesta.

Mi último comentario es el que aparecen en la imagen. Como la palabra que usan es “demostrado” doy por supuesto que tiene que haber alguna prueba (si no, ¿cómo se demuestran las cosas sin pruebas?) y solicito información sobre esas pruebas.

sena3

Cuando al día siguiente entré en Facebook para ver la respuesta me encontré con la sorpresa de que no había ni respuesta ni pregunta. Los comentarios habían sido desactivdados en todas las entradas de SENA y no había posibilidad de ver nuestras interesantes conversaciones.

Conclusiones

  • SENA afirma que es un tratamiento útil en una buena serie de problemas que tienen distintos orígenes: ansiedad, TDAH, dislexia, depresión… (incluso en su web parecen sugerir que la esquizofrenia, el parkinson o el alzheimer). No parece probable que problemas tan distintos se puedan tratar con el mismo método. Los técnicos SENA se forman, literalmente, en cuatro días: dos presenciales y dos online.
  • No se ha publicado ningún estudio en el que se aprecien los beneficios que SENA propone. Eso no les ha impedido llevar 11 años utilizando su método, sin hacer nada más que una investigación que presentarán próximamente… y de la que no dan ningún detalle.
  • Su base teórica parece mínimamente desarrollada: se refieren a dos investigadores que realizaron estudios sobre el oído y se sugiere que hay relaciones entre la audición y los trastornos que pretenden tratar. También se afirma que la clave está en que las células ciliadas recuperan su elasticidad con la intervención. El caso es que no sabemos cómo miden esa elasticidad ni parece probable que esa pérdida de flexibilidad sea la causa de los problemas que tratan. Ni siquiera han proporcionado datos de que exista la supuesta recuperación de elasticidad o de recuperación de los umbrales de audición.
  • Actualmente, SENA está realizando una campaña publicitaria y parece incomodarles el tener que dar explicaciones públicas sobre la eficacia de sus propuestas. Curiosamente, en lugar de aportar razones para justificar su propuesta, lo que hacen es eliminar las solicitudes de información, pero mantienen afirmaciones engañosas diciendo que el sistema funciona, incluso que su utilidad está demostrada.
  • Invito al lector a que piense la última conclusión.

 

 

 

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Conocimientos de los maestros sobre la dislexia

La dislexia, trastorno de aprendizaje de la lectura o dificultad de aprendizaje de la lectura es uno de los problemas escolares más comunes. Nos podemos preguntar ¿quién tiene mejor formación sobre esta dificultad?, ¿los profesores con experiencia que han trabajado directamente con niños con dislexia?, ¿o los profesores recientes, sin experiencia, pero que han tenido la oportunidad (o tal vez no) de recibir formación sobre los conocimientos más actuales acerca de la dislexia?

Joyce Echegaray y Manuel Soriano han publicado, en la revista Aula Abierta, un artículo en el que comparan los conocimientos sobre dislexia de 118 alumnos (más bien alumnas) que estaban terminando su formación como maestros de primaria y 110 profesores (nuevamente, más bien profesoras) de colegios públicos y concertados. Casi el 52% de los profesores con experiencia consideraba que había tenido al menos un alumnos con dislexia durante su carrera profesional.

Foto de Andrew Malone

Estos profesores en formación o en activo realizaron una pequeña encuesta y una escala de conocimientos sobre la dislexia del desarrollo, con 36 items en los que respondían: verdadero, falso o no sé.

Los resultados de la encuesta son muy curiosos, por ejemplo:

  • El 71% de los alumnos de magisterio consideraba que había recibido información sobre dislexia en asignaturas de su carrera, lo que no parece encajar con que el 82% consideraba que no había recibido ninguna información.
  • En cambio, todos los profesores en activo consideraban que tenían información sobre la dislexia, aunque solo el 32% señalaba que la recibió en su formación universitaria.
  • Pocos profesores en formación mencionaban otras fuentes de información sobre la dislexia. La más mencionada fueron la televisión y la radio, por el 18%.
  • En cambio, el profesorado con experiencia mencionaba como fuentes de información la televisión y la radio (85%), libros (51%), charlas (41,8%), o revistas educativas (21%).
  • Los cursos de formación, las revistas especializadas y las asociaciones parecen tener poco impacto como fuentes de información, superando el 10% solo en un caso: el 14% de los profesores con experiencia afirmaba haber recibido información sobre dislexia en cursos de formación.
  • Los profesores con experiencia se sienten más preparados (algo el 45% y mucho el 29%) que los profesores que terminan su formación (algo el 37% y mucho el 17%).

Los profesores con experiencia obtuvieron mejores resultados que los profesores sin experiencia en la escala global de conocimientos sobre dislexia y en las subescalas de información genera, síntomas-diagnóstico y tratamiento, con diferencias pequeñas o medianas.

Los años de ejercicio profesional y la experiencia con alumnos con dislexia se relacionaban con el número de aciertos en la escala.

Los items que más claros tuvieron los profesores eran:

  • (Es falso que) todos los chicos que leen mal tienen dislexia.
  • (Es falso que ) la dislexia es un mito, un problema que no existe.
  • (Es falso  que) proporcionar ayudas a los alumnos con dislexia como tiempo extra para realizar tareas, dictados más cortos, asiento cerca del profesor… sea injusto para el resto de los alumnos.
  • La lectura de los alumnos con dislexia suele caracterizarse por la inexactitud y por la falta de fluidez lectora.
  • Los alumnos con dislexia tienen problemas para leer con fluidez.

Las creencias erróneas más usuales fueron:

  • Aceptar verdadero que el principal criterio de detección de la dislexia son las inversiones de letras y palabras.
  • Considerar como verdadero que la dislexia está causada por un déficit viso-perceptivo y que por eso invierten las letras y las palabras.
  • Considerar falso que la mayoría de los alumnos con dislexia suelen tener problemas sociales o emocionales.
  • Considerar falso que las pruebas de inteligencia pueden ser útiles en la identificación de la dislexia.
  • Considerar falso que el cerebro de las personas con dislexia es diferente al de las personas sin dislexia.

Y, en tercer lugar, los items en los que los profesores mostraron desconocimiento con mayor frecuencia fueron:

  • La mayoría de los estudios señala que alrededor del 5% de los alumnos en edad escolar tiene dislexia.
  • La dislexia es más frecuente en hombres que en mujeres.
  • Los problemas con el establecimiento de la lateralidad (esquema corporal) son la causa de la dislexia (esto es falso).
  • La dislexia suele durar mucho tiempo.
  • Aplicar un test de lectura individual es imprescindible para diagnosticar la dislexia.

Reflexión personal

Una de las cosas que me ha llamado la atención de este estudio, y que los autores también comentan en la discusión, es la persistencia entre el profesorado de la creencia de que la dislexia es un problema viso-perceptivo, caracterizado por las inversiones en la lectura (o la escritura) y en el que influye la lateralización del alumno. En los años 70-80 fueron muy populares este tipo de explicaciones y yo pensaba que era el profesorado formado en aquellos años y poco actualizado el que mantenía esas creencias. Sin embargo, estos datos indican que el 57% del profesorado con experiencia (con un promedio de edad de 37,6 años) y el 53% de alumnos que terminan magisterio cree que la dislexia está causada por un problema viso-perceptivo que produce inversiones en letras y palabras.

 

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