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Más ayudas para las confusiones entre “b” y “d”. Tenemos “boda”.

16 Sep

En mi entrada anterior sobre confusiones entre b y d decía que había sido incapaz de realizar una ilustración para un recordatorio con la palabra “boda”. Mi escasa habilidad para el dibujo ha sido compensada con un regalo del logopeda -y dibujante- Iván Amado Fernández, coordinador del Centro Iria, en Madrid. No solo ha preparado el dibujo de la palabra “boda”, sino que también se ha trabajado “bedel”, “abad”, “Buda” y “sábado”.

Así que yo les he añadido las letritas, y ahí tenemos una pequeña colección a la que podemos sumar “borde” y “bed”, que estaban en la entrada anterior. ¿Bedel, abad, Buda?, ¿no había palabras más sencillas para los niños? Realmente no hay muchas palabras de dos sílabas con “b” y “d” y de esas tenemos que descartar algunas como “daba” o “debo”, que difícilmente se podrían dibujar de una forma que aclare el tiempo y la persona del verbo. Otras podrían ser “bidé”, “bidón”, “balda”, “balde”, “banda”, “bordar”, “débil”, “dobla” o “doble”.

Algunos recursos gratuitos para trabajar a distancia la lectura y la comprensión

6 May

El punto de partida es poco prometedor: los recursos informáticos o multimedia no han dado muestras de producir muchos beneficios en el aprendizaje de la lectura y la comprensión. Hay algunas excepciones puntuales pero la mayor parte de las aplicaciones que tenemos para trabajar la lectura del español ni siquiera han sido investigadas.

Pero por otra parte, en este campo, no hacer nada suele dar peores resultados, así que vamos con esta lista, que no tiene más criterios que el de tratarse de programas gratuitos que funcionan directamente en el navegador (no he incluido aplicaciones para móviles o tabletas) que me ha parecido que podrían ser útiles. Varios de ellos funcionan en flash así que es posible que sea necesario aceptar el uso de este lenguaje en el navegador y que en el futuro dejen de funcionar.

Para aprender las letras y lectura inicial

  • Memoria alfabeto: actividades de memorión en las que hay que emparejar letras o letras y palabras que comienzan por ellas. En español latino y con letra “de palo”.
  • Sopa de letras: búsqueda de la letra que muestra el programa, en mayúscula o minúscula.
  • Caja mágica: localizar, entre tres alternativas, el objeto que comienza con la letra que se muestra. Con letra de palo.
  • Juguemos con burbujas: asociación entre letras y su nombre. En español latino y con letra de palo.
  • Ruta maya: asociación entre letras y su nombre. Para elegir la letra hay que hacer clic sobre ella con el ratón. En español latino y con letra de palo.
  • Patinemos en el hielo: trazado de las letras. Interesante si se tiene pantalla táctil. En español latino y con letra de palo.
  • Escribe las letras: otra actividad de trazado, con mayúsculas.
  • La isla de las letras: presenta varias actividades sobre cada letra (considera ch y ll como letras): ver, trazar, buscar palabras que la contengan, combinar consonantes con vocales… La navegación desde la pantalla principal no me ha funcionado bien, así que creo que es mejor acceder a las letras desde el abecedario de la web que enlazo. Utiliza letra ligada y probablemente es el programa para el trabajo de las letras más sistemático de los que presento.
  • Iniciación a la lectoescritura: propone actividades variadas letra por letra: reconocer, emparejar, formar palabras, ordenar oraciones. Con letra ligada.

Bolsa de letras

  • Qué mareo: juego de ordenar letras para fomar palabras. Se puede actuar por ensayo error y no dice qué palabra has hecho. Con letra de palo.
  • Concurso de palabras: escribir la palabra con las letras que se ofrecen. Con mayúsculas.

Juego del ahorcado

Para practicar lectura simultánea

  • Videocuentos: colección de cuentos grabados en Youtube que se pueden escuchar al tiempo que se leen. Las herramientas de los vídeos permiten cierto control sobre la velocidad con la que se narra la historia, aunque el resultado puede ser un poco fantasmagórico. Con letra de palo.
  • Librería Árbol ABC: no he conseguido poner un enlace directo a la librería. Pero con un poco de navegación, se pude buscar en esta web de recursos educativos la parte de Librería, dedicada a niños de 6 y 7 años. Allí hay una colección de audiocuentos dedicados a distintas letras y dígrafos. A diferencia del anterior, el formato es de libro electrónico, tiene opoción de escuchar la lectura o de leer sin audio. No se puede modificar la velocidad del audio. En español latino y con letra de palo.
  • Programas TTS: se trata de aplicaciones de conversión de texto a voz, en las que podemos escribir o pegar nuestro propio texto para que el programa lo lea. Tienen el inconveniente de que alguien debe preparar la actividad ya que no podemos hacer que aparezca el texto en la pantalla del alumno. Aunque no puedo utilizarlo, porque en casa no tengo herramientas de Microsoft, el Lector inmersivo de esta compañía me ha parecido una herramienta con un diseño muy claro. Además, como complemento permite dividir el texto en sílabas o señala qué palabras son sustantivos, verbos, adjetivos y adverbios. Otra posibilidad puede ser Natural reader, que permite que el texto se pueda ver con la fuente Dyslexic.

Sopas de letras

  • Generador de sopa de letras: sirve para hacer sopas de letras interactivas personalizadas, pero son locales, no se pueden publicar y se pueden resolver por ensayo error, arrastrando el ratón por las letras hasta que aparece una coincidencia.
  • Ensopados: otro generador que permite la publicación en línea de las sopas. Se pueden cancelar las palabras invertidas, pero no las palabras en diagonal.

Para desarrollar la fluidez

  • Galexia: aunque había dicho que no iba a incluir aplicaciones para móvil o tableta, esta es para Android, pero creo que merece la pena destacarla. Con actividades variadas y uno de los pocos programas que ha sido investigado. Con letra de palo.

  • Monster likes words: hay que completar las palabras en un tiempo (bastante) limitado. A veces me ha aparecido algo que no estaba en español.
  • Conecta las letras: juego de sopa de letras, con un poco de Tetris.
  • Velocidad lectora: permite proyectar letras, sílabas o palabras a una velocidad determinada. Tiene otras opciones que me han producido errores al intentar utilizarlas. Tiene una serie actividades preconfiguradas a la que llaman método para mejorar la velocidad lectora.

Vocabulario

  • La competencia léxica: actividades con palabras homófonas, polisémicas, significados figurados o frases hechas. Tiene una mecánica sencilla (seleccionar, emparejar, elegir el que sobra…) con una presentación bastante elaborada.

Para la comprensión

  • Intralíneas: plataforma para el desarrollo de la comprensión lectora, planteada para alumnado desde 4º de Educación Primaria hasta Bachillerato. Contiene cientos de textos de temas variados ya anotados y con preguntas que se pueden contestar en un ordenador, móvil o tableta. También es posible editar las preguntas (modificarlas, suprimirlas o añadirlas) o transformar la actividad interactiva a un PDF. Se trata de una plataforma comercial, pero tiene un modo gratuito que solo requiere registro.

  • Prueba T: plataforma de aprendizaje con actividades variadas. En la parte de juegos se pueden encontrar El reto de los 30 minutos, que es una actividad en la que se van presentando distintos textos breves acompañados por una pregunta y, también, La fortaleza de los relatos, una actividad con preguntas sobre textos que tiene la peculiaridad de que está realizada con ítems liberados de las pruebas PISA. También, que incluye preguntas en las que los alumnos deben redactar una respuesta breve. Aunque se puede probar el funcionamiento de las actividades, requiere registro para trabajar. Ofrece la posibilidad de que el profesor encargue tareas y haga seguimiento del alumno.

  • Lecturas con preguntas: lees el texto, respondes preguntas de elección múltiple, te informa de los aciertos. Hay distintos niveles y con un poco de navegación se encuentran otras lecturas.
  • Test de lectura: una forma de trabajo parecida a la del punto anterior, con cronómetro (al final de la página).
  • Lecturas interactivas: etc.
  • Proble+2: trabaja la comprensión básica de problemas matemáticos, aunque la mayor parte del trabajo es de resolución de problemas.
  • Comprensión lectora, prácticas de lectura intensiva: con un aspecto anticuado y una interactividad rudimentaria, pero contiene actividades para ordenar textos, completaros, elegir título, detectar contradicciones…
  • Fondo lector: un programa muy veterano (y se nota en su aspecto) con textos y preguntas de elección múltiple y, también, actividades de ordenar frases o de vocabulario.

Generales

  • Lectoescritura adaptada: incluye muchas actividades, como asociar palabras con imágenes o viceversa, completar palabras a las que les faltan letras, ordenar letras, ordenar oraciones, buscar la palabra repetida, actividades de vocabulario. La navegación o la forma de realizar las actividades no siempre es intuitiva, o hay menús que no funcionan. Las actividades suelen utilizar letra de palo, aunque hay algunas que se presentan con letra ligada o permiten elegirla.

Algunos trucos para las confusiones entre “b” y “d”

29 Abr

Entre mis múltiples problemas, uno que me incomoda bastante es que a veces se me ocurren cosas. Aparentemente esto no tendría por qué ser algo negativo. Vivimos en un entorno en el que se aprecia la creatividad y se fomenta el “salir de la zona de confort”. Mira tú qué nombre tiene el sitio: “zona de confort”; mi objetivo es entrar en ella. ¿Por qué iba a querer salir de un sitio con ese nombre?

Bueno, me centro y os enseño una de mis ocurrencias más recientes. Aquí no hay nada de evidencias, estudios o datos. La cosa viene de que estoy preparando un material para ejercitar la lectura de sílabas con CCV (consonante, consonante y vocal), como “fre”, “tro” o “gle”. El material tiene una lista de palabras frecuentes con una, dos o tres sílabas, en las que una sílaba tiene la estructura CCV o la estructura CVC (“fer,”, “tor”, “gel”) y las otras sílabas tienen estructuras más sencillas, como V, CV o VC. En esas sílabas CCV y CVC resalto las dos consonantes. En una segunda parte, los alumnos tienen que leer las mismas palabras, en orden diferente y sin la ayuda de las consonantes resaltadas. Plastifico las hojas que tienen que leer para señalar con un rotulador borrable las palabras que han leído correctamente.

En esta foto se puede ver el aspecto del material que estoy haciendo.

Una hoja del material para trabajar la lectura de sílabas CCV

Cuando comenzaba a trabajar con la primera lámina, el alumno con el que leía  confundía bastantes veces “b” con “d”. En cuanto cometió los primeros errores recordé algunas cosas que había estado mirando sobre cómo aprender a distinguir estas dos letras y, ya que tenía el rotulador borrable, cuando el alumno se equivocaba o dudaba, convertía la “b” en “B”, explicándole que eso no funciona con la “d”; se puede ver un ejemplo en la tercera columna, en la palabra “borde”.

¿Cuáles son esas cosas que había estado mirando (y preparando)? Pues las que aparecen en estos carteles

Elaboración propia

Esta superposición entre “B” y “b”.

Elaboración propia

Esta transformación, que es algo muy similar a la superposición anterior. Y, curiosamente, con la palabra “borde” tenía preparado un cartel gráfico-conceptual que trata de ilustrar cuál es la posición correcta de la “b” y de la “d”.

Elaboración propia

Me recuerda a la ortografía ideovisual. Me quedó rondando por la cabeza la idea de hacer otro cartel de este estilo con la palabra “boda”, pero no me llega la inspiración de cómo disponer las letras en un dibujo que tenga relación con una boda.

La transformación de la “d” en “D” no queda tan bien, pero he visto hacerla. Además, no se puede hacer esto cuando la “d” forma parte de una palabra, porque no cabe, a no ser que sea la última letra

También se me ocurre (no es ninguna novedad) que el alumno represente la forma de las letras con sus propias manos, como hace alguien en esta foto.

Quizá, la novedad sea asociar esas disposiciones a palabras con “b” y “d” fáciles de recordar. Pienso que “buenos días” o “¡bien dicho!” nos pueden servir. La autora del vídeo del que he obtenido esta foto utilizaba la palabra “barda”.

Aquí tenemos otra disposición de los dedos que también recuerda la forma de estas letras.

Aún habría una tercera forma, que sería colocando las manos en posición de señalar con el índice y con el pulgar recogido. No he visto que se haya asociado a estas letras, pero también nos recuerda a ellas.

Para quienes dominan el inglés, quizá pueda ser útil aprender a dibujar esta cama.

Por último, nos quedarían los truquillos del tipo “la b tiene barriga”, a los que no veo mucho sentido porque la barriguilla de la “b” o el trasero de la “d” pueden orientarse hacia la izquierda o hacia la derecha, ya que la personas tenemos dos perfiles. Pero si a alguien le ayudan, bienvenidos sean.

Petit Ubinding

24 Mar

UBinding es un programa informático para la intervención en dificultades de lectura, vinculado a la Universidad de Barcelona. En España es poco frecuente que se investigue la eficacia de este tipo de propuestas, así que voy a comentar un artículo que se ha publicado sobre este programa en Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología, aunque no valora los efectos sobre la comprensión lectora.

En este estudio se trabajó durante un curso escolar (noviembre a abril) con dos grupos. En el grupo experimental se realizaban tres sesiones de grupo semanales en clase, en las que se trabajaban la descodificación, el vocabulario y la comprensión. Además, estos alumnos realizaban entre una y cuatro sesiones semanales de trabajo a través de internet en sus casas. Este grupo estaba formado por 113 alumnos de 1º de Educación Primaria, que estudiaban en 4 escuelas distintas. El grupo de control estaba formado por 234 alumnos que estudiaban en seis escuelas situadas en cerca de las escuelas del grupo experimental y con un nivel socioeconómico de las familias similar.

La escolarización de estos alumnos se realizaba preferentemente utilizando el catalán y, tanto las evaluaciones como la intervención se realizaron en esa lengua.

En las sesiones de clase se trabajó la lectura mediante actividades orales preferentemente orales, con las que se trabajaba:

  • Descodificación: letras, sílabas, palabras y pseudopalabras.
  • Razonamiento, inferencias y resolución de problemas conceptuales.
  • Visualización, creando imágenes mentales para representar conceptos.
  • Morfología y sintaxis.
  • Vocabulario: definiciones, campos semánticos, antónimos.
  • Recontado de historias leídas en el aula.

Las sesiones con la plataforma informática se realizaron una vez por semana, pero para el alumnado con menor rendimiento en la evaluación realizada antes de la intervención llegaron a ser hasta cuatro sesiones. La mayor parte de los ejercicios que se realizaban en estas sesiones eran de velocidad lectora, leyendo en alto listas de sílabas, palabras o pseudopalabras. También se trabajaban las habilidades fonológicas con actividades como señalar las imágenes que comenzasen por una letra concreta, seleccionar palabras con un sonido determinado, suprimir sonidos o invertir sílabas. La memoria se trabajaba leyendo varias sílabas o palabras y repitiéndolas en orden, recordando la que aparecía en un lugar concreto o valorando si una lista era igual o diferente a la anterior. Para el vocabulario se pedía distinguir palabras reales de palabras inventadas.

Resultados

El grupo experimental y el grupo de control no eran equivalentes antes de comenzar la intervención. Los alumnos del grupo de control rindieron significativamente mejor en las tres tareas de evaluación: lectura de palabras, lectura de pseudopalabras y lectura de texto. En cambio, tras la intervención era el grupo experimental el que obtenía resultados significativamente mejores, con tamaños del efecto entre 0,29 y 0,38 en la comparación con el grupo de control.

Analizando por separado los datos de los alumnos que comenzaron el curso con resultados en lectura por debajo del percentil 30 (40 del grupo experimental y 65 del grupo de control), antes de la intervención, no se encontraron diferencias significativas en sus resultados. Al terminar la intervención, los del grupo experimental rendían significativamente mejor que sus compañeros del grupo de control con tamaños del efecto entre 0,54 y 0,71.

 

 

Adaptaciones en la lectura para alumnado con dificultades de aprendizaje. ¿Qué sabemos?

4 Mar

Georgia Andreou, Panagiota Athanasiadou y Sotiria Tzivinikou, de la Universidad de la Universidad de Tesalia, en Grecia, llaman “teoría de la interacción” a lo que yo he presentado alguna vez como “ayuda diferencial“. En ambos casos, lo que se pretende explicar es lo mismo: cuando adaptamos una prueba de evaluación para un alumno o grupo de alumnos, ¿cómo distinguimos cuándo estamos construyendo una prueba que nos permite conocer lo que han aprendido, a pesar de sus dificultades y cuándo estamos proponiéndole una prueba más fácil, con la que probablemente va a tener mejor rendimiento?

¿Has conocido a algún profesor que evita hacer adaptaciones con la justificación de que se crea una situación injusta en la que los alumnos a los que se adaptan las pruebas tienen ventaja sobre sus compañeros? ¿Has oído hablar de algún lugar donde se limita la calificación de los alumnos a los que se adaptan las pruebas de evaluación porque se considera que, aunque las hagan muy bien, no están mostrando que dominen los objetivos y contenidos de enseñanza? ¿Sabes de algunos padres que han ido a protestar en el centro porque su hijo no tiene las mismas oportunidades que los compañeros con dificultades a los que se adaptan las pruebas de evaluación?

Yo he vivido en el sitio donde suceden estas cosas y por eso me interesa mucho el tema, así que vamos a ver qué dicen las tres investigadoras griegas en su revisión sobre acomodaciones en la evaluación de la comprensión lectora para alumnado con dificultades de aprendizaje.

La teoría de la interacción, que toman como referencia, indica que las adaptaciones deben ser beneficiosas solo para el alumnado con dificultades al que van dirigidas y no a sus compañeros. Una adaptación que mejore el rendimiento del alumnado sin dificultades sería una facilitación. Aprovecho para decir que no estoy completamente de acuerdo con eso, ya que hay casos, como el de redactar mejor una pregunta confusa, que pueden mejorar el rendimiento de todo el alumnado y que se podrían considerar como una mejora de la validez de la prueba más que como una facilitación.

Foto de Joxemai en Wikimedia Commons

Los tipos de adaptaciones de las pruebas de comprensión lectora que consideran Andreou, Athanasiadou y Tzivinikou son:

  1. Lectura en voz alta del texto, de partes de él o de las preguntas. Esta lectura la puede hacer el profesor o puede estar grabada en algún dispositivo de reproducción.
  2. Aumentar el tiempo disponible para realizar la prueba.
  3. Ayudas tecnológicas que, generalmente, son una forma de lectura en voz alta a través de la síntesis de voz, aunque caben otras posibilidades, como elegir las características tipográficas del texto: tipo de letra, tamaño, color del fondo…
  4. Otras acomodaciones, por ejemplo: explicar explicación de algunas palabras, destacar las claves de las preguntas, supervisión durante la prueba o repartir la prueba en varias sesiones.

Más allá de esto, la revisión es meramente descriptiva: va exponiendo estudios en los que se valoraron estos tipos de adaptaciones e indicando sus resultados. Estos resultados son variables y al no haber un intento de sintetizarlos, las autoras indican que son ambivalentes en cuanto a la teoría de la interacción. Las acomodaciones suelen producir una mejora en el rendimiento del alumnado con dificultades de aprendizaje, pero, en bastantes ocasiones, también en el del alumnado sin dificultades. No obstante, en la mayor parte de las ocasiones, los beneficios para el alumnado con dificultades son mayores que los beneficios para sus compañeros.

Jornada sobre dislexia en Toledo

26 Feb

Si mis planes salen correctamente, el próximo 14 de marzo estaré en Toledo con una jornada titulada: La dislexia, nuevos aportes en evaluación e intervención, en la que intervendremos Marisa Conde, presidenta de Aquaprende y DISCLAM CLM, y yo mismo.

Según los organizadores, se trata de una formación dirigida a colegiados y miembros de la Federación de Dislexia de Castilla-La Mancha.

¿Es util la localización de ideas principales y la elaboración de resúmenes para los que tienen dificultades de lectura?

5 Feb

¿Enseñar a localizar ideas importantes del texto y a resumirlo es útil para los alumnos que tiene problemas de lectura?

La respuesta es que sí (gestos de alivio).

¿Cómo lo sabemos?

Porque Elizabeth Stevens, Sunyoung Park y Sharon Vaughn han publicado una revisión de la investigación sobre ese tema, realizada con alumnos de 3º de primaria a bachillerato. En esta revisión localizaron 30 publicaciones sobre el tema, 24 que empleaban diseños con grupo de control y 6 con diseños de caso único. En estas investigaciones participaron 983 alumnos.

¿Y qué dice esa revisión?

En primer lugar, nos dice que las intervenciones basadas en localización de ideas principales y elaboración de resúmenes produjeron una mejora grande, según los estudios con grupo de control, con un tamaño del efecto de 0,97. Los resultados fueron heterogéneos. No se encontraron diferencias significativas debidas al curso, número de sesiones de trabajo, tamaño de los grupos o año de publicación.

De los estudios de caso único se descartó uno por problemas de método. Los otros cinco cumplían los estándares metodológicos con reservas.

¿Qué se hacía en las intervenciones?

Las autoras de la revisión describen las siguientes prácticas:

Identificar la estructura del texto

  • Distinguir entre diferentes organizaciones del texto expositivo.
  • Reconocer palabras que señalen la estructura del texto.
  • Utilizar información estructural (exposición del tema o conclusión) para localizar la idea principal.

Estrategias en tres pasos

  • Leo un párrafo.
  • Me pregunto cuál es la idea principal: la indico y también dos detalles.
  • Cuento el contenido con mis propias palabras.

Estrategias en dos pasos

  • Localizo el “qué” o “quién” más importante del texto y lo más importante que dice de eso.
  • Escribo una oración de resumen.

Organizadores gráficos

  • Diagramas de la estructura de la narración.
  • Otras formas de representación del contenido del texto.

Estrategias de microprocesamiento

  • Reglas de resumen de Brown y Day: suprimir información irrelevante, suprimir información redundante, generalizar información utilizando un nombre de categoría, seleccionar la idea principal del texto o crear una idea principal si no aparece de forma explícita.
  • Analizar las relaciones anafóricas (identificar el referente de las referencias) y los conectores.
  • Conectar ideas entre oraciones: leer las preguntas, leer el pasaje para determinar de qué trata, pensar qué tienen en común los detalles, pensar un buen título y releer la historia si no ha sido posible completar la actividad.

Combinación de enseñanza del resumen y autosupervisión

  • Establecer objetivos para el resumen.
  • Autopreguntas.
  • Tarjetas para comprobar si se siguen los pasos de la estrategias que se está empleando.
  • Estrategia PLANS: proponerse objetivos, pensar formas de alcanzarlos, tomar notas, secuenciar las notas.

¿Algo más que comentar?

Sí, me inquieta que el tamaño del efecto que se obtuvo pueda estar sobrestimado. El rango de efectos en los estudios con grupo de control estaba entre -0,99 y 5,98. Los autores tomaron la decisión de desestimar los efectos mayores que 3, con lo que prescindieron de 6 resultados atípicos de los 109 que manejaban inicialmente. En realidad, esta decisión disminuyó el tamaño del efecto combinado, pero desconocemos cuántos estudios tuvieron resultados con efecto cercanos a 3, algo inusual en intervención en comprensión lectora y que haría recomendable observar qué variables se han medido y cómo.

Lo que sabemos sobre dificultades de lectura, muy resumido para no perder de vista lo importante

11 Dic

La revista Nature se publica desde 1869 y es una de las principales publicaciones científicas en el mundo. Alrededor de ella se ha ido creando un conjunto de revistas, entre las que se encuentra NPJ Science of Learning (NPJ son las siglas de Nature Partner Journals). En esta revista, Genevieve McArthur y Anne Castles publicaron en 2017 un artículo de revisión titulado Ayudando a los niños con dificultades de lectura: algunas cosas que hemos aprendido hasta el momento. A continuación trataré de destacar los puntos más importantes de este trabajo.

Los lectores con dificultades muestran distintas formas de leer

Las dificultades de lectura no son algo homogéneo. Algunos alumnos con problemas de lectura tienen dificultades en la conversión de letras a sonidos. Algunos las tienen en el reconocimiento de palabras. Hay alumnos que leen correctamente, pero de una forma muy poco fluida y hay alumnos con problemas notables en la comprensión de lo que leen.

El mismo problema puede tener distintas causas

La lectura es un sistema muy complejo y normalmente, una dificultad no tiene un causa única. Considerando la lectura de forma bastante elemental, es necesario que el lector cuente con procesos que le permitan reconocer las letras, reconocer agrupaciones de letras y palabras, convertir las letras a sonidos del habla y palabras y acceder al significado de las palabras. Pero no solo eso, la atención, la memoria, la percepción de los sonidos del habla y el desarrollo del lenguaje oral también influyen en la lectura.

Hay problemas cognitivos y emocionales asociados a las dificultades de lectura

Una proporción considerable del alumnado con dificultades de lectura tiene problemas de habla y de atención. Como grupo, el alumnado con dificultades de lectura muestra mayores niveles de ansiedad y menor autoconcepto.

Anne Castles y Genevieve McArthur en la parte derecha de la imagen. Foto enlazada de Universidad de McQuarie.

Las intervenciones próximas son más eficaces que las distales

Una característica muy notable de esta revisión es que sus autoras utilizan con bastante frecuencia lo que llaman “esquema de lo próximo y lo distal” para organizar la información. Lo próximo es lo directamente relacionado con los procesos de la lectura (reconocimiento de letras, reconocimiento de palabras, acceso al significado…) y lo distal es lo que se relaciona de forma indirecta (atención, motivación).

En este sentido, las intervenciones próximas son las que entrenan directamente la lectura o los procesos que intervienen en ella, como mejorar las habilidades fonológicas, enseñar las relaciones entre letras y sonidos o practicar el reconocimiento de palabras. Las intervenciones distales tratan de entrenar habilidades o capacidades más generales y no directamente relacionadas con la lectura, como la percepción, la lateralidad, o la memoria.

Existe un número reducido de ensayos clínicos sobre intervención en dificultades de lectura. Según las autoras son 22. La mayor parte de ellos han valorado intervenciones de enseñanza de las relaciones entre letras y sonidos para poder leer nuevas palabras (phonics) y este es el único tipo de intervención que ha producido resultados significativos. Por contra, las intervenciones distales, entre ellas las que se presentan como “terapias alternativas” no han mostrado producir efectos significativos en estos ensayos clínicos.

Trasladar lo que conocemos a intervenciones basadas en evidencias

Debido a la heterogeneidad de las dificultades de lectura, una buena intervención debería partir de una evaluación que identifique cuáles son los procesos en los que tiene dificultad un alumno concreto y si existen dificultades en otras áreas con una relación distal con la lectura (nivel cognitivo, atención, estado emocional…). No obstante, en la intervención se deberá dar prioridad a los aspectos directamente relacionados con la lectura.

Modelo de respuesta a la intervención. Un enfoque preventivo para el abordaje de las dificultades específicas de aprendizaje

13 Nov

Me pasa una cosa curiosa: apenas leo libros sobre lectura y comprensión. Incluso diría que leo muy pocos libros sobre Pedagogía y Educación. Resulta curioso porque trabajo en esas cosas. Me interesan mucho la comprensión lectora, llevo un blog sobre el tema y, además, me encanta leer.  Ojo, que no he dicho que no lea sobre el tema, es solo que no suelo leer libros sobre lectura y comprensión. Sí que leo muchos artículos y consulto datos concretos en muchísimos más.

Pero en esta entrada quiero hablar de un libro, que me interesó bastante cuando se publicó. No puedo decir que lo haya leído, pero le he dedicado bastante tiempo. Me explico, no me parece que sea un libro para empezar a leer por la primera página y acabar por la última, sino un libro para tener a mano, conocer el contenido, leer (de esa forma, de principio a fin) algunas partes y utiliza otras cuando resulte oportuno.

El título del libro es el mismo que el de esta entrada: Modelo de respuesta a la intervención. Un enfoque preventivo para el abordaje de las dificultades específicas de aprendizaje. Su coordinador es Juan E. Jiménez, una de las personas que más sabe sobre lectura y sobre dificultades de aprendizaje en España y, seguramente, también fuera de España. Está publicado por Editorial Pirámide, tiene algo más de 500 páginas y permite el acceso a una considerable cantidad de materiales complementarios a través de internet.

El modelo de respuesta a la intervención es una serie de procedimientos para la detección y atención de alumnado con trastornos o dificultades específicas de aprendizaje que se basa en realizar intervenciones, basadas en evidencias, con el alumnado que esté teniendo mal rendimiento en habilidades clave como la lectura, la escritura o las habilidades matemáticas básicas. Si las dificultades desaparecen, esas ayudas se desvanecen, pero si las dificultades persisten se pasa una ayuda más intensiva, siendo muy habitual distinguir tres niveles de ayuda.

Sin embargo, el libro no se limita a exponer esta forma de trabajo. Por una parte, contiene una valiosísima información sobre el aprendizaje de la lectura, la escritura y las matemáticas, y sobre las dificultades específicas de aprendizaje y cómo intervenir con el alumnado que las presenta. Por otra parte, contiene y da acceso, a través de los anexos en internet, a todo un conjunto de herramientas de detección de dificultades y seguimiento del progreso de los alumnos y a algunos materiales para el trabajo de lectura y escritura. Todo esto se centra en el final de la Educación Infantil y los primeros cursos de Educación Primaria.

Velocidad de denominación y lectura

30 Oct

La velocidad de denominación es la rapidez con la que somos capaces de nombrar correctamente una serie de estímulos muy familiares: colores, números, figuras muy familiares como un árbol o un perro o las propias letras, si tenemos un buen conocimiento de las letras. También se utilizan nombres como denominación automatizada rápida, nombrado rápido, nominación rápida o velocidad de nombrar para referirse a este concepto. Para profundizar más en este concepto, recomiendo esta entrada sobre Denominación rápida y lectura, del blog de Milagros Tapia.

La prueba más habitual para medir la denominación rápida es el test RAN (rapid automatized naming) de Wolf y Denkla. El test RAS (rapid alternating stimulus), de los mismos autores, valora la capacidad de alternar entre distintos tipos de estímulos. En la mayor parte de las investigaciones realizadas en español se ha empleado el RAN o pruebas muy similares. Fernández y Lamas (2018) elaboraron un test de velocidad de denominación para hispanohablantes, pero no parece estar disponible para su uso escolar.

Estimulos de denominación rápida de letras y letras, números y colores. Imagen enlazada de researchgate.net.

Una revisión

López-Escribano et al. (2014) realizaron una revisión de la investigación acerca de la velocidad de denominación en español y su relación con el aprendizaje de la lectura. Encontraron 27 investigaciones realizadas, principalmente, en España y también en México, Argentina, Chile y con hispanohablantes de Estados Unidos.

Los estudios longitudinales muestran cómo la velocidad de denominación, normalmente la de letras, medida en los primeros cursos de escolaridad, predice la velocidad de lectura y la lectura y escritura de palabras uno o dos cursos después. Las habilidades fonológicas están relacionadas con la velocidad de denominación, pero los autores de la revisión encuentran razones suficientes como para considerar que se trata de habilidades independientes.

Además, la revisión identifica seis pruebas baremadas con hispanohablantes para la evaluación de la velocidad de denominación y que forman parte de los siguientes test:

  1. CELF-IV, estandarizada en Estados Unidos (actualmente está disponible el CELF-5, estandarizado con población española).
  2. SICOLE-R, estandarizado en Canarias.
  3. BNTAL, estandarizado en México.
  4. TOPPS, estandarizado en Estados Unidos.
  5. DST-J, estandarizado en España y México.
  6. ABCDeti, estandarizado en Chile.

Algunos estudios recientes

Gómez-Velázquez et al. (2014) compararon dos grupos de 15 niños con 10 años de edad que, en primero de primmaria, habían sido clasificados como con velocidad de denominación lenta y velocidad de denominación normal. El grupo con velocidad de denominación lenta obtuvo peores resultados en velocidad, precisión y comprensión lectoras y en la identificación de las representaciones visuales de secuencias de estímulos sonoros de diferente altura y duración.

Seijas et al. (2017) realizaron un estudio longitudinal de intervención. Un grupo de 171 alumnos de 2º de Educación Infantil a 1º de Educación Primaria recibió entrenamiento en habilidades fonológicas y velocidad de denominación durante uno, dos o tres cursos, comparándose con otro grupo de 155 alumnos, que seguía el currículo habitual. El entrenamiento en velocidad de denominación era similar a las pruebas de evaluación: nombrar dibujos, colores y letras, registrando los tiempos de ejecución).

Los alumnos de 2º de infantil, que recibieron tres años de entrenamiento, se diferenciaron significativamente del grupo de control en precisión en la lectura de palabras y velocidad en las pruebas de nombre de letras, lectura de palabras y lectura de pseudopalabras.

Los alumnos de 3º de infantil, que recibieron dos años de entrenamiento, se diferenciaron del grupo de control en precisión en la lectura de palabras, pseudopalabras y signos de puntuación y en velocidad en las pruebas de nombre de letras, igual-diferente, lectura de palabras y lectura de pseudopalabras.

Los alumnos de 1º de primaria, que recibieron un año de entrenamiento, se diferenciaron del grupo de control en la precisión de las pruebas de nombre de letras, igual-diferente, lectura de palabras y lectura de pseudopalabras y en la velocidad de lectura de palabras y lectura de pseudopalabras.

No es posible saber en qué medida estas mejoras se pueden asociar al entrenamiento en velocidad de denominación o al entrenamiento en habilidades fonológicas.

Escobar y Rosas (2018) estudiaron la relación entre velocidad de denominación y comprensión lectora en 110 alumnos de 1º a 4º de Educación Primaria chilenos. La velocidad de denominación de letras se correlacionaba:

  • -0,7 con la lectura de palabras.
  • -o,68 con la fluidez lectora.
  • -o,66 con la comprensión lectora.

La velocidad de denominación de figuras se correlacionaba:

  • -0,37 con la lectura de palabras.
  • -0,5 con la fluidez.
  • -0,38 con la comprensión.

Hay que tener en cuenta que los resultados de velocidad de denominación suelen ser el tiempo empleado en realizar la prueba, lo que explica que las correlaciones sean negativas. Los alumnos con mayor velocidad de denominación son los que tardan menos en realizar la prueba, de modo que una puntuación menor en velocidad de denominación se relaciona con una puntuación mayor en las pruebas de lectura. Escobar y Rosas realizan un interesante análisis de las pausas y los tiempos de articulación de los ítems de la prueba, que no voy a recoger aquí para no extenderme demasiado.

Fernández y Lamas (2018) realizaron un test de velocidad de denominación en español y lo baremaron con 667 niños argentinos de 4 a 8 años. La validación se realizó con 91 alumnos de 1º a 3º de Educación Primaria, encontrándose que el tiempo total de denominación se correlacionaba:

  • 0,68 con el tiempo de lectura de palabras.
  • -0,54 con la precisión de la lectura de palabras.
  • 0,68 con el tiempo de lectura de pseudopalabras.
  • -0,48 con la precisión en la lectura de pseudopalabras.

Se trataba de una prueba de denominación de objetos ya que en colores, letras y números, los alumnos que participaron el pilotaje no alcanzaron el 90% de precisión.

Fonseca et al. (2019) adaptaron los test RAN y RAS con 142 niños argentinos de 5 a 8 años. Los participantes también realizaron pruebas de habilidades fonológicas y de lectura del test LEE. En los alumnos de Educación Infantil no se encontró más que una correlación significativa entre los resultados de la tarea de nombrado de objetos y la identificación de la sílaba final (r = -0,37). Esta tarea y la de nombrado de colores no tuvieron más relación con habilidades fonológicas ni con el reconocimiento de letras. Sin embargo, los resultados en la tarea de nombrado de colores predicen una parte sustancial de los resultados de lectura en 1º de primaria.

En el alumnado de 1º de Educación Primaria,  las taras de nombrado de objetos y colores no mostraron correlaciones significativas con la segmentación fonémica ni con ninguna de las medidas de lectura. El nombrado de números se relación con la lectura de palabras no fluida (r = o,55).  Las tareas de nombrado de letras, letras y números y letras, números y colores, si que se relacionaron con la segmentación fonémica y con varias medidas de lectura, especialmente con el tiempo de lectura de palabras y el tiempo de lectura de pseudopalabras.

En 2º y 3º de Educación Primaria también se observa que las tareas de de nombrado de objetos y colores tienden a no tener relación significativa con los resultados de lectura, solo hay una relación de nombrado de objetos y tiempo de lectura de palabras (r = o,56) en 2º de primaria. De forma llamativa, en 2º de primaria, la tarea de nombrado de letras no se correlaciona de forma significativa con ningún resultado de lectura. Quizá el pequeño tamaño de los subgrupos, al dividir la muestra en cuatro niveles ha hecho que no se detecten algunas relaciones que hubieran aparecido con una muestra mayor.

Respecto a la comprensión lectora, en este estudio se evaluó en 2º y 3º de primaria, sin que apareciese ninguna correlación significativa con las tareas de velocidad de denominación. Las correlaciones estuvieron entre r = -0,28 y r = 0,35.

Este grupo de investigación (Lean) ha publicado un test de denominación rápida (TDR), pero la distribución parece realizarse por el propio grupo y no es fácil encontrarlo fuera de Argentina.