El retorno de la visualización

Arthur Glenberg es profesor en la Universidad del Estado de Arizona y uno de los mayores expertos mundiales en lectura y comprensión. En los años 70 comenzó a realizar investigaciones sobre la memoria. A lo largo de los 80 publicó también algunos trabajos sobre cómo valoramos nuestra propia comprensión. Sin abandonar sus estudios sobre la memoria, en los años 90 realizó varios trabajos sobre la formación de modelos mentales y la integración de la información durante la comprensión lectora. Hacia el final de esa década inició una línea de investigación que ha mantenido hasta la actualidad: explorar la relación entre comprensión, corporeidad y acción.

Más difícil es presentar el concepto clave en las propuestas de Glenberg sobre la comprensión. No he encontrado una traducción que me resulte satisfactoria de la palabra “embodiment”. “Encarnación” es una palabra que empleamos como nombre propio o que solemos relacionar con la teología cristiana. “Corporeización” suele sonar extraña. “Personificación” o “materialización” me parecen lejanas al concepto que se quiere transmitir. Mientras no encuentre algo mejor, me quedaré con la corporeización, que para la RAE es la acción por la que se da cuerpo a una idea o a algo no material.

Glenberg ha publicado un artículo sobre la corporeización de la comprensión y su importancia que sigue este razonamiento:

  1. La comprensión está relacionada con la acción: la comprensión de una situación o un texto se puede utilizar como guía para la actuación.
  2. La comprensión está relacionada con habilidades corporales.
  3. La interacción física con el texto puede ayudar a su comprensión.

Se trata de un planteamiento poco común, especialmente para los que estamos acostumbrados a considerar la comprensión como una acto meramente cognitivo. Veamos de una forma más detallada las propuestas de Glenberg

Comprensión y actuación

Actuar correctamente en una situación es una señal de que se ha comprendido esa situación. Por otra parte, propone que en la comprensión hay un mecanismo de simulación por el que entendemos el lenguaje simulando internamente las situaciones que describe. Existen datos que indican que al escuchar verbos de acción (saltar, empujar, chupar, dar…) se activan las zonas cerebrales que controlan los músculos implicados en esas acciones. Pero no solo eso, sino que al leer mensajes con un contenido emocional, se activan los músculos que producen acciones como sonreír o fruncir el ceño. Hay algunas ideas abstractas que se comprenden por analogía con acciones físicas. Por ejemplo “delegar” produce una activación en las mismas partes del sistema motor que “entregar”.

Mientras que el lenguaje oral suele hacer referencia a objetos físicamente presentes y se complementa con gestos y entonación, en la comprensión lectora es muy común que no haya relación entre los objetos o personajes a los que se refiere el texto y los que están en el entorno inmediato del lector. Además una parte de la atención de este se debe dedicar a descifrar los signos escritos con los que se representa el lenguaje, especialmente si es un lector con poca práctica.

Movidos por la lectura

Glenberg propone una intervención a la que llama Moved by reading para ayudar a los niños a simular el contenido de los textos. En este programa hay dos conjuntos de juguetes. Uno sobre una granja y otro sobre una casa. Los alumnos leen historias que transcurren en esos escenarios y, frase a frase, deben colocar los juguetes en la misma disposición que se refleja en la historia. Por ejemplo, si leen: “el granjero, montado en su tractor, se dirige al granero”, deben colocar al granjero en el tractor y moverlo hacia el granero. A esta fase del programa se le llama manipulación física y se puede realizar con los juguetes o con imágenes de ellos que se pueden colocar en una pantalla de ordenador.

El alumno que lee la historia debe establecer correspondencias entre las palabras de cada parte del texto y los objetos y representar la escena. Tras la manipulación física es más fácil pasar a la manipulación mental, lo que conocemos como estrategia de visualización.

Glenberg cita dos estudios de su equipo en los que encontraron mejoras considerables en comprensión lectora utilizando Moved by reading con juguetes o con imágenes de ordenador.

 

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Métodos de mejora, visualización

2 Respuestas a “El retorno de la visualización

  1. Jorge

    Buen artículo. Moved by reading recuerda un poco al Total Physical Response, de Asher (reconociendo mi ignorancia sobre el tema).

    El término que citas, “corporeización”, es muy habitual en ciencia cognitiva, aunque suena extraño. En este contexto poco tiene que ver con la acepción de la RAE (que para ciertos términos científicos deja mucho que desear).

    En el contexto de la ciencia cognitiva “embodiment” suele traducirse principalmente de forma completa – embodiment cognition – como “cognición corporeizada” (para remarcar lo de cognición). También se ve “cognición en el cuerpo” o el más ambiguo (para quien no está familiarizado con el tema) “pensar con el cuerpo”.

    Respecto al uso de vista, oído, las manos para dibujar las letras, etc. en este marco suele hablarse de “multimodalidad”, “multisensorialidad” e “integración multisensorial”.

    Como artículo divulgativo sobre la cognición corporeizada, en su web Escuela con cerebro Jesús Guillén dedicó al tema La conexión cuerpo y cerebro: https://escuelaconcerebro.wordpress.com/2017/03/31/la-conexion-cuerpo-y-cerebro-en-el-aprendizaje

    También toca el tema parcialmente en El cerebro lector: https://escuelaconcerebro.wordpress.com/2015/11/05/el-cerebro-lector-algunas-ideas-clave

    En principio, las propuestas de Glenberg seguirían considerando la comprensión como un acto meramente cognitivo, ya que la cognición corporeizada considera – hay que existen varias perspectivas – que hay una coexistencia entre cognición y funciones corporales. No podrían separarse mente y cuerpo, por así decirlo. Es decir, la cognición no ocurriría únicamente en el cerebro, puesto que éste depende de las conexiones con el resto del cuerpo.

    La “embodiment cognition” es una teoría que ha ido ganando adeptos desde los tiempos de Lakoff y su libro sobre las metáforas (Metaphors we live by). Se han realizado muchos experimentos también. Muchos neurocientíficos consideran actualmente que no puede distinguirse – al menos en la forma cartesiana – entre cuerpo y mente.

    En la inteligencia artificial también está ganando peso la corriente que propugna como una necesidad básica para la “inteligencia” la existencia de un cuerpo anexo. O sea, que las máquinas se conecten con el mundo a través de un cuerpo, con sus respectivas habilidades sensitivas y motoras (como los robots de Boston Dynamics).

    Por supuesto, el lenguaje está muy presente como “elemento de corte” interdisciplinar. Vosotros informáis del cuerpo de evidencia sobre la comprensión lectora en el ámbito escolar-educativo, lo cual es muy de agradecer. Pero ciertos aspectos relacionados con el lenguaje parece que los tenemos tan interiorizados desde “siempre” que saber hasta qué punto influyen en los aspectos más simples de nuestra cognición diaria parece tarea un tarea titánica.

    Sospecho que lo siguiente lo sabes de sobra, pero seguro que algunos lectores no lo conocen.

    Así, en psicología lingüística y cognitiva se investiga el efecto de las palabras negativas en la cognición y el aprendizaje, por ejemplo. Zurdos y diestros también aparecen. Igualmente, dadas las diferentes áreas de procesamiento en el cerebro, se diferencian los conceptos concretos – acción, percepción, emoción + lenguaje – y los abstractos – áreas del lenguaje principalmente -.

    Desde el ámbito de la neurociencia/neurobiología/neurofisiología se ha podido comprobar el daño, no sólo psíquico sino también físico – anormalidades en el cuerpo calloso, p ej -, que puede producir en el cerebro el abuso verbal en la infancia y la adolescencia (p. ej. Teicher, Hurtful Words).

    Con la mayoría de nuestro procesamiento siendo no-consciente y la amígdala jugando su papel y demás – en contextos lingüísticos negativos, p. ej., -, el fenómeno del lenguaje, y por “extensión”, el de la comprensión lectora, – parecen fenómenos bastante complejos de analizar. Además de que la comprensión lectora parece, de por sí, ser una habilidad compleja (como ya has expuesto en este blog).

    Un saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.