Tag Archives: Tipo de letra

¿Letra manuscrita o de imprenta?

1 Abr

 

Hace unos meses presenté unos datos y unas reflexiones acerca de los tipos de letra con los que enseñar a leer a los alumnos. Resumidamente, estos datos indicaban que 120 alumnos que habían aprendido a leer en 3º de Infantil utilizando la letra manuscrita, al comenzar 1º de Primaria leían el mismo número de palabras correctas por minuto con letras “de imprenta” como Arial, Comic, Times y Sylfaen, incluso con una con la que no habían tenido contacto anteriormente (Lexia) que con la letra manuscrita. Está claro que eso no quiere decir que cualquiera de esos tipos de letra sea adecuado para enseñar a leer, pero indica que no es necesario que los alumnos que han aprendido continúen leyendo con letra manuscrita en Primaria. (Actualización: esta investigación ha sido publicada en Infancia y Aprendizaje. Se puede encontrar el texto aquí)

Parece que el uso de la letra manuscrita para la enseñanza de la lectura no es algo universal, y que países como Reino Unido o Estados Unidos están más acostumbrados a trabajar la lectura inicial con tipos de letra como Sassoon Primary, Gill Sans Infant, Bembo Infant, o Plantin Infant, que son las que aparecen en la imagen de la derecha. Desde luego la investigación realizada sobre el tema es muy poca, y la realizada en países hispano-americanos prácticamente inexistente.

Cuando escribía el anterior artículo pensaba que, tal vez, el motivo principal por el que se elegía la letra manuscrita era porque se trataba del tipo de letra con el que también se ha enseñado a escribir a la mayoría de los niños. La situación en este campo es muy curiosa por la introducción de los métodos constructivistas de enseñanza de la lectura y la escritura. En estos métodos no se emplea la letra manuscrita para enseñar a leer y escribir, sino que se da preferencia a la mayúscula de imprenta, más sencilla de trazar. Como suele ser habitual en la educación de este país, hay partidarios y defensores de un método y de otro, sin que nadie aporte datos acerca de cuál es más adecuado.

A falta de evidencias sólidas, nos queda ver cuál es la opinión de los expertos, que no es unánime. Buscando información sobre todo esto he encontrado la recomendación de Ángel G. Cano, profesor de la escuela de magisterio de la Universidad de Castilla la Mancha, que sugiere comenzar a escribir con letra mayúscula de imprenta, que se traza con mucha facilidad.

Isabel Carril, en este vídeo es partidaria de comenzar de esa manera, aunque también de pasar a otro tipo de letra (el vídeo se corta antes de que nos diga cuál) al llegar a cierta edad.

Recientemente escuché a Eduardo Herrera plantear otra postura. Eduardo Herrera dirige un centro de intervención especializado en problemas de dislexia y discalculia (Centro Ercilla), y defiende la enseñanza de la escritura con letra manuscrita por distintas razones: una es que tiene poco sentido enseñar a leer o escribir utilizando las mayúsculas cuando la gran mayoría de las letras que los niños van a encontrar en su entorno son minúsculas. Tarde o temprano los alumnos tendrán que aprender a leer y escribir con minúsculas, y mientras que a algunos el cambio no les supondrá un esfuerzo especial, para los alumnos con dificultades de aprendizaje puede ser como tener que empezar a aprender el código de nuevo. Otra razón es que la letra manuscrita ligada evita muchos errores de rotación (cambio en el sentido o posición de la letra, como la escritura en espejo, o la confusión a-e, b-d, etc.). Por último, la escritura en mayúsculas obliga a estar levantando el lápiz entre letra y letra, mientras que en la escritura ligada se escriben varias letras con un solo trazo. Si un alumno es competente con eso puede escribir más rápido, evitando la sobrecarga de la memoria de trabajo.

IMGP3316

Eduardo Herrera comentando las características de los tipos de letra.

Los datos que obtuve en mi investigación sobre los tipos de letra apoyan una de las ideas de Eduardo Herrera, que en la letra manuscrita se evitan muchos errores de rotación. A pesar de que he indicado que no se apreciaron diferencias significativas en el número de palabras correctamente leídas por minuto, con la letra manuscrita se cometieron significativamente menos errores de rotación que con las fuentes de imprenta, exceptuando la Lexia, en la que una pequeña apertura permite distinguir mejor “b” y “d”, y “p” y “q”, además de que utiliza una letra “a” distinta a la clásica de imprenta, “con rabito”, de modo que se distingue bien de la letra “e” (aunque es más fácil que se confunda con la “o”).

El tema se va haciendo interesante, y la pregunta que me hago es ¿es conveniente que los niños aprendan a leer y escribir con el mismo tipo de letra?