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Efectos sobre la comprensión de enseñar las estructuras de los textos expositivos

Los textos narrativos tienen una estructura que suele estar formada por un planteamiento en el que se presentan y sitúan los personajes, algún tipo de problema u objetivo y los intentos que realizan para solucionarlo. En cambio, en los textos expositivos se han identificado cinco tipos de estructuras:

  • Secuencia: sucesión de hechos en orden cronológico.
  • Descripción: información sobre las características de un elemento.
  • Comparación o contraste: exploración de las diferencias y similitudes entre varios elementos.
  • Causa-efecto: información sobre cómo determinados hechos producen unas consecuencias.
  • Problema-solución: descripción de las acciones realizadas para resolver un problema.

Bonnie Meyer

Bonnie Meyer. Foto de Penn State University

Los textos expositivos pueden tener una de estas estructuras, aunque es más frecuente que combinen varias de ellas o que inserten una estructura dentro de otra.

La existencia de las estructuras de los textos expositivos ya se había propuesto a medidos de los 70, siendo Bonnie Meyer la persona más relevante en su estudio.

En cuanto a nuestro objetivo, que es mejorar la comprensión lectora, es importante saber que enseñar a los alumnos a reconocer estas estructuras parece mejorar su comprensión.

Un meta-análisis

Un equipo de investigación, formado por Janet Bohaty, Michael Herbert, Ron Nelson, de la Universidad de Nebraska, y Jessica Brown, de la Universidad de Minessotta, ha trabajado en los últimos años acerca de cómo influye en la comprensión enseñar a reconocer la estructura de los textos expositivos.

Entre sus publicaciones resultan especialmente interesantes una revisión sistemática y un meta-análisis titulados Methodological status and trends in expository text structure instruction efficacy research y The effects of text structure instruction on expository reading comprehension: a meta-analysis.

Resultados

La revisión realizada buscó estudios experimentales, cuasi-experimentales o de caso único en los que se enseñaban a alumnos de primaria o secundaria esas cinco estructuras. Encontraron 60 trabajos (30 cuasi-experimentales, 28 experimentales y 2 de caso único). En esos estudios participaron 9501 alumnos.

45 de esos trabajos cumplían las condiciones para formar parte del meta-análisis. El tamaño del efecto global fue de 0,57. Al analizar qué factores influyen en ese resultado se encontró que

  1. El efecto de la instrucción en estructuras textuales resulta menor si se compara su eficacia con la de otras intervenciones para la mejora de la comprensión que si se compara con las actividades habituales de clase.
  2. El efecto es mayor cuanto mayor es el número de estructuras practicadas.
  3. Los estudios en los que había un componente de escritura producían mejores resultados que los que no lo tenían. Este componente de escritura consiste en que los alumnos realicen actividades escritas a partir de los textos trabajados, por ejemplo responder a preguntas o realizar un resumen.

Los efectos de la instrucción en estructuras textuales parecen mantenerse después de la intervención. Sin embargo, los estudios que realizaban algún seguimiento lo hacían en torno a una semana después de finalizar la intervención, por lo que no es posible determinar si las mejoras obtenidas se mantienen a medio o largo plazo.

 

 

 

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Las autoexplicaciones

¿Alguien necesita una estrategia de comprensión sencilla de enseñar, eficaz, y que sirva para los casos más difíciles (por ejemplo la comprensión avanzada de textos científicos)? Bueno, no conozco nada milagroso para mejorar la comprensión lectora, pero la estrategia de autoexplicaciones es fácil de enseñar, está avalada por varias investigaciones y se ha empleado, especialmente en la comprensión de textos científicos.

Qué son las autoexplicaciones

Traduzco una definición de Michelene Chi (2000): “la autoexplicación es la actividad de generar explicaciones para uno mismo, normalmente cuando se está aprendiendo de un texto expositivo. Es algo parecido a las elaboraciones, con la diferencia de que el objetivo es comprender el sentido de lo que se está leyendo o estudiando, y no sólo memorizarlo. En este sentido, la autoexplicación es una actividad de construcción del conocimiento generada y dirigida por uno mismo”.

Un ejemplo, por favor

Veamos el siguiente texto

El método de datación por radiocarbono es la técnica basada en isótopos más fiable para conocer la edad de muestras orgánicas de menos de 45.000 años. Está basado en la ley de decaimiento exponencial de los isótopos radiactivos. El isótopo carbono-14 (14C) es producido de forma continua en la atmósfera como consecuencia del bombardeo de átomos de nitrógeno por rayos cósmicos. Este isótopo creado es inestable, por lo que, espontáneamente, se transmuta en nitrógeno-14 (14N).

Algunas autoexplicaciones serían:

  • Esta es la técnica más fiable, por lo tanto, existen otras técnicas de datación basadas en isótopos.
  • Sirve para muestras orgánicas, por lo tanto, no funcionará con metales o rocas. Más bien tiene relación con los seres vivos.
  • De alguna forma el nitrógeno de los rayos cósmicos altera el carbono y lo transforma en carbono 14.
  • Es extraño que el carbono se pueda transformar espontáneamente en nitrógeno. Hubiera esperado que si es inestable se transformara en carbono normal (¿cómo se llamará el carbono normal? ¿carbono 13?), pero no veo cómo se puede transformar en nitrógeno.
  • ¿Eran los protones los que determinaban a qué elemento pertenece un átomo? Necesitaría más información sobre cómo es un átomo de carbono, un átomo de carbono 14 y uno de nitrógeno para poder entender qué sucede aquí.

Las autoexplicaciones están muy relacionadas con las inferencias, especialmente las que aportan relaciones de causa – consecuencia o conocimientos que no aparecen en el texto pero que son necesarios para su comprensión. Para algunos autores también serían autoexplicaciones otros pensamientos como:

  • No he entendido esto de la ley de decaimiento. Voy a ver si en lo que aparece a continuación lo explica.
  • Se transmuta en nitrógeno quiere decir que se convierte en nitrógeno.
  • ¿De qué estarán hechos los rayos cósmicos? ¿No tendrían que ser una forma de energía?

En realidad, estos tres pensamientos no explican nada, aunque pueden poner al lector en disposición de explicarse cosas, por lo que yo no les llamaría autoexplicaciones, pero no voy a insistir mucho en el tema, ya que personas importantísimas en el estudio de esta técnica, como Michelene Chi o Danielle McNamara, las clasifican como autoexplicaciones y, por otra parte, el lector, cuando piensa, piensa lo que se le viene a la cabeza, no está distinguiendo si lo que se le ocurre es una autopregunta, una paráfrasis o una autoexplicación.

José Ferraz de Almeida. Moza con libro, de wikimedia commons.

Para quién sirven las autoexplicaciones

Por lo que he leído las autoexplicaciones se han investigado sobre todo en universitarios, y alumnado de ESO y Bachillerato. Existe un estudio en el que se mostró que eran beneficiosas para alumnos de 6º de primaria, pero interferían la comprensión de los de 4º de Primaria. Casi siempre se utilizan con textos científicos: problemas de física, circulación de la sangre, demostraciones matemáticas, conceptos informáticos,… y parecen funcionar mejor en lectores con pocos conocimientos sobre el tema que están leyendo.

Cómo se enseñan

Como suele ser común en la enseñanza de habilidades cognitivas, se comienza explicando para qué sirven y cuáles son sus beneficios. Después se explica en qué consisten, fundamentalmente, identificar el tema o la idea principal de cada sección del texto e intentar explicarla en función de lo que ha aparecido antes en el texto y de los conocimientos personales, poner ejemplos y hacer prácticas en las que los alumnos construyan sus autoexplicaciones y el profesor les informe sobre si son pertinentes o no.

A diferencia de lo que sucede con otras estrategias de comprensión como la construcción de inferencias, el resumen o la autosupervisión, el entrenamiento para el uso de autoexplicaciones suele ser breve, durando una o dos sesiones. Existe un programa para enseñar a hacer autoexplicaciones, el SERT (Self Explanation Reading Training) que dura, precisamente, dos clases.

 

 

 

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