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Plan de fomento de la lectura 2017-2020

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España ha presentado su plan de lectura 2017-2020 y es una buena oportunidad para realizar un breve análisis, especialmente, de la línea dedicada a educación. Hay que tener en cuenta que el plan no se centra en el sistema escolar, sino que abarca también otros ámbitos como bibliotecas o el sector editorial.

El lema

El primer plan nacional de lectura, que se presentó en 2001 tenía como lema “leer te da más”, en la edición de 2005, el lema era “si tú lees ell@s leen” (curiosamente, con esa arroba, que no tenemos muy claro cómo se lee). La edición actual presenta un lema que tiene una versión redactada: “leer te da vidas extra” y otras más icónicas, como la que aparece en el cartel de la parte superior izquierda de la foto.

Desarrollo de las competencias lectoras

El plan tiene cinco principios rectores y el segundo es el desarrollo de las competencias o habilidades lectoras. También nos resulta interesante el primer principio, sobre la lectura como ejercicio activo, que se enuncia así:

En ocasiones, la lectura se ha concebido de una manera restrictiva, retratándola como una actividad de carácter pasivo, reducida a la mera recepción de información, sin otra finalidad que colmar nuestro tiempo de ocio. El presente Plan, por el contrario, parte de la convicción de que el placer de la lectura no está reñido con el potencial de transformación que esconden los libros. Dicho con otras palabras, pretende subrayar la naturaleza activa de la lectura a la hora de transformar la información en conocimiento.

Evaluación

Al parecer, desde 2007, la ley establece que los planes de lectura deben contener las medidas de evaluación y seguimiento que permitan valorar los logros alcanzados e introducir mejoras. Una referencia para este plan es la encuesta de hábitos y prácticas culturales en España. Sin embargo, en la encuesta se pregunta por los hábitos lectores de los mayores de 15 años, así que el plan ha preferido contar con otros indicadores como el número de medidas puestas en marcha, el número de entidades implicadas o el presupuesto.

Difícilmente se podrá tener información sobre si se está creando un hábito lector entre el alumnado o si se está desarrollando la competencia lectora con este tipo de mediciones.

El plan

El plan tiene seis áreas que son:

  1. Promoción de la lectura
  2. Educación y formación
  3. Bibliotecas
  4. Sector del libro
  5. Propiedad intelectual
  6. Estadísticas y estudios.

Cada una de estas áreas se desarrolla en distintos puntos.

La promoción de la lectura

Además de una promoción general de la lectura, uno de los puntos de esta área es la campaña de promoción de la lectura entre la población infantil y juvenil. Este punto propone acciones de promoción de la lectura fuera de los centros escolares, proyectos de colaboración con entidades especializadas, elaboración de materiales y recursos para familias y mediadores y acciones de fomento de la lectura en entornos digitales frecuentados por jóvenes.

Educación y formación

Uno de los puntos del plan que más se ha mencionado en los medios de comunicación es el establecimiento de una hora de lectura diaria en los centros educativos. En realidad el plan establece que esto ser realizará en los centros que se encuentran en el territorio gestionado por el Ministerio de Educación, es decir, en Ceuta y Melilla. Es cierto que la normativa que establece el ministerio suele ser tomada como modelo por las comunidades autónomas.

Por otra parte, la propuesta, heredera de los programas de lectura extensiva anglosajones, será realizada en horario no lectivo, pero no detalla quién la supervisará o qué carácter tendrá (¿voluntaria?, ¿lectura libre?, ¿lectura guiada?)

Otras medidas que apunta el plan son:

  • Desarrollo de la normativa básica sobre lectura.
  • Organización de jornadas y cursos para docentes.
  • Elaboración de recursos y materiales didácticos para docentes.
  • Difusión de buenas prácticas (sobre bibliotecas escolares).
  • Mejora de las bibliotecas escolares.
  • Convocatoria de proyectos de buenas prácticas, premios y concursos (sobre el fomento de la lectura en centros escolares).
  • Puesta en marcha de proyectos de iniciación precoz a la lectura (¿?).
  • Programas de prevención y detección de dificultades de aprendizaje de la lectura.
  • Creación y difusión de recursos didácticos para mejorar la comprensión lectora.
  • Otras acciones de fomento de la lectura.

El plan está abierto a sugerencias, que se pueden realizar a través de un formulario online. Finalmente, la web del plan ofrece una página de recursos con numerosos enlaces a sitios de interés para lectores, familias, bibliotecas o docentes. Entre esos recursos no se encuentra este blog.

¿Y dónde está el plan?

Mientras preparaba la entrada creía que la web que estaba consultando era un resumen o presentación del plan, breve y ágil de leer y que después tendría que enfrentarme a un documento más extenso y técnico que estaría en el enlace “descarga el plan“. Mi sorpresa ha sido que este documento, de 64 páginas, contiene básicamente la información que aparece en la web. Quizá algo más, como la especificación de los encargados de las acciones, pero ¿recursos, plazos, metas, relación entre medidas y criterios de evaluación?

Valoración

El plan de fomento de la lectura es básicamente una colección poco articulada de propuestas o una exposición de buenas intenciones. Seguramente, muchas de ellas saldrán adelante porque son actuaciones que ya se están realizando en la actualidad. De hecho, el plan habla de seis medidas nuevas. En el ámbito educativo la única novedad es la propuesta de una hora diaria de lectura en horario no lectivo, en principio, restringida a Ceuta y Melilla, pero con la intención de extenderla a otras comunidades.

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Expectativas, rendimiento y un Ministerio de Educación que confunde causalidad y correlación

Me parece que en el Ministerio de Educación Cultura y Deporte (MECD) no leen este blog porque esta historia ya había sucedido, casi en los mismos términos en 2011, cuando la nota de prensa con la que presentaban los resultados de la evaluación de diagnóstico de 2010 indicaba que lo que más determina el éxito académico son las propias expectativas académicas del alumnado.

Volvemos a tener una nota de prensa del (MECD) y vuelven a estar implicados el rendimiento y las expectativas, la diferencia es que esta vez son las expectativas de las familias, no las de los alumnos. El 18 de noviembre de 2014 se publicó una nota de prensa presentando una publicación del Consejo Escolar del Estado titulado La Participación de las Familias en la Educación Escolar.

El título de la nota era:

El Consejo Escolar del Estado destaca la influencia positiva de la participación de las familias en la educación escolar sobre el rendimiento académico de los alumnos

Pero como no debía quedar claro qué es eso de la “influencia positiva”, el primer punto de la entradilla dice “las altas expectativas académicas de los padres sobre sus hijos, la supervisión de los deberes escolares y la comunicación fluida, entre los factores que mejoran el rendimiento”. Vamos, que según estos datos, cuando un mocete o moceta va mal en el colegio, una de las mejores medidas que se pueden tomar es hacer que sus padres estén convencidos de que va a hacer un doctorado en Oxford o en Yale.

Portada Estudio Participacion-CEE_Digital¿De dónde ha salido esta estrategia pedagógica? El informe que se presentó es un documento extenso, con más de 200 páginas y 11 capítulos que se distribuyen en tres partes: aspectos conceptuales y marcos normativos, análisis empíricos y mirando al futuro. En la segunda parte hay un interesante capítulo titulado “participación familiar y rendimiento académico: una síntesis meta-analítica”. Este capítulo está escrito  por María Castro, Eva Expósito, Luis Lizasoain, Esther López y Enrique Navarro, de distintas universidades.

Para este meta-análisis se localizaron 37 investigaciones publicadas entre 2000 y 2013, que analizaban la relación entre participación familiar y rendimiento académico mediante correlaciones o regresiones. Estas investigaciones se habían realizado en distintos países, incluyendo alguna hecha en España o México, pero lo que quiero destacar es que los autores dejan claro que se analiza “la relación” entre participación y rendimiento.

Los datos

Tras analizar los resultados de esas 37 investigaciones, la relación más fuerte que se encuentra es entre las expectativas paternas y el rendimiento académico. Se trata de una correlación r = 0,224, lo que equivaldría a decir que expectativas y rendimiento comparten un 5% de su varianza. Es una relación que se suele considerar pequeña. Este resultado se calculó a partir de los datos de 8 de las investigaciones revisadas.

No estaría comentando este meta-análisis si no ofreciera algún dato sobre lectura. La lectura con los hijos tenía una correlación de r = 0,168 (calculada con 4 investigaciones) y la participación de las familias en la educación escolar tenían una correlación de r = 0,084 con el rendimiento (calculada con 19 investigaciones).

El problema

¿Qué indica una correlación, aunque sea pequeña? Pues que los resultados en dos variables tienden a variar en la misma dirección, es decir, que cuando las expectativas de los padres respecto al rendimiento de sus hijos son altas el rendimiento es alto y cuando las expectativas son bajas el rendimiento es bajo. ¿Pero qué pasa si lo decimos al revés? Entonces se convierte en que cuando el rendimiento escolar de es alto las expectativas de los padres son altas y cuando el rendimiento es bajo las expectativas son bajas.

De la misma manera que el Ministerio sugiere que las expectativas altas producen mejoras en el rendimiento, alguien podría decir que el rendimiento alto produce unas buenas expectativas. Incluso alguien más rebuscado podría decir que hay familias en las que se dan a la vez buen rendimiento y expectativas altas y otras caracterizadas por el bajo rendimiento y las bajas expectativas, pero que el rendimiento no se modificaría por un cambio en las expectativas.

¿Cuál de estas interpretaciones es la correcta? El asunto es que con los datos recogidos no se puede saber, porque simplemente nos indican que hay una relación, pero no cuál es la causa y cuál es el efecto, o si hay otra variable que no se ha recogido (por ejemplo el nivel sociocultural de las familias) que es la que influye en el rendimiento y en las expectativas.

La conclusión

Desde luego, si mostrar unas buenas expectativas produce una mejora en el rendimiento escolar, se trata de una intervención fácil de realizar y barata. Incluso aunque sea algo ineficaz, sigue siendo fácil y barato y el único inconveniente que tendría sería la frustración que produciría no ver cumplidas las expectativas. Sin embargo, la información recogida no permite decir que las altas expectativas mejoren el rendimiento escolar, de modo que no se pueden hacer recomendaciones sobre este tema.

 

 

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