Tag Archives: Lecturas repetidas

¿Está basada en evidencias la técnica de lecturas repetidas?

5 Oct

Básicamente, la técnica de lecturas repetidas consiste en que proponer al alumno que entrene con un texto, leyéndolo varias veces hasta conseguir leerlo en voz alta de forma fluida. Esta propuesta básica puede ir acompañada por recursos adicionales como escuchar un modelo de buena lectura, recibir información sobre su ejecución (velocidad lectora, cantidad de errores o calidad de la entonación), actividades de comprensión o grabación de la lectura. El objetivo de las lecturas repetidas suele ser mejorar la velocidad de lectura o la fluidez lectora.

En el blog me he ocupado varias veces sobre esta técnica en entradas como:

La idea de que las lecturas repetidas no son una práctica basada en evidencias ya aparecía en alguna de estas entradas y se remonta al año 2009. Tiempo después, un grupo de siete investigadoras de la Universidad de Minnesota ha retomado el tema y ha revisado el respaldo científico de las lecturas repetidas concluyendo que, según la investigación con diseños grupales, las lecturas repetidas son una práctica prometedora, mientras que según la investigación con diseños de caso único, no se puede considerar que esté basada en evidencias. Esto aparece publicado en el artículo Is repeated reading evidence-based? A review of the literature.

Las autoras de esta investigación realizaron una revisión sistemática encontrando 44 estudios con diseño grupal y 63 estudios con diseño de caso único. Después evaluaron la calidad de cada uno de esos estudios. De los estudios con diseño grupal se consideró que dos tenían alta calidad y otros dos una calidad aceptable. El tamaño del efecto combinado de estos estudios fue 0.25, no significativo. De los estudios con diseño de caso único, cuatro se consideraron como de alta calidad.

La conclusión es que la técnica de lecturas repetidas no se puede calificar como una intervención basada en evidencias. En el caso de los estudios de diseño grupal, se cumple uno de los criterios, al haber dos estudios de alta calidad o cuatro, entre estudios de alta calidad y aceptables. Sin embargo, su resultado combinado no es estadísticamente significativo. Al tratarse de un resultado positivo de cierta entidad, sí que se puede considerar una intervención prometedora.

En el caso de los estudios de caso único, para considerarse como una práctica basada en evidencias se necesita que haya, como mínimo, cinco estudios de alta calidad, con más de 20 participantes en total y realizados por tres o más equipos de investigación diferentes, o en tres o más lugares distintos. En este caso se encontraron cuatro estudios, realizados por distintos investigadores, en diferentes lugares y en los que habían participado 23 alumnos. Por tanto no se cumple el primer criterio.

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Mejorar la fluidez lectora: distintas formas de hacer lecturas repetidas

18 May

Los programas de lecturas repetidas son la forma de trabajar la fluidez lectora más respaldada por la investigación. Sin embargo, no hay una única forma de hacer lecturas repetidas, ya que esta técnica tiene infinidad de variantes según si incluye modelado (escuchar cómo lee el texto un lector hábil), el número de repeticiones, el criterio para determinar si el texto está bien leído o las ayudas que se proporcionen.

Susana Pedaliadu y Sofía Giazitzidou son dos investigadoras de la Universidad Aristóteles de Tesalónica que en 2018 publicaron una síntesis de ocho meta-análisis sobre desarrollo de la fluidez lectora. Las autoras concluyen que las lecturas repetidas son la forma más investigada de mejorar la fluidez y que su eficacia es mayor si se utilizan en combinación con establecimiento de objetivos, autorregistro, modelado, trabajo previo del texto y ayudas.

Pero una de las cosas más interesantes de esta publicación es que incluye una relación con las formas más frecuentes de hacer lecturas repetidas. Es lo que presento a continuación.

Lecturas repetidas con lectura asistida

Lo característico de estas formas de lecturas repetidas es que alguien proporciona algún tipo de ayuda referente a cómo leer el texto.

  • Lectura pareada: explicada en el número 4 de este documento.
  • Lectura en eco: el asistente lee una parte del texto y el alumno la vuelve a leer tratando de imitarle.
  • Lectura coral: un grupo lee en voz alta al mismo tiempo, como se puede ver al comienzo de este vídeo.
  • Impronta neurológica: un nombre sofisticado para una forma de lectura simultánea, explicada en el número 3 de este documento. Se puede ver un ejemplo de lectura simultánea por parejas en este vídeo.
  • Leer mientras se escucha el texto: otras formas de lectura simultánea.
  • Lectura modelada: un lector hábil lee el texto para servir como modelo al alumno que practica.
  • Pre-enseñanza de palabras clave o difíciles: antes de comenzar a leer el texto se practican algunas palabras, elegidas por su importancia o porque se piensa que pueden ser difíciles de leer (infrecuentes, largas, con sílabas complejas). Estas palabras se practican en listas, tarjetas o incluso en presentaciones multimedia. Personalmente, muchas veces me he limitado a señalarlas (rodearlas, subrayarlas o destacarlas con un marcador) en el propio texto, lo que ahorra tiempo y trabajo y deja una señal de que ahí hay una palabra compleja que ya se ha practicado.

Lecturas repetidas con valoración

En estas formas se informa al lector sobre su rendimiento en algún aspecto de la lectura. A veces, la lectura se repite hasta que se ha alcanzado un objetivo predeterminado.

  • Lecturas repetidas con objetivo de velocidad: se mide y se informa al alumno del tiempo invertido en la lectura o de la velocidad alcanzada.
  • Lecturas repetidas con objetivo de comprensión: en los textos que el alumnado debe estudiar es frecuente que sea necesario leerlos varias veces para tener una buena comprensión de su contenido. La comprensión se puede medir con preguntas sobre el texto.
  • Lecturas repetidas con autorregistro: el lector va anotando el logro de sus objetivos de tal forma que se puede ver su progreso.
  • Lecturas repetidas con autorregistro y autorrefuerzo.

Aunque las autoras no las mencionan, se podría añadir lecturas repetidas con objetivo de precisión y con objetivo de entonación.

Imagen del Institute on Education Sciences en Youtube

Lecturas repetidas con previsualización

Estas formas se caracterizan porque se trabaja el texto antes de su lectura. Las tres primeras formas de la lista coinciden con formas con lectura asistida.

  • Modelado.
  • Leer mientras se escucha el texto. Me parece dudoso considerar esta forma aquí porque no está claro el carácter previo de la ayuda. Cuando las autoras la describen indican que el alumno puede elegir si escucha el texto antes de leerlo o de forma simultánea.
  • Pre-enseñanza de palabras clave o difíciles.
  • Comentario previo acerca del tema del texto.
  • Comentario previo acerca de las ilustraciones del texto.
  • Comentario previo acerca del título del texto.

Práctica centrada en la ejecución

En estas formas el foco está en cómo se lee el texto, más en la claridad y en la entonación que en la velocidad.

  • Teatro de lectores.
  • «Dilo como si fueras un personaje».
  • Lectura de locutor (radio reading).
  • Lectura de poemas.
  • Lectura de canciones.
Materiales de un programa de teatro de lectores

Solapamiento

No me queda claro a qué se refiere esta clase de formas de lectura que las autoras no explican. Las dos formas incluidas ya aparecen en la lectura asistida y en la lectura previsualizada.

  • Modelado.
  • Pre-enseñanza de palabras clave o difíciles.

Además de todas estas formas habría una básica en la que el aprendiz no cuenta con ninguna ayuda ni información.

¿Qué funciona para mejorar la fluidez lectora?

9 Mar

Los modelos recientes nos indican que una buena competencia lectora está formada por la confluencia de distintas habilidades y conocimientos. En ese conjunto se pueden distinguir, por lo menos, dos áreas importantes. Una tiene relación con las habilidades de decodificación y la otra con el desarrollo del lenguaje y la comprensión. Es probable que la fluidez lectora sea lo más representativo de la parte de decodificación ya que recoge componentes importantes como la precisión, la velocidad lectora o la prosodia.

La baja fluidez lectora se suele encontrar en los lectores que se están iniciando o en quienes tienen dificultades y también se puede producir en lectores hábiles que se enfrentan a un texto que les resulte difícil. En los últimos años el trabajo para la mejora de la fluidez se ha visto arrinconado por un interés creciente en la mejora de la comprensión pero, coincidiendo con los modelos de lectura, muchos educadores tenemos la sensación de que cuando la fluidez lectora es inadecuada es necesario intervenir para mejorarla.

Cuatro investigadoras de la Universidad A&m de Texas han revisado la investigación publicada entre 2000 y 2019 sobre cómo mejorar la fluidez lectora de alumnado con dificultades de aprendizaje. En esta revisión han encontrado 16 estudios con grupo de control realizados en inglés con alumnado desde 3º de Educación Infantil hasta 5º de Educación Primaria. Analizando sus datos han concluido que la intervención más investigada para la mejora de la fluidez ha sido la de lecturas repetidas. Catorce de las 16 investigaciones localizadas empleaban esta técnica. Otras posibilidades para mejorar la fluidez han sido poco investigadas: lectura asistida con audiolibros, lectura continua y lectura simultánea.

Eficacia

Los estudios localizados proporcionaban resultados variados, con efectos entre nulos (tamaño del efecto de 0.01) y muy grandes (tamaño del efecto de 1.18) en precisión y velocidad de lectura. Algo similar ocurría en las nueve investigaciones que midieron la comprensión lectora con efectos desde no significativos hasta un efecto de 2.59 que por su gran tamaño parece un resultado atípico. Tres investigaciones valoraron la prosodia, encontrando efectos grandes y significativos. La revisión no realiza un meta-análisis de los datos, de modo que es difícil comparar distintas formas de intervención.

Componentes añadidos

Entre los estudios que emplearon lectoras repetidas, ninguno se limitó a proponer varias lecturas del mismo texto hasta cumplir un número de repeticiones o alcanzar un criterio de velocidad o precisión. En todos ellos aparecen añadidos como:

  • Trabajo con un compañero de clase con mayor habilidad lectora.
  • Modelado de los textos por parte del profesorado, para poder imitar una lectura fluida.
  • Práctica de las oraciones en las que se habían cometido errores: escuchar cómo lee el instructor la oración problemática y repetirla tres veces.
  • Corrección de errores durante o después de la lectura.
  • Información al alumnado sobre su fluidez después de cada lectura.
  • Indicaciones de leer con precisión y velocidad.
  • Establecimiento de objetivos de velocidad antes de la lectura.
  • Lectura en eco, en la que el alumno debe imitar en cada oración la lectura expresiva del instructor.
  • Lectura coral en la que profesor y participantes leen al unísono.
  • Representación del texto.
  • Preguntas sobre el contenido del texto tras la lectura.
  • Lectura simultánea (alumno e instructor leen en voz alta al mismo tiempo).
  • Refuerzo del conocimiento de las relaciones entre letras y sonidos.
  • Enseñanza de vocabulario.

Reflexiones

Esta revisión nos indica claramente que el uso de lecturas repetidas ha sido la forma mejor investigada de trabajar la fluidez lectora. Sin embargo, el efecto que produce no se limita solo a los componentes de la fluidez (precisión, velocidad, prosodia o entonación), sino que parece extenderse a la comprensión lectora.

Parece bastante lo que queda por saber. Tenemos muy poca información sobre la eficacia de otras propuestas distintas a las lecturas repetidas (aquí se pueden ver algunas alternativas). Tampoco hay mucha información sobre cómo afectan las intervenciones a la prosodia ya que la mayoría de los resultados recogidos han sido de precisión o velocidad. Finalmente, las autoras de la revisión señalan la carencia de datos sobre el mantenimiento de las mejoras, al ser infrecuentes las investigaciones con evaluaciones de seguimiento.

Enseñar fluidez lectora en el aula

6 Nov

La revista de estudios sobre lectura OCNOS ha publicado un artículo que describe la experiencia de aplicación de un programa de mejora de la fluidez lectora basado en evidencias. Sus autores son Luis Castejón, Soledad González-Pumariega y Ana Cuetos.

El programa se realizó con 36 alumnos de 2º de Educación Primaria de un colegio público de Asturias, durante 7 meses. La intervención comenzó con una formación a las maestras sobre la fluidez, su importancia, sus componentes y la forma de desarrollarla.

Como sucede a menudo en este tipo de publicaciones, el texto es bastante parco en la descripción de la intervención. En primer lugar, se estableció una línea base aplicando individualmente a cada alumno tres pequeñas pruebas de lectura: palabras cortas de alta frecuencia, palabras largas de baja frecuencia y oraciones. A partir de los resultados, las maestras establecieron tres niveles: riesgo, emergente y establecido.

Foto de Archives New Zealand

En el trabajo con los alumnos hubo bastante flexibilidad para agruparlos, de manera que se trabajaba con toda la clase, en pequeños grupos en el aula o individualmente fuera del aula. Se contó con apoyos para hacer posible esto. Las maestras elaboraron listas de palabras que los alumnos leían individualmente tres o cuatro veces. Tras eso, se medía el tiempo y si se superaba el criterio se pasaba a otra lista. Solo se informa de que el criterio para el grupo de riesgo era un tiempo igual o superior a la media de la clase en la línea base. Si no se superaba el criterio, al alumno se le entregaba otra lista del mismo nivel. Puntualmente se realizó práctica en casa de los alumnos, a través de una libreta.

En las palabras cortas de alta frecuencia, el tiempo medio de lectura pasó de 14 a 11 segundos y en las palabras largas de baja frecuencia, de 35 a 22 segundos. El tiempo de lectura de frases también disminuyó en todos los alumnos, pero persistió una dificultad para interpretar los signos de puntuación.

Al tratarse de un diseño con una evaluación antes y otra después de la intervención, sin grupo de control, no es posible determinar en qué medida las mejoras observadas se deben a la intervención o otras razones, como la mejora en lectura que los alumnos tendrían a lo largo de un curso escolar, en el que seguramente, también practicaron esta habilidad en las asignaturas escolares o fuera del colegio. Por otra parte, echo en falta una descripción más detalla de lo que se hizo, los materiales que se emplearon y cómo se organizó el trabajo.

Tres estrategias para mejorar la fluidez lectora en primaria

9 Oct

Natalia Ferrada y Paula Outón publicaron en 2017 una revisión narrativa sobre estrategias para mejorar la fluidez lectora en Educación Primaria.  Es un tema sobre el que tienen bastante conocimiento. Paula Outón dirigió la tesis doctoral de Natalia Ferrada, en la que aplicaron un programa de mejora de la fluidez lectora a 11 estudiantes chilenos con dislexia. Este programa estaba basado en el teatro de lectores y, a partir del estudio realizado, han realizado varias comunicaciones en congresos y un artículo en Revista de Logopedia Foniatría y Audiología.

Las tres estrategias que se proponen ya han sido expuestas en el blog, así que completaré la información con algunos enlaces a entradas anteriores sobre ellas. Una de las cosas más interesantes del artículo de Ferrada y Outón es que no se limita a revisar la investigación sobre la eficacia de estas estrategias didácticas, sino que para cada una propone un procedimiento, es decir, explica cómo se podrían desarrollar.

Las técnicas son:

Lectura repetida (yo la suelo llamar lecturas repetidas)

Actividad en la que el alumno, de forma independiente o con ayuda, lee un texto varias veces. Es difícil de utilizar con cantidades grandes de alumnos y puede producir cansancio o aburrimiento si no se cuida bien la parte de la motivación.

Esta estrategia ha sido tratada en el blog en:

Lectura en parejas

Este procedimiento también se llama lectura conjunta o tutoría entre iguales y consiste en emparejar al alumnado del aula para que lean de forma que uno supervise la lectura del otro y le ofrezca indicaciones para mejorarla. Es habitual (aunque no siempre es así) que los papeles de lector y supervisor vayan rotando entre los alumnos que forman la pareja.

Esta forma de trabajar ha sido una de las que más se han mencionado en el blog, aunque quizá me he centrado más en sus efectos sobre la comprensión que en la mejora de la fluidez:

Teatro de lectores

El teatro de lectores es una técnica en la que los alumnos preparan la representación de un guión teatral que es leído al público.

Es la estrategia menos investigada de las tres y apenas la he mencionado en el blog, sin llegar a dedicarle una entrada solo para ella:

Natalia Ferrada en un congreso. Foto enlazada de UNAP

 

 

Eficacia de las intervenciones para mejorar la fluidez lectora

21 Feb

Me imagino que a estas alturas ya queda claro  que la comprensión lectora es un fenómeno muy complejo en el que intervienen muchas variables. Entre esas variables hay un importante grupo que podemos llamar llamar «descodificación» que se corresponde con la habilidad del lector para transformar los signos impresos en información. La descodificación engloba factores como el conocimiento de las letras y sus sonidos, la interpretación de otros signos (cifras, signos ortográficos, viñetas…), la precisión en la lectura, o la velocidad de lectura. Un conjunto importante de investigaciones nos muestran que esos factores están notablemente relacionados con las habilidades fonológicas, la memoria de trabajo y la velocidad de denominación. Además, hay un concepto que aún es un tanto impreciso. Se trata de la fluidez. A veces se identifica fluidez con velocidad de lectura, pero eso sería un reduccionismo, ya que la fluidez incluye, además, aspectos como la interpretación correcta de los signos de puntuación, y la entonación o prosodia.

La fluidez está bastante relacionada con la comprensión. Pienso que eso se debe a que la fluidez de lectura no es únicamente descodificación. Para que se pueda leer con fluidez es necesario alcanzar cierta comprensión del texto. Sin embargo, me queda una duda relacionada con los lectores hiperléxicos que son capaces de leer un texto con fluidez a pesar de tener una comprensión mínima. A eso habría que añadir la habilidad que puede tener un buen lector para declamar un pseudotexto (mecla de palabras y pseudopalabras que no tiene significado).

Pero mi intención no es seguir por ahí, sino tratar sobre las medidas que podemos tomar para mejorar la fluidez lectora y el efecto que tienen sobre la comprensión lectora. No es un tema nuevo en el blog. Hace ya unos cuantos años, realicé una entrada que trataba sobre las lecturas repetidas, concretamente sobre las revisiones de la investigación acerca de su eficacia. Posteriormente, he escrito sobre cómo las lecturas repetidas en español parecen mejorar la fluidez y la precisión, pero no la comprensión. Esto se vio en una investigación de Soriano et al. (2011) y en otra, más reciente, de Calet et. al. (2017).

Una nueva revisión

Recientemente, se ha publicado una revisión de Elizabeth Stevens, Melodee Walker y Sharon Vaughn que sintetiza la investigación realizada entre 2001 y 2014 acerca de los efectos en la lectura de las intervenciones para mejorar la fluidez.

Esta revisión se centra en alumnado hasta 5º curso de educación primaria con trastornos o dificultades de aprendizaje y de lengua inglesa. Las autoras localizaron 19 investigaciones, con grupo de control o diseños de caso único, que cumplían esos requisitos. En resumen, sus resultados son:

  • Lecturas repetidas sin un modelo previo: mejoras entre moderadas y grandes en fluidez y comprensión de los textos que se practican. Los datos sobre la generalización de las mejoras a otros textos (no practicados) son escasos y poco claros.
  • Lecturas repetidas con modelo previo: el número de estudios es mayor y como las autoras de la revisión presentan sus resultados uno a uno, sin hacer ninguna síntesis, es difícil considerarlos en su conjunto. El uso de un modelo adulto de lectura parece mejorar la velocidad lectora. En los estudios en los que el modelo era un compañero con buen nivel de lectura mejoraba la velocidad y también la comprensión. En los estudios en los que el modelo era otro compañero con dificultades de lectura los resultados eran bastante dispersos y poco concluyentes.

También se consideran las lecturas repretidas combinadas con otras intervenciones (enseñanza de vocabulario o de estrategias de comprensión). En general, según Stevens, Walkery Vaughn, el uso de lecturas repetidas se asocia con mejoras en la precisión. la velocidad lectora y la comprensión de los alumnos con dificultades de aprendizaje y esas mejoras parecen generalizarse a nuevos textos. No obstante, tal como he indicado, la presentación de los resultados, estudio por estudio, sin hacer ninguna síntesis o combinación hace difícil percibir esas conclusiones.

Respecto a las características que tendrían las intervenciones de lecturas repetidas más eficaces, las autoras señalan:

  • No está claro el efecto del modelado, pero sí que el modelo de un lector adulto puede ser sustituido por el de un compañero competente en lectura.
  • Tener un criterio (por ejemplo de velocidad) para decidir cuándo se puede considerar que un texto está bien leído se asocia con mayores mejoras.
  • Un mayor número de repeticiones revierte en una mejor lectura del texto que se está practicando, pero no queda claro que produzcan una mayor mejora en la lectura de otros textos.
  • Se pueden obtener mejoras utilizando textos fáciles.
  • Conviene ofrecer al alumno información sobre el nivel alcanzado (palabras correctas por minuto o número de errores) y ayuda en la lectura de palabras complejas o que le resulten especialmente difíciles.

Y un meta-análisis

Resulta curioso que, casi al mismo tiempo, se haya publicado otro trabajo de síntesis, en esta ocasión, centrado en las intervenciones de lecturas repetidas. Se trata de un meta-análisis de Jiyeon Lee y So Yoon Yoon, titulado Efectos de las lecturas repetidas sobre la fluidez lectora del alumnado con trastornos de aprendizaje de la lectura.

Este meta-análisis localizó 39 estudios sobre el tema que, en conjunto, señalaban un efecto moderado (g=0,59). Los análisis realizados indican que el uso de lecturas repetidas es más eficaz con alumnado de primaria que de secundaria y también que el efecto es mayor si los alumnos escuchan previamente el pasaje que van a trabajar y si repiten la lectura cuatro o más veces.

 

Efectos de una intervención para mejorar la fluidez lectora

11 Oct

Nuria Calet, Nicolás Gutiérrez-Palma y Sylvia Defior acaban de publicar, en la revista Learning and Instruction, un artículo que describe un estudio experimental sobre los efectos de dos intervenciones para mejorar la fluidez lectora. El título es: El efecto del entrenamiento en fluidez sobre la competencia lectora en niños de educación primaria: el papel de la prosodia. Este trabajo, está basado en la tesis doctoral de Nuria Calet, con el mismo título.

El artículo es interesante por bastantes razones. Una de ellas, por lo escasos que son los estudios experimentales de intervenciones para la mejora de la comprensión en alumnado hispano-hablante.

La investigación se realizó con alumnado de 2º y 4º curso de educación primaria y se comparó el resultado de dos intervenciones (automatización y prosodia) con el de los grupos de control, de modo que había seis grupos: automatización, prosodia y control, duplicados con alumnado de 2º y de 4º.

De Federico Zandomeneghi

Los grupos de automatización y prosodia realizaron actividades bastante similares, basada en la técnica de lecturas repetidas. En el grupo de automatización, el profesor informaba a los participantes sobre su precisión y velocidad en cada lectura en voz alta del texto. En el grupo de prosodia la información era sobre la entonación, acentuación, pausas e interpretación de los signos de puntuación. El grupo de control también realizaba actividades: lectura por turnos de los mismos textos y actividades de lenguaje oral.

Resultados

Los grupos participantes eran equivalentes antes de comenzar la intervención. Tras esa intervención los grupos de automatización y prosodia de 2º de primaria superaron al grupo de control en lectura de pseudopalabras (palabras inventadas), velocidad de lectura de palabras y velocidad de lectura de pseudopalabras. El grupo de prosodia superó al grupo de automatización y al de control en prosodia, lectura de signos de puntuación y uso de los signos de puntuación para representar la entonación. Además, el grupo de prosodia superó al de automatización en sensibilidad a los acentos.

En el cuarto curso, el grupo de automatización superó al de prosodia y al de control en lectura de pseudopalabras y velocidad de lectura de palabras y superó al grupo de control en velocidad de lectura de pseudopalabras. En cambio, el grupo de prosodia obtuvo mejores puntuaciones que los otros dos en lectura de signos de puntuación y uso de los signos de puntuación.

En 2º de primaria no se encontraron efectos sobre la comprensión. En 4º curso sí se encontró que los alumnos de los grupos de automatización y prosodia tuvieron mejores resultados que el grupo de control en eficiencia lectora y que el grupo de prosodia tuvo mejores resultados que los otros dos en comprensión de oraciones. No hubo diferencias entre los tres grupos en cuanto a la mejora en la comprensión de textos.

 

¿Cuántas veces hay que leer una palabra para reconocerla de un vistazo?

11 May

Cualquier persona que haya profundizado un poco en el estudio de la lectura se habrá encontrado alguna forma del modelo de doble ruta, que propone que hay dos formas de descodificar las palabras:

  1. Una ruta fonológica -también llamada indirecta o subléxica- en la que las palabras se leen reconociendo sus letras y transformándolas en los sonidos que les corresponden.
  2. Una ruta léxica -también llamada directa, ortográfica o visual- en la que las palabras se reconocen de forma global, se identifican «de un vistazo».

La ruta léxica es más rápida que la ruta fonológica. En principio sólo permite leer palabras ya conocidas, aunque parece haber posibilidades de leer partes de las palabras por la ruta léxica y otras por la ruta fonológica. Si el lector es capaz de reconocer palabras sin necesidad de ir transformando sus letras a sonidos es porque su memoria dispone de representaciones de esas palabras. ¿Cómo se han formado esas representaciones? Por ejemplo, leyendo las palabras por la ruta fonológica.

Investigaciones de la Universidad de Oviedo

Un equipo de la Universidad de Oviedo, con Paz Suárez-Coalla y Fernando Cuetos a la cabeza, ha publicado recientemente varias investigaciones sobre la formación de las representaciones léxicas en español. Estas investigaciones se basan en una forma de detectar la lectura por la ruta léxica mediante la reducción del efecto de la longitud. Cuando leemos palabras poco frecuentes como «doñigal» o palabras poco inventadas (pseudopalabras) tenemos que descodificarlas por la ruta fonológica, ya que no tenemos representaciones ortográficas que nos permitan leerlas por la ruta léxica. En ese caso, sucede que se puede detectar una diferencia entre el tiempo que se tarda en leer palabas cortas y palabras largas. En cambio, una vez que se han formado las representaciones ortográficas, esa diferencia se desvanece.


Fernando Cuetos, Paz Suárez-Coalla y Marta Álvarez-Cañizo. Fuente: http://www.uniovi.es

Estas investigaciones nos aportan algunos datos interesantes:

  • Los niños de entre 7 y 13 años forman la representación léxica de una palabra si la encuentran en seis ocasiones en un texto (Suárez-Coalla, Ramos, Álvarez-Cañizo y Cuetos, 2014).
  • Estos niños y los estudiantes universitarios también forman la representación léxica de la palabra si la encuentran en seis ocasiones en una lectura de listas de palabras (Suárez-Coalla, Avdyli y Cuetos, 2014; Suárez-Coalla, Ramos, Álvarez-Cañizo y Cuetos, 2014; Suárez-Coalla y Cuetos, 2016).
  • La formación de la representación léxica es más difícil en palabras con grafemas dependientes del contexto (que se pronuncian de distinta forma según a qué letras acompañen) como «c» o «g» (Suárez-Coalla, Avdyli y Cuetos, 2014).
  • Para los niños de la misma edad con dislexia, leer seis veces la palabra, en el texto o en una lista, no es suficiente para formar la representación léxica (Suárez-Coalla, Avdyli y Cuetos, 2014; Suárez-Coalla, Ramos, Álvarez-Cañizo y Cuetos, 2014).
  • En los adultos, la representación ortográfica parece permanecer un mes después de formada (Suárez-Coalla y Cuetos, 2016).
  • En los adultos, la representación ortográfica se forma antes si se acompaña con una ayuda semántica (ver una imagen del objeto que denomina la palabra) y fonológica (escuchar y repetir la palabra) o si se acompaña sólo con la ayuda fonológica (Suárez-Coalla y Cuetos, 2016).

Referencias

Suárez-Coalla, P., Avdyli, R. y Cuetos, F. (2014). Influence of context-sensitive rules on the formation of orthographic representations in Spanish dyslexic children. Frontiers in Human Neuroscience, 8:707.

Suárez-Coalla, P. y Cuetos, F. (2016). Semantic and phonological influences on visual word learning in a transparent language. The Quarterly Journal of Experimental Psychology,  DOI: 10.1080/17470218.2016.1164733.

Suárez-Coalla, P., Ramos, S., Álvarez-Cañizo, M. y Cuetos, F. (2014). Orthographic learning in dyslexic Spanish children. Annals of Dyslexia, 64, 166-181.

 

Utilizar rimas y poemas para mejorar la fluidez lectora

17 Feb

Uno de los mejores recursos que conocemos para mejorar la fluidez lectora son las técnicas de lecturas repetidas. Sobre esto ya he escrito un par de veces en el blog:

Normalmente, las lecturas repetidas se hacen con textos narrativos o  expositivos, pero este mes se ha publicado una sugerencia, bastante documentada, de hacerlas con poemas y rimas. Se titula Alternative text types to improve reading fluency for competent to struggling readers y sus autores son Tim Rasinski, William Rupley, David Paige y William Dee Nichols. Los cuatro son figuras importantes en la investigación sobre enseñanza de la lectura.

El secreto está en el texto utilizado para enseñar a leer con fluidez

Estas palabras son de los autores del artículo, que titulan así  la sección principal de su trabajo. Su idea es: para que los lectores con dificultades desarrollen una lectura fluida se les deben proporcionar múltiples oportunidades de leer textos con un nivel de dificultad adecuado para ellos, primero con la ayuda directa del profesor y después con su supervisión.

Al utilizar poemas como material de lectura se pueden trabajar al mismo tiempo la fluidez y las relaciones entre letras y sonidos (phonics). Quizá aquí haya una diferencia entre la orientación que se da a la enseñanza de la lectura en inglés y en español. En inglés es muy común trabajar la lectura de palabras de una sílaba que comparten su terminación  (cat, hat, mat, rat), y una de las advertencias de los autores del artículo es que para los niños con dificultades de lectura eso puede ser insuficiente, ya que es común que sean capaces de leer correctamente esas palabras cuando se presentan de una en una, por ejemplo, en tarjetas, pero pueden tener dificultades para leerlas cuando las encuentran en un texto.

Como paso intermedio, los poemas rimados ofrecen la posibilidad de practicar esas palabras clave en un texto breve, sencillo y bastante predecible, ya que la repetición de la rima ayuda a leer correctamente las palabras finales.

En la enseñanza de la lectura en español es más frecuente que, una vez que los alumnos han alcanzado unas habilidades mínimas de descodificación, se comiencen a leer textos, en lugar de insistir en listas de palabras. Aun así, los poemas pueden tener su utilidad. Por ejemplo  en este fragmento

El pájaro carpintero
afanoso en su labor,
pica y pica la madera
pues quiere ser constructor.

Construir barcos de vela,
construirlos de motor,
y con su nombre pintado
se hace llamar Nicanor.

Además de que se repite la secuencia -or, o la palabra pica, ofrece varias oportunidades de leer  el complejo «constru» (constructor, construir, construirlos). Es cierto que algunas de estas repeticiones también se pueden encontrar en textos narrativos o expositivos, aunque no la aparición periódica de -or al final de las líneas pares.

Contra el aburrimiento

A pesar de lo eficaces que puedan ser los programas de lecturas repetidas, lo cierto es que los alumnos con dificultades de lectura pueden perder rápidamente el interés por ellos. Muchas veces, los niños, no encuentran ningún interés en volver a leer lo que han leído y, concretamente, para los niños con problemas de lectura, hacer reiteradamente algo que les cuesta y les sale mal puede ser molesto.

Los poemas tienen dos características que los hacen muy aprovechables para hacer lecturas repetidas: muchos de ellos son cortos o, al menos, más cortos que los cuentos o los textos expositivos. Otras característica especial es que su interpretación en público puede ser una actividad atractiva que dé sentido a las lecturas repetidas, que se convierten en ensayos.

 

Probando nuevas actividades de lectura y comprensión

22 Ene

En mi cole (Santa María la Real – Maristas de Sarriguren) nos hemos marcado el objetivo de preparar para cada curso de primaria un programa de lectura y escritura, de modo que durante una buena temporada se trabaje en el área de Lengua una serie de habilidades y estrategias concretas. Este curso está siendo muy fructífero y se han puesto en marcha dos nuevos programas, de los que estamos recogiendo algunos datos. Estos son los programas que estamos evaluando:

  • LAPICER: se trata de 10 sesiones para practicar el resumen de textos informativos. Lo han hecho dos clases de 6º de primaria, y ahora comienza a aplicarse en otra clase que no lo había hecho para servir como control
  • LEO-PAR-D: un programa de tutoría entre iguales para trabajar lectura y comprensión. Lo comenzamos a utilizar en el curso anterior, pero no dio los resultados que esperábamos en comprensión. Volvemos a emplearlo y valorarlo en 2º de primaria. La experiencia del curso anterior se puede encontrar en LEO-PAR-D un programa de tutoría entre iguales para mejorar la lectura.
  • Teatro de Lectores: un programa de lectura para mejorar la precisión y la fluidez en 1º de primaria. Es el más nuevo de todos, y empezamos a utilizarlo con mucha ilusión.

Materiales del teatro de lectores

Materiales del teatro de lectores

Además, en este trimestre se están utilizando también los programas POR+TORCIDA, para trabajar la redacción de textos descriptivos y POR+ÁREA, para trabajar la escritura de argumentaciones. Estos programas ya han sido valorados en los cursos anteriores (aquí se puede ver la primera experiencia con POR+ÁREA).