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¿Por qué la investigación educativa no impacta en la práctica docente?

4 Jul

El título de esta entrada es, palabra por palabra, el título de un artículo que Haylen Perines ha publicado en la revista Estudios sobre educación: ¿por qué la investigación educativa no impacta en la práctica docente? No es un trabajo centrado en la comprensión lectora pero, como una de las líneas de este blog es promover estrategias, métodos y actividades de lectura basadas en la investigación, lo he leído con interés.

Perines presentó en 2016 su tesis doctoral sobre Las difíciles relaciones entre la investigación educativa y la práctica docente y ha publicado otros artículos a partir de ella, como:

Foto de la Universidad Autónoma de Madrid

Entre estos trabajos se percibe que hay distintos obstáculos para que la investigación educativa influya en la práctica del profesorado, más concretamente:

  1. La mala imagen que los docentes tienen de la investigación educativa: existe un estereotipo común en el que se considera que los investigadores trabajan en una oficina, sin tener contacto con la práctica escolar, de modo que sus propuestas son, más o menos, disquisiciones teóricas que no tienen utilidad práctica ni responden a sus problemas.
  2. La escasa relevancia que se percibe en los temas de investigación: los profesores perciben que los investigadores eligen temas que les interesan a ellos mismos y que tienen poco que ver con los problemas habituales que se producen en un aula. Incluso cuando la investigación trata temas que puedan ser del interés de los profesores, estos perciben que los resultados que se obtienen no les sirven de ayuda en su trabajo.
  3. La pobre formación en investigación del profesorado: frecuentemente, el profesorado no ha recibido formación que le permita interpretar un artículo de investigación. Durante sus estudios iniciales, es poco habitual que hayan tenido contacto con investigaciones (leyéndolas o realizándolas).
  4. La falta de valoración del conocimiento de los docentes: los profesores tienen un conocimiento que se desarrolla a partir de la práctica diaria y que no suele ser reconocido por la investigación.
  5. Los artículos de investigación se escriben con un lenguaje especializado: al profesorado le parece que el lenguaje que se emplea en los artículos de investigación es muy técnico y muchas veces se sienten incapaces de interpretar el contenido estadístico que se incluye en algunos.

Según lo anterior, el contenido de la investigación parece poco atractivo al profesorado, la forma en que se presenta les resulta poco comprensible (incluso en artículos de divulgación) y su difusión parece más orientada hacia otros investigadores que hacia los posibles usuarios prácticos del conocimiento que se genera. Por otra parte, las decisiones pedagógicas de los profesores tienden a basarse en su experiencia y en lo que aprenden de otros docentes. Valoran mejor aquellos estudios que tienen como punto de partida la experiencia docente y aquellas propuestas sobre las que hay un consenso en la profesión.

Pero hay otros factores que van más allá de la relación entre el profesorado y la investigación y que se refieren al contexto en el que se produce:

  1. Falta de sintonía entre investigación y política: los gobiernos tienden a utilizar la investigación para desarrollar temas útiles a sus intereses políticos, reduciendo las oportunidades de trabajar en otros que pueden ser útiles a los centros escolares.
  2. Los criterios de evaluación de la investigación: las universidades utilizan frecuentemente el número de artículos publicados en revistas indexadas en el Journal Citation Report (JCR) como indicador de evaluación. Consecuentemente, los investigadores producen trabajos que se acomoden a los criterios que se emplean para seleccionar las publicaciones en estas revistas en lugar de tratar de impactar en la práctica educativa.

La educación basada en evidencias

3 Ago

El número 5 del Boletín Alumni CPAL publica un breve artículo mío sobre educación basada en evidencias en las páginas 12 y 13. Como el boletín se publica en internet, en formato flash y eso da problemas a algunos navegadores, copio aquí el texto.

nuevo-diseno-boletin-alumni-mayo-2016

LA EDUCACIÓN BASADA EN EVIDENCIAS

La idea fundamental de la educación basada en evidencias es que cuando hay que elegir entre varios métodos o estrategias educativas convendría seleccionar el que estuviese mejor respaldado por la investigación.

Hacer eso para cada ejercicio, actividad, o explicación en la clase sería paralizante, pero en educación se toman decisiones más generales como el método de enseñanza de la lectura, los programas para la atención al alumnado con trastornos o dificultades de aprendizaje, la posible adopción de un programa innovador que promete resultados extraordinarios, o el enfoque para la enseñanza de idiomas.

Ante una decisión de ese calado sería necesario preguntarse si se ha hecho una comprobación de la eficacia del programa que se pretende incorporar y si se han obtenido resultados positivos. Pero eso no es suficiente, sino que también es importante valorar si la comprobación que se ha realizado es de calidad. No todas las evidencias tienen el mismo valor, por eso es común distinguir niveles de evidencia, entre los que se encontrarían, de menor a mayor: la intuición, las recomendaciones de expertos, el consenso entre expertos, los estudios sin grupo de control, los estudios con grupo de control y los meta-análisis de estudios de alta calidad. La calidad de los estudios se mide a partir de características como el tamaño de la muestra, la fiabilidad de las pruebas de evaluación o la manera de formar los grupos experimentales o de control.

Actualmente resulta muy difícil plantear una educación basada en evidencias por distintos motivos. El principal es, desafortunadamente, la dificultad para encontrar evidencias. Existen organismos o agencias como What Works Clearinghouse o Best Evidence Encyclopedia que revisan y sintetizan la investigación educativa y producen informes y guías de práctica para los profesores y responsables de la educación. Sin embargo, esos organismos se centran en los métodos y programas que se emplean en los países de habla inglesa. No conozco la existencia de ninguna institución similar para los países hispanoamericanos.

Otros motivos están más relacionados con el profesorado y tienen que ver con la poca costumbre de leer o consultar publicaciones científicas sobre educación y con la falta de formación científica para interpretar los resultados de la investigación. Aunque, desde otro punto de vista, se podría interpretar que los investigadores suelen trabajar con temas que el profesorado considera poco relevantes y su forma de comunicar los resultados de su trabajo se dirige más a otros investigadores que a las personas que están trabajando directamente en los centros escolares.

Por último, muchas veces se puede encontrar una actitud de sospecha ante los intentos de valorar o medir los efectos de las prácticas educativas, basada en la idea de que la educación es algo intangible, más cercano al arte que a la ciencia y que produce muchos efectos que no son posibles de medir.

En la actualidad, en hispanoamérica, la educación basada en evidencias, está más representada en blogs y redes sociales que en documentos oficiales o académicos. Algunos blogs que tratan estos temas podrían ser Comprensión Lectora Basada en Evidencias (clbe.wordpress.com), Si tú Supieras (situsupierass.wordpress.com), Cuaderno de Campo (blog.enguita.info) o El McGuffin Educativo (mcguffineducativo.blogspot.com.es).

Curiosamente, este tipo de iniciativas suele compartir el objetivo de frenar la difusión de prácticas educativas supuestamente innovadoras pero que no han mostrado producir ningún beneficio o que, en algunas ocasiones, han sido desacreditadas por la investigación pero resultan muy populares en educación.

La enciclopedia de las mejores prácticas

25 Nov

El logotipo de la enciclopedia de las mejores prácticas es una abeja lectora. ¿Por qué? porque las iniciales de Best Evidence Encyclopaedia forman la palabra BEE, abeja, en inglés, y la enciclopedia está hecha por el Instituto para la Educación Eficaz, de la Universidad de York.

Esta enciclopedia es, en realidad, una web donde se ofrece información acerca de la eficacia de programas educativos para la mejora de la lectura, de las matemáticas y de la educación infantil.

En el caso que nos interesa, que es el de la lectura, se ofrecen los siguientes apartados:

  • Inicios de la lectura.
  • Lectores con dificultades.
  • Lectura en primaria.
  • Lectura en secundaria.
  • Lectura del inglés como idioma adicional.
  • TICs para la lectura.

En cada una de estas secciones se ofrece un informe en PDF, o se puede consultar la información a través de enlaces en los que se puede ver un resumen de la revisión realizada, o información sobre los métodos analizados, dividida en tres categorías: métodos mejor calificados, métodos con evidencias limitadas, y otros métodos.

En los métodos mejor calificados se distingue entre los que muestran evidencias fuertes de eficacia y los que muestran evidencias moderadas. En los métodos con evidencias limitadas se distingue entre los que están respaldados por evidencias consistentes pero muestran un efecto pequeño, y los que muestran un efecto grande pero están respaldados por evidencias débiles. Los que se describen en el apartado de otros métodos también se dividen en dos tipos, los que no alcanzaban un nivel mínimo de evidencia y los que no cumplían los requisitos para ser revisados.

Para hacerse una idea del trabajo realizado, en la sección de lectura en primaria se revisan 17 programas en las secciones de métodos mejor calificados y métodos con evidencias limitadas. En la sección de otros métodos se ofrece la referencia a 201 un programas (más de 100 no se analizan por no estar en uso en el Reino Unido).

La información que se da es muy breve, de modo que se incluyen pocos datos técnicos o estadísticos, pero tampoco se profundiza en la descripción de los programas. La ventaja es que la enciclopedia de las mejores prácticas es mucho más sencilla de leer que, por ejemplo, What Works Clearinghouse. El inconveniente es que si uno quiere saber más sobre los métodos valorados tiene que buscar información en otros sitios.

¿Se imaginan que se pudiera disponer de una base de datos donde se revisasen más de 200 intervenciones para la mejora de la lectura en español y se distinguiese a las más eficaces? Un compañero mío dice que eso es imposible porque ni siquiera hay 200 intervenciones que revisar. Yo creo que sí las hay, contando como intervenciones las propuestas de lectura que realizan o han realizado las distintas editoriales de textos escolares. Otra cuestión es que la mayoría de ellas sería calificadas como “otras intervenciones” porque no hay ningún estudio acerca de su eficacia.