Tag Archives: Conciencia fonológica

Los consejos de Linnea Ehri para la enseñanza inicial de la lectura

21 Sep

Lo que las maestras deben conocer y hacer para enseñar las relaciones grafema-fonema, la conciencia fonológica y el reconocimiento de palabras. Esto dice el título de un artículo de opinión publicado por Linnea C. Ehri en la revista The Reading Teacher. El subtítulo dice: «el objetivo de la enseñanza inicial de la lectura es capacitar al alumnado para mirar las palabras en un texto escrito y reconocer automáticamente su pronunciación y su significado. ¿Cómo sucede esto?»

Fotografía de Linnea Ehri en 2017, realizada por ObscuraScientia.

Pero, ¿quién es Linnea Carlson Ehri? y ¿por qué deberíamos hacer caso a sus recomendaciones? Bueno, desde 2018, la doctora Ehri es una psicóloga jubilada. Antes de llegar a eso ha sido profesora en la City University of New York y ha realizado algunas aportaciones importantes al estudio científico de la lectura. Por ejemplo, participó en el informe Teaching Children to Read del National Reading Panel, en el grupo sobre aprendizaje inicial de la lectura. Lideró la publicación de un meta-análisis con los resultados recogidos durante la elaboración de ese informe y en el que se ponía de manifiesto la ventaja de la enseñanza sistemática de las relaciones entre letras y sonidos. También existe un modelo de Ehri del aprendizaje de la lectura que propone cuatro fases: prealfabética, alfabética parcial, alfabética completa y consolidada.

A pesar de su jubilación, sigue colaborando en distintas investigaciones. Por ejemplo, en este blog se ha comentado ¿Enseñar a leer fonema a fonema o a leer sílabas completas?, basándose en uno de sus estudios. De hecho, el artículo que ha publicado en The Reading Teacher está fundamentado en sus últimas investigaciones.

Dos elementos básicos

Ehri señala que hay cuatro distintas formas de leer palabras. La primera es por descodificación, convirtiendo sus letras en sonidos. La segunda es por analogía, encontrando elementos similares a los de otra palabra conocida. Por ejemplo, conocer la palabra «trata» podría servirnos como modelo para leer la palabra «treta», aunque esto quizá sea más útil en inglés donde hay más irregularidades en la pronunciación de las palabras. Otra forma de leer es por reconocimiento al haber memorizado la pronunciación de la palabra escrita. La cuarta forma de leer sería por adivinación o predicción, porque el contexto nos ayuda a saber cuál es la palabra que queremos leer como en «el calor convierte el hielo en a…»

El reconocimiento de palabras se ha entrenado directamente (métodos globales), leyendo por analogía, o trabajando con la silueta o forma de las palabras. Sin embargo Ehri considera que para que sea eficiente debe basarse en la habilidad para segmentar las palabras en fonemas y en el conocimiento de las relaciones entre letras y sonidos.

Las cajas de formas son poco eficientes para aprender a reconocer palabras porque muchas palabras forman la misma silueta.

Recursos mnemotécnicos para la enseñanza de las letras

Los elementos clave de un recordatorio de la relación entre una letra y su sonido son que tenga la forma de la letra y que represente algo que comience con el sonido de esa letra. Los recordatorios que adoptan la forma de la letra son más eficaces que mostrar la letra junto a la imagen de algo que comience por el sonido que representa.

Existe otro tipo de recordatorio muy común y es el nombre de las letras. En las vocales, este coincide con su sonido y en la mayor parte de las consonantes de una pista sobre cómo suenan.

Enseñar conciencia fonémica con un análisis acústico y articulatorio

Ehri afirma que la mejor manera de detectar los fonemas que componen una palabra es fijarse en cuál es la posición de la boca y cómo cambia: cada posición diferente indica un fonema distinto. Si decimos despacio la palabra «charla» nos daremos cuenta de que nuestra boca cambia de posición cinco veces, aunque la palabra tiene seis letras. Un espejo puede ayudar a tomar conciencia de las posiciones de la boca y sus cambios al decir palabras.

Algunas de las actividades que sugiere la autora para enseñar conciencia fonémica son:

  • Aislar un sonido: decir cuál es el primer sonido de «luz», el último o el sonido intermedio; identificar palabras que comienzan por el mismo sonido.
  • Segmentar los fonemas que componen una palabra, por ejemplo, en «mal», decir /m/ /a/ /l/.
  • Combinar o identificar la palabra que se forman al escuchar los fonemas separados. Si se escucha /f/ /i/ /n/ hay que reconocer que forman la palabra «fin».
  • Añadir fonemas: si a «lobo» le añado /g/ al principio formo «globo».
  • Eliminar fonemas: si pronuncio «dos» sin el sonido final obtengo «do».
  • Sustituir fonemas: si en «mano» sustituyo /n/ por /l/, digo «malo».

Para facilitar la manipulación de los sonidos de las palabras, estos se pueden representar por fichas o, en el caso de que ya se conozcan las relaciones entre letras y sonidos, por las propias letras.

Enseñanza de la descodificación

La decodificación o descodificación es el proceso por el que se transforman las letras o grafemas en sonidos o fonemas y se combinan para formar palabras reconocibles. Cuando una palabra ha sido leída de esta forma varias veces, su secuencia de letras se vincula en nuestra memoria con su pronunciación y con su significado y empezamos a leer reconociéndola.

Resulta más difícil trabajar con palabras largas porque hay que mantener en la memoria más fonemas para combinarlos y con palabras que tienen fonemas oclusivos como los sonidos consonánticos de «ca, que, ki, po, tu».

Ehri propone trabajar palabras con la estructura consonante – vocal – consonante (CVC), como «mar» utilizando la fonación conectada, algo que ya expliqué más detalladamente en una entrada anterior. Posiblemente, el repertorio de palabras CVC en inglés es bastante mayor que en español, por lo que estas palabras son muy utilizadas en la iniciación a la lectura. Quizá por eso, en la sección anterior, Ehri se centró en la conciencia fonémica, sin tratar la conciencia silábica.

Aunque las sílabas son más fáciles de percibir que los fonemas, resulta más eficaz trabajar las relaciones entre letras y sonidos que enseñar a leer sílabas completas.

La importancia de leer texto

La sección anterior decía que en el reconocimiento de palabras se unen la forma escrita, la pronunciación y el significado de las palabras. Esta unión se favorece cuando las palabras se leen en un contexto significativo, esto es especialmente importante para palabras que no tienen un significado claro cuando están aisladas, como «yo», «hace» o «muy».

Nuestro léxico no es un mero diccionario que almacena los significados de las palabras. También incluye información como con qué palabras se relacionan o qué papel tienen en las oraciones. La lectura y comprensión de textos de un nivel adecuado sirve para proporcionar esa información y facilita el reconocimiento de las palabras. Un buen vocabulario oral ayuda en este trabajo.

Lectura en voz alta o silenciosa

Teniendo en cuenta que el reconocimiento de palabras incluye su pronunciación, parece que la lectura en voz alta es importante durante el aprendizaje inicial. Ehri apunta también un motivo didáctico que podríamos desarrollar más: si la lectura es silenciosa no sabemos qué está sucediendo. Es posible que el alumno esté saltándose palabras difíciles, leyéndolas por adivinación o leyéndolas incorrectamente. No podremos ayudarle de forma conveniente si no percibimos el problema.

Anuncio publicitario

Relación entre conciencia fonológica y lectura en español

6 Abr

La conciencia fonológica es la capacidad que tenemos para distinguir y manipular los sonidos que componen las palabras. Se pueden distinguir varios tipos de conciencia fonológica según el segmento o parte de las palabras con la que haya que trabajar. Tenemos la conciencia silábica cuando se discriminan y se hacen operaciones con sílabas, la conciencia fonémica si eso se hace con fonemas o la conciencia intrasilábica si se trabaja con partes de la sílaba. Sabemos que existe una relación entre conciencia fonológica y aprendizaje de la lectura, pero la mayor parte de los datos que tenemos procede de estudios realizados con hablantes de inglés.

Carla Míguez, Miguel Cuevas y Ángeles Saavedra, de la Universidad de Vigo ha realizado un meta-análisis sobre esta relación en hispanohablantes. En él han localizado 47 investigaciones, en las que han participado 7956 lectores de entre 4 y 11 años de edad. En esas investigaciones se han realizado 116 mediciones de la relación entre conciencia fonológica y lectura.

Fotografía de Connor Ashleigh.

Las relaciones encontradas entre conciencia fonológica y lectura son:

Relación entre conciencia fonémica y

  • lectura de palabras: r = 0.37,
  • lectura de pseudopalabras: r = 0.29,
  • comprensión lectora: r = 0.40.

Relación entre conciencia silábica y

  • lectura de palabras: r = 0.42,
  • lectura de pseudopalabras: r = 0.34 (no significativa),
  • comprensión lectora: r = 0.46 (no significativa).

Relación entre conciencia intrasilábica y

  • lectura de palabras: r = 0.34,
  • comprensión lectora: r = 0.34.

En todos los casos, los resultados fueron heterogéneos, es decir, estas relaciones son la combinación de estudios con resultados muy variados. La edad de los participantes de los distintos estudios no explicaba esa variedad, aunque hay que tener en cuenta que casi dos tercios de los participantes tenían entre 5 y 7 años. Sí lo hacía, en algunos casos, la distinción de estudios con participantes monolingües y bilingües, concretamente, en las relaciones entre lectura de pseudopalabras y conciencia fonémica y silábica.

Libros electrónicos y aprendizaje de la lectura

12 Ene

Para una buena comprensión lectora, la lectura digital parece menos recomendable que la lectura de textos impresos. Eso es lo se ha ido viendo en entradas como No tires aún los libros de papelLeer en papel sigue siendo mejor, pero no sabemos por qué. Sin embargo, en los prelectores, los libros electrónicos con recursos multimedia podrían tener un ligero efecto positivo sobre la comprensión y el vocabulario expresivo, mientras que los recursos interactivos parecen disminuir la comprensión, según se vio en ¿Cuentos multimedia, cuentos interactivos o escuchar cuentos?

Ahora disponemos de otra revisión sobre el impacto de los libros electrónicos en las habilidades iniciales de lectura. Además de tratar un tema interesante, esta revisión está realizada por investigadoras españolas, de la Universidad Complutense de Madrid: Carmen López-Escribano, Susana Valverde-Montesino y Verónica García-Ortega.

Estas investigadoras localizaron 14 estudios experimentales sobre intervenciones con lectura de libros electrónicos en alumnado hasta el primer curso de Educación Primaria (hasta los 7 años de edad). Esos estudios recogían los datos de 1138 participantes. Todos ellos habían sido publicados a partir de 2011.

Comparación entre libro electrónico y libro impreso

En 5 investigaciones se comparó el uso de libros electrónicos con el de libros impresos. Los resultados fueron los siguientes:

  • Conocimientos sobre el lenguaje escrito: se ofrecían dos resultados. Uno no era significativo y el otro tenían un tamaño del efecto (3.35) notablemente grande.
  • Conciencia fonológica: se encontraron 5 resultados, con efectos entre prácticamente nulos y moderados (tamaños del efecto de 0.08 a 0.49).
  • Vocabulario: se encontró un resultado prácticamente nulo y otros siete resultados con efectos entre 0.3 y 1.57.
  • Comprensión lectora: solo se ofrece un resultado, con un efecto de 0.58.
Imagen con licencia CC0

Comparación entre libro electrónico solo con texto y libro electrónico con recursos adicionales

Esta comparación se realizó en 7 investigaciones, con los siguientes resultados, a favor de los libros con recursos adicionales:

  • Conciencia fonológica: se hallaron tres resultados con tamaños del efecto entre 0.15 (no significativo) y 0.48.
  • Vocabulario: esta fue el área más evaluada, con 26 resultados. Tres de ellos eran prácticamente nulos , 7 eran pequeños (efectos entre 0.26 y 0.48), 4 eran medianos (efectos entre 0.5 y 0.74) y otros 4 eran grandes. No acabo de entender por qué la lista de efectos no llega a los 26 resultados que se indican.
  • Comprensión lectora: los dos efectos que se muestran son de 0.83 y 0.90.

Comparación entre el uso de libros electrónicos y las actividades habituales de clase

En este caso se localizaron 6 investigaciones, con estos resultados:

  • Conocimientos sobre el lenguaje escrito: había 3 resultados con distintos tamaños del efecto: prácticamente nulo, moderado y grande.
  • Conciencia fonológica: uno de los 4 resultados encontrados no era significativo. Los otros tres tenían tamaños del efecto muy similares, entre 0.52 y 0.54.
  • Vocabulario: de los 10 resultados localizados uno no era significativo, otro tenía un tamaño del efecto medio y los otros 8 mostraban efectos grandes.

Conclusiones

Las autoras de la revisión nos ofrecen tres conclusiones:

  1. Las intervenciones con uso de libros electrónicos mostraron un efecto positivo sobre el vocabulario, especialmente cuando el libro incluía un diccionario interactivo. Personalmente, me gustaría aclarar que se trata de una mejora en el vocabulario incluido en los libros. Cuando el vocabulario se evaluó con test de tipo general, como el Peabody, los efectos no fueron significativos.
  2. También se encontraron pequeñas mejoras en conciencia fonológica.
  3. La cantidad de resultados referidos a comprensión lectora fue muy pequeña. Aunque estos sean positivos, sería aventurado hacer generalizaciones.

Daniil Borissowitsch Elkonin y las cajas de Elkonin

27 Oct

Un recurso bastante común en la enseñanza de la conciencia fonológica y la iniciación a la lectura y la escritura es representar con signos, como puntos de colores, los fonemas de una sílaba o una palabra.

Por ejemplo, aquí, los sonidos de la palabra «pez» están representados por los tres puntos de colores. A este recurso se le suele llamar «cajas de Elkonin» o, en inglés, «sound boxes». El nombre es debido al pedagogo ruso Daniil B. Elkonin (1904-1984).

Elkonin resulta poco conocido. Como ejemplo, en el Reading Hall of Fame, aparece como «Elkonin, D. B.», mientras que se ofrece el nombre del resto de los homenajeados. Me costó un buen rato averiguar a qué nombre correspondían las iniciales D. B.

Los pocos datos que he encontrado indican que Elkonin fue profesor de primaria y también trabajó en la Escuela de formación del profesorado de Leningrado, como asistente de Lev Vygostsky. Su libro «Psicología del juego» ha sido traducido al español y ha tenido, al menos, tres ediciones.

En 1962 ya había publicado algunos trabajos sobre enseñanza inicial de la lectura. En estos se mostraba crítico con los métodos que se empleaban para la enseñanza de la lectura en Rusia y realizaba una nueva propuesta.

Elkonin ha desarrollado un sistema para el análisis de los sonidos de las palabras habladas que los niños pueden estudiar antes de aprender a leer. En este método, los niños con comienzan con el análisis silábico o con las letras del alfabeto. En el enfoque de análisis de los sonidos de Elkonin, al niño se le muestra la imagen de un objeto. Entonces, cada sonido de la palabra que nombra ese objeto se alarga pronunciando la palabra muy despacio. Simultánemente coloca una bolita en cada una de las cajas que se encuentran en diagrama bajo la imagen. Por ejemplo, bajo la palabra «flan» [«tent» en el texto original] hay un diagrama con cuatro cajas y cada caja corresponde a un sonido.

Downing, J. A. (1988). Cognitive psychology and reading in the U.S.S.R.

El propio Daniil B. Elkonin relata en un texto cómo empezó a tener interés por la enseñanza de la lectura en 1930, tras haber ejercido como profesor de primaria, al percibir las contradicciones entre los métodos de lectura y los datos científicos de la lingüística y la psicología. En 1954 comenzó su trabajo experimental sobre el tema, en la Universidad Estatal de Moscú. Su método de enseñanza de la lectura estuvo listo entre 1958 y 1959 y en 1961 comenzó a probarse en algunas escuelas de Moscú y fue revisado y ampliado entre 1969 y 1971.

Elkonin parte de la crítica de que el método global es poco eficaz para enseñar a leer o escribir el ruso y otros idiomas alfabéticos. Aunque indica algunas ventajas en los métodos silábicos, encuentra que en ruso hay bastantes más de 2000 sílabas diferentes mientras que con un método fónico solo es necesario conocer 5 signos vocálicos 29 signos consonánticos y algunas reglas sobre cambios en el sonido de consonantes dependiendo de la vocal que las acompañe. Al parecer, en ruso, son bastantes las consonantes que pueden realizar dos sonidos diferentes, según la vocal que vaya tras ellas.

Para la enseñanza de la lectura, Elkonin comenzar enseñando a hacer un análisis fonémico de las palabras. Este comenzaría por articular la palabra destacando cada uno de sus fonemas. Por ejemplo la palabra «mamá» se pronunciaría cuatro veces:

  1. Mama
  2. mAma
  3. maMa
  4. mamÀ.

A continuación, habría que tomar conciencia del orden en el que aparecen los fonemas en la palabra. Para eso serviría el sistema de cajas. Después hay que distinguir los fonemas vocálicos y los consonánticos. Eso se puede hacer empleando bolitas o cuentas de distintas formas o colores, por ejemplo, rojas para las vocales y negras para las consonantes.

El siguiente paso es localizar el acento de la palabra. Una forma de hacerlo es pronunciando la palabra con el acento en distintos lugares para identificar cuál es la correcta. Tras eso, se deben identificar las consonantes suaves y fuertes (como indiqué antes, en ruso, varias consonantes pueden tener un sonido suave o fuerte según la vocal que les siga. Supongo que es algo similar a lo que sucede con la letra G en español). En este caso, se introducen nuevos colores para diferenciar las consonantes suaves y fuertes.

El análisis fonémico se amplía con ejercicios de comparación de la estructura fonémica de distintas palabras, actividades de sustitución de fonemas vocálicos o actividades en las que se muestra una representación de la estructura fonémica y se deben pensar palabras que la cumplan. También se intenta que el análisis se pueda hacer sin utilizar la representación gráfica de las cajas y sin pronunciar las palabras y sonidos, solo de forma mental.

Actividad basada en las cajas de Elkonin

Tras esa fase preparatoria se enseñan las letras, como signos que representan los fonemas, comenzando por las vocales. Se siguen utilizando las cajas, pero ahora se identifica cuál es las cuenta que corresponde con el fonema vocal que se está trabajando y se sustituye por una letra de madera. Otra actividad característica es trabajar con una tira en la que están dispuestas verticalmente las vocales. Se sustituye la cuenta que representa un sonido vocálico por esa tira y se va desplazando para formar distintas palabras. El alumno debe señalar cuáles de esas palabras son reales y cuáles no.

En la fase siguiente, las bolitas de los sonidos consonánticos se comienzan a sustituir por las letras que los representan. En este nivel se utiliza un material con cuatro ventanas por las que se deslizan tiras de papel que contienen las de forma que se puedan formar combinaciones de cuatro letras: consonante – vocal – consonante – vocal. Tras trabajar la lectura de combinaciones con letras conocidas se comienzan a introducir nuevas consonantes, permitiendo al alumno preguntar cuál es su sonido.

Otra actividad similar

Intervenciones en conciencia fonológica, «phonics», fluidez y comprensión: efectos a largo plazo

28 Oct

La mayoría de las investigaciones sobre intervenciones para mejorar la lectura se evalúan a corto plazo, pero también hay algunas en las que se realizan evaluaciones de seguimiento para comprobar su eficacia a largo plazo.

Sebastian Suggate, es un profesor de la Universidad Alanus, que ha realizado un trabajo de meta-análisis sobre estos efectos a largo plazo de estas intervenciones:

  • Mejora de la conciencia fonológica (o habilidades fonológicas): se trata de intervenciones que tratan de hacer al alumno consciente de cuáles son los sonidos que forman las palabras y cómo se organizan.
  • Phonics: enseñanza de las relaciones entre las letras o combinaciones de letras y los sonidos que representan.
  • Mejora de la fluidez: tienen como objetivo que el alumno lea de una manera precisa, rápida y fluida.
  • Mejora de la comprensión: suelen ser intervenciones centradas en la práctica de estrategias de lectura. Suggate incluye aquí el whole language, un enfoque en el que se enseña a leer sin enseñar las correspondencias entre letras y sonidos, sino infiriendo el significado de las palabras y oraciones y descodificándolas a partir de la información que proporciona el contexto (en parte corresponderían con lo que conocemos como método global).

Para conocer sus efectos analizó los resultados de investigaciones experimentales que tomaran medidas de eficacia al finalizar la intervención y un tiempo después. Se consideró la eficacia general, en habilidades de prelectura, en descodificación, comprensión y deletreo.

Conciencia fonológica

Estas intervenciones se mostraron útiles al finalizar la intervención, con tamaños del efecto entre 0,32 y 0,43. En el seguimiento, los tamaños del efecto continuaban siendo pequeños pero apreciables, entre 0,28 y 0,38.

Phonics

Al finalizar las intervenciones los efectos estaban entre 0,26 y 0,48. Sin embargo, en el seguimiento sólo se encontró un efecto apreciable en deletreo (0,48). Los restantes eran cercanos a cero.

Fluidez

Al finalizar las intervenciones sus efectos estaban entre pequeños y moderados (0,32-0,58). En el seguimiento eran menores. El efecto sobre la comprensión en el seguimiento (0,18) se consideraría inapreciable. Los demás estaban entre 0,27 y 0,42.

Comprensión

Se consiguieron mejoras en todas las áreas evaluadas de la lectura, tanto al finalizar las intervenciones (0,26-0,54) como en el seguimiento (0,32-0,51).

Intervenciones mixtas

Al finalizar las intervenciones se consiguieron mejoras entre 0,38 y 0,32. En el seguimiento los efectos estaban entre 0,29 y 0,40.

Moderadores

La eficacia de las intervenciones parece ser diferente según algunas variables. Algunas de las diferencias más llamativas son:

  • Los resultados son mejores cuando se trabaja con alumnos en riesgo, con bajo nivel de lectura o con dificultades de aprendizaje.
  • La eficacia más baja se obtiene cuando los programas son aplicados por profesores de primaria. Se obtienen mejores resultados en los estudios en los que los programas fueron aplicados por profesores de infantil, especialistas, ordenadores, investigadores, compañeros o voluntarios.
  • A corto plazo se obtienen resultados positivos desde la educación infantil hasta el final de la primaria (no se dan datos sobre cursos posteriores). Sin embargo, los efectos a largo plazo parecen mantenerse cuando las intervenciones se realizan en primaria, pero no en infantil.

 

Test para la detección temprana de las dificultades fonológicas

29 Jul

Las habilidades fonológicas son un conjunto de conocimientos y procedimientos que permiten distinguir los sonidos de la lengua y operarlos. Estas habilidades nos permiten saber, por ejemplo, que la palabra «remo» tiene dos sílabas, que se compone de cuatro sonidos diferentes o que comporte un sonido con la palabra «rana».

Obviamente, estas habilidades son muy importantes para el aprendizaje de la lectura, en la que una serie de signos gráficos llamados letras se tienen que transformar en sonidos para constituir palabras. Existe bastante investigación que ha documentado:

  • La estrecha relación entre habilidades fonológicas y lectura.
  • La posibilidad de utilizar las habilidades fonológicas como unos de los predictores del aprendizaje de la lectura.
  • Las dificultades en las habilidades fonológicas en las personas con dislexia.
  • Los efectos positivos del trabajo de las habilidades fonológicas en el aprendizaje de la lectura, sobre todo en niños pequeños.

Un test de habilidades fonológicas para niños de 4 años

El pasado mes de junio se publicó, en la Revista Pediatría Atención Primaria, un test para valorar la habilidad fonológica. Resulta curioso que el test esté publicado en una revista de pediatría y no de psicología o pedagogía. El objetivo es contar con una herramienta de cribado, que permita detectar en las consultas de pediatría a los niños que pueden tener dificultades de lectura. El artículo indica que la intención es poder hacer un diagnóstico precoz de la dislexia antes de que los niños hayan comenzado a leer.

El título del artículo es test para la detección temprana de las dificultades en el aprendizaje de la lectura y la escritura, y los autores son Cuetos y Suárez-Coalla, del departamento de Psicología de la Universidad de Oviedo y Molina y Llenderrozas, pediatra y enfermera pediátrica del centro de salud de Durango.

El test cuenta con seis pruebas breves:

  • Discriminación de fonemas: decir si dos palabras formadas por consonante-vocal-consonante (por ejemplo: dar – bar) son iguales o diferentes.
  • Segmentación de sílabas: separar palabras en sílabas.
  • Identificación de fonema: distinguir si el sonido /R/ está o no está en las palabras que se presentan.
  • Repetición de pseudopalabras: repetir palabras inventadas.
  • Repetición de dígitos: repetir series de números que se alargan progresivamente.
  • Fluidez verbal: decir en un minuto todos los nombres de animales que se le ocurran al niño.

Se pasa aproximadamente entre 6 y 10 minutos y no requiere materiales especiales.

Estudio psicométrico

El test fue utilizado con 298 niños y, con los datos obtenidos, se calcularon su fiabilidad, validez y se construyó una tabla de percentiles para valorar el resultado global del test.

Comentarios

En primer lugar, es de agradecer que hayan puesto a disposición de todo el mundo esta herramienta, con todo lo necesario para aplicarla: items, instrucciones y baremos.

No obstante, me gustaría señalar algunas cuestiones importantes para aplicarla con precaución:

  1. No se dan datos sobre su valor discriminativo. Aunque se presenta como una herramienta para la detección temprana de las dificultades de lectura, en el estudio publicado no se recogen datos sobre si los niños valorados presentan posteriormente dificultades de lectura. Por ese motivo, el título de esta entrada hace referencia a la detección de dificultades fonológicas, no en la lectura.
  2. Los análisis de validez son «internos», es decir se calcula la validez de constructo, entendida como correlación que tienen entre sí las distintas subpruebas del test. No se hace una comparación con otras pruebas que midan las habilidades fonológicas.
  3. Los baremos son globales. Los percentiles o los puntos de corte que indican la presencia de dificultades se refieren a la escala global, en la que se suman las puntuaciones de las 6 pruebas, que aportan 5 puntos cada una. Conviene tener en cuenta la posibilidad de que haya perfiles distintos. Al menos en teoría se podrían obtener 12 puntos (una puntuación que indica dificultades severas) obteniendo 4 puntos en tres pruebas y 0 puntos en las otras tres, o con 2 puntos en cada una de las seis pruebas.
  4. Las diferencias de edad, a pesar de que todos los alumnos tenían 4 años podrían ser importantes ya que en niños tan pequeños unos meses de diferencia podrían suponer una diferencia considerable en la realización de las pruebas.
  5. Antes de lanzarse a hacer «detecciones precoces de la dislexia» (recordemos que aún no se ha valorado realmente si la prueba permite detectar la dislexia) convendría tener en cuenta qué orientación se va a ofrecer a los padres de los niños que obtengan resultados muy bajos. Los anexos de este trabajo sobre estimulación de la conciencia fonológica en preescolares con TEL pueden dar ideas de qué hacer con estos niños.

A pesar de estas observaciones, la prueba tiene un contenido similar al de otras pruebas para valorar el desarrollo de las habilidades fonológicas y, como se indicó al principio, la relación entre habilidades fonológicas y aprendizaje de la lectura está documentada. No obstante, hay un interesante campo de trabajo en la comprobación del valor discriminativo del test. Tal vez los autore estén trabajando en eso, si no, puede ser un proyecto bonito y útil.