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Datos sobre la lectura infantil y juvenil en España en 2021

24 Ago

Cada año, la Federación de Gremios de Editores en España realiza un informe sobre hábitos de lectura. En febrero de este año se presentó el Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros en España en 2021. Este informe se basa en los datos recogidos de 5011 entrevistas a mayores de 10 años (los datos de menores de esa edad se recogen de sus padres).

Centrándome en los datos recogidos de niños y jóvenes, encontramos lo siguiente:

Los que más libros, cómics, webs y redes sociales leen

Considerando a los mayores de 14 años, el grupo que tiene entre 14 y 24 años de edad es el que tiene la mayor proporción de lectores: 99,8%. En este grupo se encuentra la mayor proporción de lectores de libros (85,5%), cómics (23,5%), webs, blogs y foros (85,6%) y redes sociales (85,9%). En cambio son el grupo en el que menos se leen revistas (13,6%) y periódicos (51,3%). Más del 70% de los adolescentes y jóvenes lee libros en su tiempo libre, especialmente las chicas (79,5%).

El 61,4% de los encuestados con entre 14 y 24 años había comprado en el año anterior libros que no fueran de textos. La media de libros comprados fue 7,4. Se trata de la media más baja entre todos los grupos de edad.

Lógicamente, son el grupo en el que más frecuentemente se compran libros de texto, (50,7%), aunque, curiosamente, la media de libros de texto que compraron en un año (5,8) es la menor entre todos los grupos de población.

Los que menos leen en papel y más leen en digital

En este caso la segmentación va de los 14 a los 34 años. Este grupo es el que menos lee solo en papel (32,7%) incluso sumando quienes leen tanto en papel como en pantallas (10,3%) es el grupo que menos utiliza la lectura en papel. Sin embargo, los que tienen entre 14 y 34 años son los que más leen exclusivamente en formato digital (10,3%).

Escaso uso de los audiolibros

En general, los audiolibros tienen poco uso en España. Solo el 5,2% de los encuestados manifestaba utilizarlos. La proporción fue del 5,8% en el grupo de 14 a 24 años.

Los más asiduos en las bibliotecas

El 25,3% de todos los encuestados había ido a alguna biblioteca o bibliobús en el último año. El 34,2% era socio. El grupo de 14 a 24 años es el que más proporción de usuarios de bibliotecas tiene (60,9%) y también el que más socios tiene (54,3%).

La afición a la lectura surge en la infancia

Cuando se preguntó a los encuestados a qué edad consideraban que empezó su afición a la lectura, el 34,8% contestó que entre los 6 y 10 años y el 33,8% que fue entre los 11 y 15 años.

La pérdida de la afición a la lectura

Es habitual que pensemos o digamos que la afición a lectura se pierde entre el final de la infancia y la adolescencia. Según los datos recogidos en las encuestas, al 75,9% de los menores de 6 años les leen en casa. Entre los 6 y 9 años, el 83,7% leen libros que no son de texto, el 100% del grupo de 10 a 14 años lee libros. Esta proporción desciende al 81,6% entre los 15 y 18 años, pero a partir de los 18 años solo el 67,2% declara leer libros.

Fuente: actualidad del Ministerio de Cultura y Deporte

Centrándonos en la lectura de libros durante el tiempo libre, el 77,5% del grupo de 10 a 14 años lee con frecuencia, algo que practica el 64,9% del grupo de 15 a 18 y el 52,4% de los mayores de 18 años.

Si nos centramos en otros materiales de lectura, el grupo de 10 a 14 años es el que más lectores de cómic tiene (37,1%) y el grupo de 15 a 18 el que más lectores de webs, blogs y foros (80,5%) y de redes sociales (79%).

Entre el 87,6% y el 88,4% están muy o bastante de acuerdo con que «leer es una actividad emocionante y estimulante» y entre el 83,5% y el 84,9% consideran que hay muchas cosas que les gustaría leer en el futuro.

Los libros más leídos

Lo más leído entre los 10 y 13 años son series o colecciones de libros: «Los futbolísimos», «Harry Potter», «Diario de Gregg», «Los forasteros del tiempo» y «Geronimo Stilton».

La relación entre problemas de lectura, ansiedad y depresión

16 Feb

Las personas con dificultades de lectura tienen una mayor probabilidad de desarrollar problemas de ansiedad y depresión. Este es un tema que ha sido estudiado por Deana Francis, Nathan Caruana, Jennifer Hudson y Genevieve McArthur, de la Universidad Macquarie de Australia.

La forma de hacerlo ha sido revisando la investigación sobre el tema. En esta revisión localizaron 34 estudios en los que habían participando 16275 lectores de distintas edades, de los que 2491 tenían dificultades. Se consideraron dificultades de lectura las siguientes:

  • Rendimiento en una prueba de lectura más de una desviación típica por debajo de la media.
  • Rendimiento en lectura al menos un curso por debajo del correspondiente a la edad.
  • Resultado en lectura significativamente inferior al cociente intelectual.
  • Rendimiento en lectura significativamente inferior al del grupo.
  • Diagnóstico de trastorno de aprendizaje de la lectura (dislexia) según los criterios de los manuales DSM.

Los lectores con alguna de estas características mostraron problemas internalizantes con mayor frecuencia que los lectores sin dificultades (tamaño del efecto = 0.41). Los problemas internalizantes son un conjunto de problemas psicológicos que causan malestar, principalmente, a quien los sufre, al contrario que problemas como los de conducta que afectan a otros. Esta denominación engloba a los problemas de ansiedad y depresión, aunque algunos autores incluyen otros como los trastornos disociativos o los traumas.

Foto de Ourlask en Wikimedia Commons

En 22 comparaciones se valoraron los niveles de ansiedad, nuevamente con un tamaño del efecto = 0.41. Los problemas depresivos se compararon en 23 estudios, con un tamaño del efecto = 0.23. Y aquí acaban los resultados de la revisión. La pequeña cantidad de estudios hizo que los autores decidieran no realizar las comparaciones que habían planeado sobre si los resultados estaban influidos según el subtipo de problema de ansiedad o depresión, la edad, el tipo de problema de lectura o el sexo.

Los autores concluyen indicando que hay una relación entre problemas de lectura y problemas internalizantes, que esa relación parece estar especialmente vinculada a la ansiedad pero que aún no sabemos por qué existe.

Décimo aniversario 9: motivación y lectura

4 Ago

En la novena entrada serie del décimo aniversario del blog recojo algunas de las cosas que he escrito sobre motivación para la lectura.

Existe una relación moderada entre Lectura y motivación y entre Lectura por placer y comprensión lectora. Tal como se ve en Efectos de la motivación para la lectura en la motivación y en la lectura, las intervenciones de motivación producen una pequeña mejora en la motivación y en el rendimiento en lectura. Esto nos hace pensar que la motivación para la lectura puede tener un papel en los planes o programas de mejora de la competencia lectora, pero no debería ser un papel protagonista.

En relación con lo anterior, hemos visto cómo Mejorar la autoeficacia lectora: un meta-análisis. Las investigaciones sobre el tema han utilizado lectura silenciosa sostenida (SSR), READ 180, enseñanza recíproca, concept mapping, enseñanza lectora orientada a los conceptos (CORI), combinaciones de estrategias de lectura y comprensión, información sobre el rendimiento y autorregulación.

Esta autoeficacia lectora es una parte de la motivación: la opinión que las personas tienen sobre su capacidad para leer y resolver problemas en la lectura. Presenté una herramienta para su evaluación en Escala de autoeficacia en la lectura.

Una idea bastante extendida es que la motivación para la lectura comienzan en el hogar que el ejemplo de los padres es clave. La entrada Relación entre ambiente lector en la familia y comprensión lectora nos presenta el concepto de «entorno lector del hogar» y nos muestra cómo se relaciona con la comprensión lectora.

Entre las acciones para la mejora de la motivación, las más conocidas son las campañas o planes para la promoción de la lectura. En realidad, tenemos poca información sobre la utilidad de estas medidas (Promoción de la lectura: ¿sabemos si es útil?) para la mejora del interés por la lectura o de la motivación.

Entre los planes de promoción, tienen especial importancia los institucionales, por la cantidad de recursos que consumen. En este caso tenemos la triste historia del Plan de fomento de la lectura 2017-2020 que termina con la entrada ¿De qué murió el plan nacional “Leer te da vidas extra”?

Pero existen otras actuaciones más locales. Sobre la mayor parte de ellas no he tratado en el blog, pero, por lo llamativa que es esta, sí que me he preguntado si ¿Necesitamos leer a los perros?

También existe un programa educativo que trata de aplicar los conocimientos sobre qué influye en la motivación lectora. Se trata de Cori (instrucción de lectura orientada a conceptos).

Finalmente, a lo largo de estos años, he comentado distintos estudios basados en encuestas sobre habítos lectores, práctica de la lectura o lecturas preferidas en distintos grupos de edad de españoles. En este caso no ofrezco los enlaces convencido de que se trata de datos interesantes en la época en que se publican pero que dejan de ser relevantes con el paso del tiempo.