Enseñanza y mejora de la lectura en discapacidad intelectual

29 Sep

La discapacidad intelectual es un conjunto de problemas de distinto tipo que afectan al desarrollo de la inteligencia y de las habilidades de adaptación. En los casos leves es posible que tenga poco impacto sobre el aprendizaje inicial de la lectura, pero sí suele tenerlo sobre la comprensión lectora. En casos más severos dificulta gravemente distintos aprendizajes, entre ellos el de la lectura básica.

Existe poca investigación de tipo experimental sobre la forma de enseñar a leer o mejorar la lectura de este alumnado. No sé a qué se debe eso, pero pienso que podría obedecer a estas causas:

  1. La discapacidad intelectual se asocia con varios problemas y algunos de ellos (de comunicación, autocuidado, autonomía…) han recibido más atención que los de lectura.
  2. Resulta difícil conseguir muestras para formar grupos experimentales y de control. La razón para eso es que la tasa de prevalencia de la discapacidad intelectual es pequeña. Un meta-análisis de 52 estudios de prevalencia encontró una tasa del 1%. En España, se ha calculado que tendría discapacidad intelectual el 0.64% del alumnado de 10 a 19 años. En 2019, tenían reconocida una discapacidad intelectual 52235 menores de 18 años. En Estados Unidos podemos encontrar estimaciones ligeramente superiores al 1%, entre 1.10% y 1.34%. Esto hace que se trate de un alumnado que se encuentra disperso, aunque hay sistemas educativos con centros escolares de educación especial en los que se escolariza el alumnado con discapacidades más severas.
  3. Al menos en España, el nombre de «discapacidad intelectual» es ambiguo ya que puede referirse a una condición o trastorno del desarrollo que se constata cuando se cumplen determinados criterios diagnósticos, pero también puede referirse a una situación administrativa en la que se ha certificado oficialmente la existencia de una discapacidad en un centro de valoración de la discapacidad. No todos los niños o adolescentes que tienen esa condición obtienen cuentan con la certificación que la acredita.

Qué se hace

Según Ojeda et al. (2020), las mejores intervenciones para el aprendizaje de la lectura en alumnado con discapacidad intelectual «se caracterizan por llevar a cabo una instrucción estructurada y sencilla, con una duración superior a un curso escolar, y con el apoyo de profesionales, compañeros, familia e nstrumentos adaptados a sus características y necesidades. Además, estas intervenciones consiguieron el desarrollo de habilidades personales, como la autonomía, y sociales, como la comunicación y el trabajo en equipo, tan necesarias para la vida en sociedad.»

No he encontrado ningún documento basado en observaciones o encuestas acerca de cómo se enseña a leer en español al alumnado con discapacidad intelectual. Supongo que se suelen ser intervenciones a medida, en las que se van probando distintas actividades y estrategias para ver cuáles producen progreso. En mi entorno más cercano percibo una preferencia por una enseñanza de tipo global, basada en el reconocimiento de palabras con referentes concretos que se pueden representar con imágenes. Dessemontet et al. (2021) recogieron datos de 24 aulas de educación especial de regiones de Suiza donde se habla el francés. En ellas se escolarizaba alumnado de entre 6 y 15 años de edad, mayoritariamente no lector. A continuación se puede ver los tipos de actividad que se realizaban, ordenados según el porcentaje de aulas en que se empleaban:

  1. Entrenamiento de la conciencia fonológica: 75%
  2. Lectura global (reconocimiento de palabras): 58%
  3. Enseñanza de vocabulario: 54%
  4. Enseñanza sistemática de las relaciones entre letras y sonidos: 46%
  5. Enseñanza incidental de las relaciones entre letras y sonidos: 46%
  6. Trabajo de la comprensión: 38%
  7. Trabajo de la fluidez: 0%

Efecto de los métodos fónico-sintéticos

Mi interés sobre este tema aumentó cuando leí el comentario de Julián Palazón a un meta-análisis sobre enseñanza de la descodificación en discapacidad intelectual. Se trata de un trabajo anterior de Dessemontet et al. (2019) sobre la eficacia de la enseñanza de las relaciones entre letras y sonidos para la alfabetización inicial de alumnado con discapacidad intelectual. Es decir, se centra en los métodos fónico-sintéticos, mal llamados tradicionales.

En este trabajo se revisan seis investigaciones con grupo de control y ocho estudios de caso único. Aparentemente, en todos estos estudios se enseñaba a leer en inglés, algo a tener en cuenta ya que el sistema de relaciones entre letras y sonidos es bastante más complicado que el del español.

Las intervenciones utilizadas fueron:

Actividad de un método analógico. Foto de Reading 101
  • Enseñanza de las relaciones entre letras y sonidos por un método fónico-sintético.
  • Enseñanza de las relaciones entre letras y sonidos por un método analógico, en el que se practica la lectura de sílabas o palabras que tienen las mismas letras pero se diferencian en una parte, normalmente la letra inicial.
  • Enseñanza de las relaciones entre letras y sonidos combinada con entrenamiento en conciencia fonológica.
  • Combinación de enseñanza entre letras y sonidos, entrenamiento en conciencia fonológica y trabajo de comprensión lectora.
  • Combinación de enseñanza entre letras y sonidos, entrenamiento en conciencia fonológica, trabajo de comprensión lectora y trabajo de vocabulario o fluidez.

Además, algunas investigaciones utilizaron un procedimiento de ayudas mediante demora constante (inicialmente se enseña un segmento o palabra y se informa de cómo se lee, más adelante se enseña y si el alumno no inicia la lectura correcta en un tiempo determinado se le informa de cómo se lee), jerarquización de las ayudas comenzando por las menos intrusivas y aumentando su intensidad si es necesario y jerarquización de las ayudas comenzando por ayudas muy intensas, como leer la palabra al alumno o hacer lectura simultánea y sustituirlas progresivamente por ayudas menos intrusivas.

Tras retirar un estudio con un resultado anormalmente alto, se encontró un efecto significativo y alto de las intervenciones realizadas, con un tamaño de 1.42 sobre la descodificación. Los resultados eran mayores en los estudios de caso único que en los de grupo. También eran mayores cuando se empleaban pruebas de evaluación creadas por los investigadores que cuando se trataba de test estandarizados. En muchas ocasiones, esas pruebas creadas por los investigadores estaban formadas por las palabras trabajadas durante la intervención.

La transferencia

El punto anterior es de gran importancia ya que la lectura estaría muy limitada si solo se puede aplicar a las palabras enseñadas y practicadas, sin desarrollar una habilidad general que permita leer cualquier cosa. Bakken et al. (2021) han publicado un meta-análisis sobre la enseñanza de la lectura y la escritura a alumnado con discapacidad intelectual en el que valoran si los aprendizajes realizados se transfieren a la lectura de elementos diferentes a los entrenados y a la escritura.

Se analizaron 7 investigaciones con grupo de control en las que había participado alumnado con discapacidad intelectual de entre 4 y 19 años de edad. Los contenidos trabajados en estas investigaciones fueron:

  • Lectura emergente: conciencia fonológica, conocimiento de las letras, conceptos sobre el lenguaje escrito.
  • Relaciones entre letras y sonidos.
  • Segmentación de los sonidos de las palabras.
  • Lectura por síntesis (combinar los sonidos de las letras).
  • Reconocimiento de palabras.
  • Lectura de palabras.
  • Lectura de textos.
  • Entrenamiento de la fluidez lectora.
  • Comprensión oral.
  • Vocabulario.
  • Preguntas de comprensión.
  • Estrategias de comprensión.
  • Escritura de letras.
  • Escritura de palabras.

Una de las investigaciones fue realizada en España, con alumnado de 5 años con síndrome de Down (Robles-Bello et al. 2020). En ella se utilizó el método Síndrome de Down: lectura y escritura, de (Troncoso y del Cerro, 2009). Los resultados fueron positivos, pero algunas cosas no me quedan claras ya que según la tabla de resultados el grupo de control mejoró en lectura más que el grupo experimental, mientras que en escritura obtuvieron resultados similares.

Volviendo al meta-análisis, el efecto sobre los elementos entrenados fue grande: 0.95 y la transferencia pequeña: 0.49. En cambio, el efecto sobre la escritura fue prácticamente nulo: 0.04. En realidad solo en tres de los estudios se describe un trabajo de escritura.

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4 respuestas hasta “Enseñanza y mejora de la lectura en discapacidad intelectual”

  1. Lourdes Olivera 09/30/2022 a 11:09 pm #

    El artículo es muy interesante en la medida que aporta información sobre lo que debemos realizar en lectura con chicos con déficit cognitivo, no hay investigaciones precisas sobre este tema.

    • Juan Cruz 10/01/2022 a 8:08 am #

      Gracias Lourdes.
      Estoy preparando una segunda parte para publicar en unos meses.

  2. Lourdes Olivera 10/01/2022 a 3:06 pm #

    Muchas gracias Dr. sería de mucha ayuda a las especialistas que trabajan con niños con dificultades intelectuales, a veces ocurre que cuando un niño con DI y en etapa escolar llega a terapia no lo pueden atender porque no cuentan con el conocimiento necesario.

  3. Myriam Ruth Gomez Bernal 10/06/2022 a 10:36 am #

    Muy buenos días, quedo atenta a nueva información. Gracias.

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