Efectos de las auto-preguntas sobre la comprensión lectora

Las autopreguntas son una estrategia para controlar y mejorar la comprensión lectora haciéndose preguntas pensadas por uno mismo o propuestas por el profesor. Estas preguntas se pueden hacer antes, durante y después de la lectura.

Algunas formas de hacerse autopreguntas son:

  • LPC (RAP en inglés): consiste en (L) leer un párrafo, (P) preguntarse acerca de su contenido y (C) contarlo o tratar de parafrasearlo.
  • 5 preguntas generales sobre una historia (autosupervisión de los elementos de la narración): ¿quiénes son los personajes principales?, ¿dónde se desarrolla la historia?, ¿sobre qué trata la historia?, ¿cuáles son los problemas o conflictos?, ¿cómo termina la historia?
  • Hacerse preguntas a partir de una palabra clave, como ¿qué?, ¿quién?, ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿dónde? o ¿por qué? Estas preguntas pueden aparecer en una tarjeta o en un organizador gráfico.
  • Proporcionar a los alumnos preguntas incompletas como “¿en qué se parecen ______ y ______?”.
  • Dar a los alumnos una lista de posibles preguntas y señalar en el texto varios puntos en los que pararse y hacerse esas preguntas.
  • PLR (ART en inglés): consiste en (P) hacerse dos preguntas, (L) leer con atención y (R) responder a las preguntas. A continuación, se ponen en común las preguntas y las respuestas con un compañero.
  • Hacerse preguntas a partir de la información que proporcionan los títulos y subtítulos.
  • Estrategia SQA (KWL en inglés): se completa una tabla con tres columnas que corresponden a (S) lo que sé sobre el tema, (Q) lo que quiero saber y (A) lo que he aprendido.
  • SQ2R y SQ3R: echar un vistazo al texto (scan), hacerse preguntas (questions), leer (read), contar lo que se ha leído (retell o recite) y comprobar si se ha respondido a las preguntas formuladas (review).
  • P-AMD-L (TWA en inglés): una estrategia compleja en la que se siguen nueve pasos para (P) pensar (A) antes de leer, (M) mientras se lee y (D) después de la (L) lectura.
  • QAR: en inglés se le llama question-answer relationship y consiste en responder a cuatro tipos de preguntas en las que la respuesta se encuentra (1) en un oración del texto, (2) en dos o más oraciones o párrafos adyacentes, (3) de forma implícita en el texto y (4) en los conocimientos del lector.

Espero que en el futuro también se pueda tener en cuenta mi propuesta de los cinco tipos de preguntas inferenciales aunque, por ahora, no ha sido investigada su eficacia para la mejora de la comprensión.

Eficacia de las autopreguntas

La eficacia de esta estrategia ha sido revisada en varias ocasiones. La primera vez fue en 1985, por Bernice Wong, que encontró resultados variados y una pauta: las autopreguntas eran eficaces en aquellas intervenciones en las que se había entrenado su uso con recursos como el modelado, la imitación y el refuerzo.

En 1996 Barak Ronsenshine, Carla Meister y Saul Chapman publicaron otra revisión en la que encontraron un efecto grande y también  señalaron que eran recomendables el uso de pistas (por ejemplo las palabras clave), comenzar con una versión sencilla de la tarea antes de pasar a otra más compleja, utilizar el modelado y el pensamiento en voz alta, controlar la dificultad del material y emplear tarjetas recordatorio o listas de control.

En la foto: Christina Rouse y Sheila Alber-Morgan

La revisiones más actuales han sido publicadas en 2014 por Christina Rouse y en 2015, por Laurice Joseph, Sheila Alber-Morgan, Jennifer Cullen y Christina Rouse. La más extensa ha sido la última, en la que se localizaron 35 estudios con grupo de control publicados en revistas científicas. La mayoría de estos estudios muestran resultados positivos en comprensión lectora por el uso de estrategias de autopreguntas. En estos resultados positivos hay que hacer algunas matizaciones:

  • Los alumnos con problemas de rendimiento o dificultades de lectura se benefician de las autopreguntas cuando se les enseña a utilizarlas de forma explícita y sistemática con modelado, práctica guiada y práctica independiente valorada por el profesor.
  • Estrategias como SQ3R o SQA han proporcionado resultados variados, tanto con efectos positivos como sin efectos.
  • Estrategias como LPC o P-AMD-L han proporcionado resultados variados dependiendo del tipo de medida utilizada para valorar la comprensión.
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Archivado bajo Autopreguntas, Intervención basada en evidencias, Revisión sistemática

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