Efectos de la auto-supervisión en la lectura

Elisha Eveleigh (de su web en el Wheaton College)

Comento aquí una revisión de Joseph y Eveleigh (2009) titulada A review of the effects of self-monitoring on reading performance of students with disabilitiesLa auto-supervisión (self-monitoring) es un proceso con dos pasos: observar el propio comportamiento y registrar algún aspecto de éste. Algunos ejemplos de aplicación de la auto-supervisión a la comprensión lectora podrían ser registrar el número de preguntas de comprensión respondidas correctamente, el uso de una determinada estrategias de comprensión, o el número de páginas leídas cada día.

En esta publicación se revisan 16 estudios (302 alumnos) realizados con alumnos de primaria (algunos de ellos tenían que presentar dificultades) y publicados en revistas revisadas por pares.

En 6 estudios el tamaño del efecto considerado era la d de Cohen, con un valor medio d=1,46 para la comprensión lectora. En los alumnos con dificultades de aprendizaje el tamaño del efecto fue d=1,74.

En otros 8 estudios se utilizó como tamaño del efecto el porcentaje de no solapamiento, una medida poco frecuente. La razón es que se trataba de diseños sin grupo de control, en los que se realizaban medidas repetidas a un alumno o a un grupo. Imaginemos que la forma de controlar la comprensión es contestar semanalmente a 10 preguntas sobre un texto. Antes de comenzar la intervención un alumno contesta correctamente entre 2 y 6 preguntas. Una vez comenzada la intervención se realizan 10 evaluaciones más en las que el alumno contesta correctamente 4, 6, 6, 8, 7, 3, 7, 9, 6, y 8 preguntas. El 50% de los resultados están dentro del rango 2 a 6 de la línea base, es decir: se solapan, mientras que el otro 50% de los resultados está por encima de la línea base, luego hay un 50% de no solapamiento. Esta medida tiene algunos problemas. El principal es que no nos informa de tendencias. Si los resultados fuesen 8, 8, 7, 7, 7, 6, 4, 3, 4, 2 (la intervención se muestra eficaz al principio, pero con el tiempo se vuelve a la línea base) el porcentaje de no solapamiento es del 50%, igual que si los resultados son 4, 4, 5, 3, 6, 7, 7, 9, 8, 8 (la intervención tarda 6 semanas en mostrarse efectiva, pero a partir de ese momento se muestra eficaz). En los cuatro estudios en los que se calculó el porcentaje de no solapamiento en la comprensión lectora éste estuvo entre el 82% y el 95%.

Varios de los estudios incluían información sobre la validez social de la intervención. En general, tanto alumnos como profesores valoraban positivamente la auto-supervisión. A la mayoría de los estudiantes les resultó entretenida, útil, y estaban dispuestos a utilizara en otras clases. Algunos, en cambio, manifestaron que no les había gustado tener que escribir.

Encuentro algunos problemas en este estudio que deberían hacer tomar con precaución los resultados:
1. No hay control del sesgo de publicación: los artículos seleccionados están tomados de revistas revisadas por pares, en las que existe cierta tendencia a publicar investigaciones si sus resultados son significativos y no hacerlo si no lo son.
2. No queda claro cuál es el diseño de las investigaciones con las que se calcula la d de Cohen. Analizando la descripción de los estudios seleccionados se llega a la conclusión de que, al menos, una de estas investigaciones se realizó sin grupo de control. Un tipo de diseño que suele producir tamaños del efecto más grandes que los diseños experimentales o cuasi-experimentales (como se puede ver en Murphy, Wilkinson, Soter, Hennessey y Alexander, 2009).
3. Las autoras nos indican que el 60% de los estudiantes tenían dificultades (de lectura, de lenguaje, TDAH, emocionales, o diversas combinaciones de las anteriores) Al fragmentarse los resultados en pequeños análisis de 6 o 4 grupos este dato nos resulta poco útil ya que desconocemos que porcentaje de alumnos con dificultades participan en cada análisis, de qué tipo, o en qué condiciones (¿estaban mezclados con alumnos sin dificultades o se intervenían con ellos de forma exclusiva?).
4. El número de estudios seleccionado es muy pequeño.
5. Pocos estudios daban información sobre la permanencia de las mejoras una vez concluida la intervención. Al parecer lo habitual era que el efecto descendiera con el tiempo, y en algunas ocasiones se volviese a la línea base.

De cualquier manera queda la sugerencia de que este tipo de intervención, relativamente fácil  de poner en práctica, parece producir efectos positivos, al menos durante su aplicación. La forma más común de hacer un entrenamiento de auto-supervisión parece ser entregar a los alumnos tarjetas de anotación acompañando a sus lecturas. En estas tarjetas registran, por ejemplo:
· Si han comprendido la idea principal de cada párrafo.
· Cuál es esa idea principal.
· ¿Cuándo han utilizado determinada estrategia de comprensión?
· Número de ejercicios correctamente realizados / número de ejercicios realizados.

Información adicional 

· Web de Laurice Joseph en la Ohio State University.
· Web de Elisha Eveleigh en el Wheaton College.

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Archivado bajo Intervención basada en evidencias, Metacognición, Revisión sistemática

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